LA INSEGURIDAD, CUESTIÓN DE PERCEPCIÓN
La inseguridad que afecta a los ciuda- danos de cualquier zona urbana es una mezcla de realidad y percepción. Uno de los mejores ejemplos hoy en día es México, donde los despliegues de pren- sa y la visibilidad de actos criminales a nivel nacional e internacional lo ponen en el ojo del huracán en cuanto a la opi- nión nacional y mundial. La realidad es que hay países y zonas
urbanas con índices de violencia y cri- minalidad mucho más altos que los de México, pero no son noticia que venda periódicos ni apoye soflamas políticas basadas en ignorancia, en la mayoría de los casos, y de conveniencia en otros; especialmente en el extranjero. Y aun- que la percepción sea que los elemen- tos criminales controlan el país, ésa no es la realidad por más que el nivel de criminalidad y violencia sean altos. Por supuesto México tiene problemas y está librando una lucha para resolverlos. La más visible es el poder derrotar a los grupos criminales más violentos -prác- ticamente la mayoría de éstos participan en algún aspecto de la producción y dis- tribución de drogas-. En este tema no hay que dejar de mencionar la lucha en- tre estos grupos por el control de rutas y mercados, que a pesar de su violencia no están enfocados en la población ni en tomar control sobre las instituciones de gobierno; son luchas que están suce- diendo, con toda visibilidad, al margen de la sociedad en general.
Paralelamente existen varias formas
de crimen común como el que roba car- teras y bancos, los secuestradores, los asaltantes de caminos, etcétera. Exis- ten desde antaño y seguirán existiendo cuando la furia del mercado de drogas se mude a lugares donde sea mejor “ne- gocio” que en México. En suma, el reto a la seguridad pú-
blica radica en poner solución a los problemas de criminalidad; pero, so- bre todo, de cambiar esa percepción que existe en la mente de la mayoría y que dice que “no hay seguridad en todo México”. Independientemente de definir las fronteras entre la realidad y la percepción, el hecho es que la situa- ción crea un alto nivel de incertidum- bre en la ciudadanía, dando como re- sultado una condición de inseguridad. Para lograr apagarla, es necesario te- ner certidumbre, la cual se traduce en una condición de confianza. Esencial- mente se deben implementar sistemas que por medio de acciones derroten a los criminales, creándoles incertidum- bre en su capacidad de seguir logrando sus objetivos con probabilidad de éxito y/o impunidad.
VIVIR CON SEGURIDAD Fundamentos del riesgo
La seguridad es un derecho innato de todo ciudadano honesto que vive, tra- baja y paga impuestos en un gobierno democrático. Éste, a su vez, tiene la res- ponsabilidad de proteger a las personas y sus valores. Responsabilidad y obliga- ción claramente establecidas en la cons- titución (sin jerarquía, pero en coopera- ción con los tres niveles de gobierno). El éxito depende en la función correcta de los factores: ley, instituciones y sistemas; y la voluntad de cumplir. Con respecto a la seguridad, la Constitución (la Ley) fundamenta y establece objetivos y res- ponsabilidades igualmente entre los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal. Al contrario de lo que se cree o practica, ésta no le da supremacía a ninguno de los tres. Para lograr los objetivos de segu-
Probabilidad del evento
% ? Posibles consecuencias
Atractivo del objetivo
ridad que queremos, hoy debemos de ver en detalle la relación íntima entre la tecnología y sus aportaciones y el papel esencial e insustituible del ser humano, quien está detrás manejando y depen- diendo de la tecnología para cumplir con su deber efectiva y eficientemente. Para el público ciudadano es igualmente esencial el entender la interrelación y el papel característico de ambos elemen- tos. Entonces, sabrá qué esperar en tér- minos reales de la capacidad y limitantes que los afectan.
TECNOLOGÍA Y SEGURIDAD
La tecnología debe ser parte de una es- trategia de fortalecimiento de la gober- nabilidad democrática. Para el logro de estos propósitos, ésta se convierte en un aliado fundamental. Muchos de los cambios deseados no resultarían posi- bles sin ella, ya que está diseñada para aumentar la productividad, eficiencia, eficacia y transparencia de la acción gubernamental. Muy puntualmente, en una presentación sobre la gobernabi- lidad democrática en el Banco Intera- mericano de Desarrollo, Carlos Jarque manifestó: “La tecnología aumenta la eficacia, eficiencia y transparencia de la gobernabilidad democrática. Sin embar- go, la tecnología sola no aporta fórmulas mágicas. Sin cambio en las instituciones y en los procesos hay el riesgo de que la tecnología ayude a hacer más eficiente- mente lo que se hace mal”. Las herramientas elementales de la
seguridad son: combinación de planes, capacitación y tecnología. Éstas, ade- cuadamente estructuradas resultan un sistema. El concepto de Diseño de un Sistema de Protección se expresa en re- lación a los siguientes factores que afec- tan la obtención de resultados:
Planeación - Factor Humano Capacitación - Factor Humano Disuasión - Factor Humano + Tecnología Detección - Factor Humano + Tecnología Demora - Factor Tecnología Respuesta - Factor Humano + Tecnología
Por lo tanto, los factores que funda-
mentan un sistema de seguridad efecti- vo deben de seguir un proceso lógico y estricto, fundamentado en la planeación y la capacitación para que efectivamente se logre evaluar, diagnosticar y validar las diferentes situaciones, y poder lograr los objetivos de prevención, disuasión.
REACCIÓN, RESPUESTA Y RECUPERACIÓN
La planeación es resultado de un concep- to de soluciones y resultados que se esta- blecen por necesidades validadas por un estudio de riesgos. Sin lo anterior se to- man decisiones ciegas, inefectivas y cos- tosas, lo cual sucede con demasiada fre- cuencia, reduciendo más las expectativas y la estima de los responsables por hacer cumplir la ley y proteger a la ciudadanía. El estudio y la definición de riesgos
llevan al Diseño de Sistemas de Segu- ridad que se fundamenta en opciones, planes, políticas, protocolos, capaci- tación, controles de acceso y equipos, fuerza de protección y sistemas de segu-
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