guridad informática y la buena práctica nos indica que debemos usar contrase- ñas que sean fuertes, que no sean muy cortas, fáciles de recordar y dif íciles de adivinar, combinar caracteres alfabé- ticos y numéricos usando la opción de mayúsculas/minúsculas e introducien- do los caracteres especiales que sean admitidos por el sistema, y en lo posible que éstas cuenten con algún factor que les permita ser variables y de ser posible, de un sólo uso. No debemos olvidar que el software
utilizado debe ser original y mantenerse actualizado de acuerdo a las especifica- ciones del fabricante, y que la instala- ción de un programa antivirus también es importante. La inversión en nuevas tecnologías es un aspecto que nos ayu- dará, sin lugar a dudas, a reducir las vul- nerabilidades que son detectadas perió- dicamente en los sistemas antiguos. También hay que considerar la nueva
tendencia de colaboración de usuarios utilizando la ventaja que nos da la tec- nología conocida como computación en la nube (cloud computing), la cual nos permite conocer y enfrentar los riesgos informáticos con una mayor prontitud. Podemos concordar entonces, que
tanto los aspectos de prevención como la buena práctica, evitan la exposición innecesaria a potenciales riesgos de pér- dida de información o la suplantación de identidad, por eso resulta muy im- portante que estemos convenientemen- te capacitados en el correcto uso y ope- ración de los sistemas que utilizamos y atentos a potenciales riesgos informáti- cos que enfrentamos diariamente. En el caso específico de los portales
bancarios, por ejemplo, resulta indis- pensable conocer las medidas de se- guridad incorporadas (dirección web del portal, colores, imágenes, frases, preguntas de desafío, etc.) para que el usuario pueda reconocer fácilmente que está interactuando en una sesión verdadera, teniendo especial cuidado en los procesos de autorización de car- go a nuestra cuenta. Sólo se solicita la clave dinámica cuando vamos a realizar una transacción económica con cargo a nuestra cuenta, una transferencia a otra cuenta bancaria o cuando se modifica algún parámetro de nuestra configura- ción personal; recuerde que nunca le solicitarán su clave dinámica cuando se ingresa a su portal bancario. Todo lo anteriormente comentado
debe ser complementado con una legis- lación penal ágil y moderna que tipifi- que y sancione adecuadamente los de- litos informáticos. Aquellos países que
no adecuen sus normas con las nuevas modalidades delictivas, corren el riesgo de ser elegidos por las organizaciones delictivas internacionales como base para la realización de sus actividades ilí- citas. En algunas naciones, por ejemplo, se sanciona con 58 meses de prisión a los botmaster, que son aquellas perso- nas que administran millones de com- putadoras localizadas prácticamente en todo el planeta para efectuar ataques co- ordinados de spam (difusión masiva de correos electrónicos no autorizados por la persona que los recibe). Para lograr este objetivo se utilizan bases de datos de correos electrónicos segmentados por diferentes conceptos y que a su vez, también son ofrecidas y negociadas a través de internet.
local y el delito transfronterizo, dándole oportunidad a las autoridades de cum- plimiento de la ley, de contar con un ins- trumento legal que facilite sus labores de investigación y denuncia, las cuales se encuentran limitadas debido a que las normas jurídicas no consideran las nue- vas tipologías delictivas ni las sanciones vinculadas a las mismas. Para facilitar este objetivo, la comuni-
dad europea ha destinado un importante fondo económico para atender las ase- sorías técnicas necesarias que permitan a los países interesados en participar de este acuerdo mundial, realizar las modifi- caciones o adecuaciones necesarias de las normas y legislación actual para lograr su plena incorporación a la Convención, la cual se consigue luego de la ratificación nacional expresa a la misma. Concluimos entonces que los siste-
mas informáticos más seguros son aque- llos que cumplen con los fundamentos de dicha protección, que son operados por personas con pleno conocimiento de su operación y medidas de seguridad implementadas, que utilizan programas de cómputo originales y se actualizan regularmente bajo un esquema contro- lado de cambios. La interacción con colaboradores en
ORGANIZACIONES QUE COMBATEN EL CIBERCRIMEN
Existe una corriente mundial a la que todo país preocupado por la seguridad de sus connacionales no puede dejar de prestar atención, abriéndose un espacio alternativo de participación y colabora- ción para aquellos que estén dispuestos a dar los pasos necesarios para lograr la actualización de su legislación nacional y adecuarla a un estándar adoptado ya en muchos países, que visionariamente entendieron la necesidad de enfrentar conjuntamente al crimen organizado internacional. Esta posibilidad consiste en la ad-
hesión del país a un Convenio mundial contra la ciberdelincuencia, conocido como la Convención de Budapest, la cual ha sido impulsada y creada por la comunidad europea y busca la partici- pación de todo país que estime conve- niente participar de la misma. Se trata de estandarizar las diversas legislaciones y normas de los países que participan de esta iniciativa para tener la posibili- dad de perseguir el delito informático
la nube permite detectar riesgos opor- tunamente y genera un nuevo espacio para contrarrestar la actividad delictiva internacional, pero todo lo anterior debe estar soportado con una legislación mo- derna y eficaz que facilite la penalización y sanción de los delitos informáticos, y ayude así en la investigación y denuncia por parte de las autoridades de cumpli- miento de la ley para que las organiza- ciones delictivas internacionales dedica- das a vulnerar estos sistemas puedan ser sancionadas de acuerdo a ésta. Y finalmente convenimos en la nece-
sidad de que nuestros respectivos países participen en el Convenio mundial con- tra la ciberdelincuencia, que permitirá perseguir el delito informático trans- fronterizo y evitar que nuestra nación se convierta en un paraíso informático donde la delincuencia desarrolle sus ac- tividades ilícitas, en muchos casos, con total impunidad. n
* Acerca del autor
- Giovanni Bautisa Pichling Zolezzi es subgerente de Tecnologías de Seguridad e Información de la Asociación de Bancos del Perú. Si desea conocer más sobre el autor, consulte su CV en:
seguridadenamerica.com.mx/colaborador REDES E INFRAESTRUCTURA TI 73
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