Es interesante que una gran mayoría de los asuntos de interés general se discu- tan anecdóticamente sin antes estable- cer un punto de definición común que nos lleve a conclusiones relativamente estructuradas, y ya sea en conversación o en un esfuerzo de buscar soluciones y resultados. Un ejemplo primordial es el hablar
de la corrupción. Si detenemos la con- versación y preguntamos a nuestros in- terlocutores que expongan su definición de seguridad o corrupción vamos a en- contrar una gran variedad de conceptos que tengan un fundamento más allá de lo que percibimos o hemos desarrolla- do con el paso de las experiencias pro- pias y las de otros. En realidad nuestra percepción resulta más anecdótica que empírica. Esto no quiere decir que exis- ta un término categórico pero sí deben de partir de un entendimiento base de donde salgan distintos conceptos de acuerdo a circunstancias y medios. En este artículo vamos a explorar,
discutir y desarrollar un fundamento de los principios de seguridad y Seguridad Nacional que nos pueda llevar a descu- brir opciones de cómo mejorarla, prac- ticarla y posiblemente llegar a encontrar una gama de soluciones partiendo de bases más definidas y que en realidad son aplicables a todo nivel de vida. Des- de el individuo, que es el eje principal de toda sociedad libre, hasta las diferentes instituciones que existen. Tomaremos el tema de la Seguridad
Nacional como el más importante pero sólo como un modelo ya que si los prin- cipios que no se entienden, adaptan y practican en cualquier circunstancia o disciplina, en realidad terminarían sien- do una realidad falsa. Si no existe una conciencia cultural intrínseca que inclu- ya los conceptos básicos de protección de la información y sus consecuencias no es posible entender y practicar segu- ridad a nivel de una nación.
¿QUÉ ES LA SEGURIDAD NACIONAL?
La seguridad puede tener tantas defi- niciones como individuos y éstas van a variar de acuerdo a las libertades que su sociedad les otorgue; pocas en un me- dio dictatorial/paternalista; muchas en una sociedad abiertamente democrática donde el individuo y no el Gobierno es el eje de la sociedad. Mientras más liber- tades se gozan, la responsabilidad de se- guridad reside en el individuo y menos en las instituciones gubernamentales. Donde al contrario, las sociedades con libertades limitadas han dejado la segu-
ridad en manos del Gobierno, tomando poca responsabilidad personal. Pero, en ambos extremos el papel de éste en la seguridad es esencial ya que toda so- ciedad, como tal, da libremente o forza- damente prerrogativas a los Gobiernos de velar por todos o sólo varios aspectos de la seguridad, tanto de los individuos, como la comunidad, el Estado y siempre la Seguridad Nacional. Ya sea la seguridad individual o la
Seguridad Nacional, las definiciones o percepciones más recurrentes se enfo- can en policías y ejércitos; criminales, terroristas e invasores. La realidad es que la seguridad más que acciones, es una condición emocional e intelectual basada en una serie de elementos que dictan si nos sentimos seguros o no. Algunos elementos son tangibles y va- rían de persona a persona y de nación a nación. Al nivel personal, el tener un hogar, dinero, trabajo, la capacidad de proveer para la familia, una vida prede- cible son un mínimo o ninguna ame- naza cercana significa tener seguridad. Cuando uno o más de estos factores se convierte en incertidumbre ya no go- zamos de este sentido de seguridad. Y proporcionalmente sucede lo mismo a nivel comunidad, estado o nación. Podemos resumir que la seguridad
personal o nacional es la combinación de elementos que dan a la sociedad la certeza de tener educación, oportuni- dades económicas y trabajo, así como esparcimiento que aseguren un futuro
económico y de progreso. Este ambiente requiere de leyes que protejan los dere- chos de los individuos y sus medios de felicidad con instituciones administra- tivas, judiciales, policiales y de defensa nacional que afirmen estas actividades como derechos y garantías. La falta de alguna de éstas da pie a la incertidum- bre.
Para entender esto es importante
enfocarse en la definición de Seguri- dad Nacional, así como ver más allá del simple concepto, sino verlo como parte de una cultura. Sin entender, absorber y practicar en forma natural e instinti- va, la seguridad no se puede “practicar”. Hoy en México se están incorporando muchos elementos de seguridad que por sí mismos, y sin ser parte de una cultura intrínseca, son esfuerzos inútiles. Cada acción debe de obedecer una
La seguridad puede
tener tantas definiciones como hay
individuos y éstas van a variar de
acuerdo a las libertades que su
sociedad les otorga
necesidad definida y ser parte de un todo. Uno de los mejores ejemplos son las pruebas de confianza. Se hacen prue- bas de confianza, y resulta en personal de alguna forma certificado, pero, ¿para qué?, ¿en qué parte del sistema funcio- na, cómo lo hace?, ¿qué responsabilida- des y limitaciones tiene? Si este personal no tiene un sistema del cual es parte, lo único que se ha logrado es un nivel de seguridad falso. A lo largo de este artículo descubriremos cuál es el lugar adecuado dentro de un sistema defini- do para las personas que han pasado las pruebas de confianza y el papel tan im- portante que deben de jugar.
SEGURIDAD PÚBLICA 109
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