This page contains a Flash digital edition of a book.
casos y rostros

ninguno de esos factores va a limitar que desfalque los platos de todas sus amista- des a punta de pellizcazos. A la larga, su extraño plan resulta en que come más que nadie y no gasta ni un centavo. Una verdadera experta en psicología inversa.

2

persona que más come en la feria y el de la persona que más se ensucia mien- tras come. En cuanto a lo primero, per- dió hace años la pena por pedir un tobo de pollo, puré, papitas fritas, maíz y una Coca Cola extragrande, todos en la misma sentada. Sus amigos aprendie- ron a quererla así con su apetito voraz, sin importar las miradas de asombro de los demás. Con respecto a lo segundo, suele no prestarle atención al hecho de que no existe alimento más desastroso para comer que el pollo frito, un alimen- to que deja marcas, olores y manchas en nuestra piel, cual si hubiésemos sido abu- sados por un pollo de dos metros duran- te el almuerzo. Si algún día nos encontra- mos en la situación de querer sobornarla con algo, no existe nada que ilumine más el brillo de sus ojos que una ración de ali- tas. Fritas: alegría grande. Al estilo Buffa- lo: júbilo desbordado.

4

62 |

La postrera

Prefiere ver la feria más en tér- minos de postres que de comidas

completas. Churros, helados, golfeados, cinnamon rolls… Ninguno se ha salvado de sus dulces tentaciones. Más que cual- quier otro de los personajes en la lista, que responden a necesidades genuinas de alimentarse, la postrera suele regir- se por el principio del antojo, sólo com-

| Abril 2010

parable con el de mujeres embarazadas (vale acotar que en los casos en que la postrera está embarazada y se encuen- tra en una feria, no existe nada, NADA, que pueda desviarla de ingerir cuanta tentación azucarada se atraviese en su campo visual). Suele tener a su lado a su pareja, un ser de paciencia ilimitada que debe estar alerta a partir de las 5 de la tarde de cada día para cuando la reserva dulce de su novia/esposa esté por agotar- se. Llamemos a esta labor una “guardia golosa”. He presenciado con mis propios ojos cómo, en uno de esos domingos de flojera, la postrera -que lleva desde que se despierta echada en su cama viendo tele- visión- brinca cual alarma de incendio al decir las palabras mágicas: “¿Alguien se anota en un helado?”

3

La pellizcona

Su grito de guerra es, probable- mente, la frase más engañosa

jamás pronunciada: “no tranquilo, yo ya almorcé…”. Aquellos que se dejen conven- cer por ella serán víctimas de un intem- pestivo ataque a su bandeja al arribar a la mesa bajo la excusa del famoso “te voy a quitar un mordisquito…”. Generalmen- te, su falta de hambre inicial viene liga- da a dos factores: por un lado el hecho de que no quiere engordar y, por el otro, el hecho de que nunca tiene plata. Pero

El comesano

Resultado lógico de los movi- mientos modernos anticalorías

y prosalud, se encuentra el comesano, un sujeto que prefiere los confines de su pro- pia cocina a la hora de comer, pero cuya vida laboral y círculo de amistades obli- gan a asistir contra su voluntad a ferias de comida. Ha entendido, con el tiem- po, que esto no necesariamente tiene que traducirse en cosas fritas acompaña- das con más cosas fritas encima de una cama de cosas fritas, sino que es posi- ble hallar cosas saludables como lechu- ga y cebolla, incluso si no se encuentran entre dos panes de hamburguesa. Tener a una de estas personas comiendo con uno puede llegar a ser una experiencia muy desagradable, sobre todo si empie- za a hablar de lo importante que es la nutrición y lo dañinas que son las gra- sas mientras sostenemos con nuestras manos una hamburguesa enorme que tememos soltar por miedo a que se abra a causa de la cantidad de tocineta, queso fundido y papitas molidas que golosa- mente le colocamos.

sushi per capita, sólo superada por Tokio? Este dato lo acabo de inventar, pero no me extrañaría en lo absoluto si fuese cier- to. Solamente en Los Palos Grandes hay más locales de sushi que casa residencia- les. La come sushi fue producto del inicio de la moda japonesa en Caracas y, desde entonces, no pasa una semana sin ingerir roles. Tiende a ser un poco pretenciosa y vestir a la moda del momento. Aprendió a usar los palitos chinos a la tierna edad de los nueve años. Entre sus característi- cas negativas está que se suele burlar de aquel que no le gusta la comida japonesa, aludiendo que “no le gustan esas cosas crudas” y de aquellos inexpertos que sólo conocen el California y el Alaska. Tiene los menús de más de 40 sitios de sushi en su memoria, clasificados por ingredientes y por precios.

1

www.revistasaladeespera.com

La come sushi

¿Sabían que Caracas es la segunda ciudad del mundo en consumo de Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92  |  Page 93  |  Page 94  |  Page 95  |  Page 96  |  Page 97  |  Page 98  |  Page 99  |  Page 100  |  Page 101  |  Page 102  |  Page 103  |  Page 104  |  Page 105  |  Page 106  |  Page 107  |  Page 108  |  Page 109  |  Page 110  |  Page 111  |  Page 112  |  Page 113  |  Page 114  |  Page 115  |  Page 116  |  Page 117  |  Page 118  |  Page 119  |  Page 120  |  Page 121  |  Page 122  |  Page 123  |  Page 124  |  Page 125  |  Page 126  |  Page 127  |  Page 128  |  Page 129  |  Page 130  |  Page 131  |  Page 132  |  Page 133  |  Page 134  |  Page 135  |  Page 136  |  Page 137  |  Page 138  |  Page 139  |  Page 140
Produced with Yudu - www.yudu.com