CONTROL DE ACCESO
el cuerpo desnudo del pasajero, estaría ubicado en un cuarto anexo y nunca ve- ría a la persona de manera directa, con lo cual la preservación de su identidad y su intimidad, quedaría cubierta. Asimismo se expone que el analista
u operador del sistema, estarían en con- tacto con otros inspectores que deten- drían al pasajero en caso de que fuera de- tectado algo sospechoso en el escaneo.
RESTRICCIONES “NO MENORES”
Bajo las leyes contra la pornograf ía in- fantil de muchos países, los niños ten- drían que ser exentos de este tipo de revisiones, dado que está prohibido el to- mar la imagen del cuerpo desnudo de un menor. Otra desventaja de los escáneres podría ser su costo, el cual estaría ubica- do en alrededor de 200 mil dólares por aparato, es decir, al menos diez veces más que los tradicionales detectores de metal de uso habitual en los aeropuertos. Estas y otras preocupaciones han
motivado al congresista republicano por Utah, Jason Chaffetz, a interponer una iniciativa de ley para impedir la
revisión generalizada de pasajeros con escáneres de cuerpo completo. La ini- ciativa fue aprobada ya por la Cámara de Representantes (del vecino país del norte), pero aún sigue detenida en la Cámara Alta. Por su parte, la Unión de Libertades
Civiles de América (ACLU) también comenzó a combatir el uso de los escá- neres, al calificar las inspecciones con estos aparatos como “una virtual bús- queda desnuda”. En Estados Unidos, la TSA descartó
las opiniones en el sentido de que las imá- genes de los escáneres “revelan demasia- do”, al señalar que los rostros de las per- sonas son distorsionados por un software y vistos por un inspector en un cuarto separado, distante del punto de revisión. En los 19 aeropuertos estaduniden-
ses en los que han sido instalados escá- neres a manera de prueba, otorgando a los pasajeros la opción de someterse a este tipo de inspección, sólo 0.004% de los viajeros ha optado en forma volun- taria a someterse a estas revisiones, lo que da una idea de su impopularidad, y lo que a su vez significa, que sólo uno de
cada cuatro mil viajeros se ha ofrecido libremente a probar la nueva tecnología, señal inequívoca de las fuertes reservas que mantienen las personas por este tipo de inspecciones.
¿REALMENTE EFECTIVOS? Varios especialistas en seguridad han expresado también sus dudas sobre la efectividad de los escáneres: Para Philip Baum, editor de la revista Aviation Secu- rity International, “tenemos que enfren- tar el hecho de que se puede construir una bomba con artículos que se adquie- ren en las tiendas libres de impuestos, después de que se pasan las revisiones de seguridad, por lo que este nivel de super- visiones cada vez son más necesarias.” Otros argumentos que se manifies-
tan al respecto de la seguridad en los aeropuertos y el uso de escáneres cor- porales, es que las revisiones deberían de comenzar antes de que los pasajeros suban a los aviones, al señalar que no tiene objeto descubrir una bomba en el punto de revisión, justo cuando ésta puede ser detonada en cualquier parte de la terminal aérea.
“LOS ESCÁNERES
SON DISCRETOS Y SEGUROS”: JANET NAPOLITANO
Janet Napolitano, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos
El fantasma del terrorismo internacional cabalga sin cesar por todo el globo y a casi 10 años del trágico Septiembre 11, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de E.U. habló para el USA Today acerca de los escáneres corporales, una de las medidas de control más controversiales puestas en práctica a la fecha, y de las razones por las que instauran esta tecnología
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www.seguridadenamerica.com.mx C
asi un año después de un frus- trado ataque terrorista contra un avión de pasajeros con des-
tino a Detroit -el pasado 24 de diciem- bre de 2009-, y el reciente intento de los terroristas para ocultar y enviar artefac- tos explosivos a bordo de las aeronaves con destino a los Estados Unidos, nos recuerda que al-Qaeda y aquellos ins- pirados por su ideología se determinan a atacar a nuestro sistema de aviación mundial y están constantemente adap- tando sus tácticas para hacerlo. Nuestro mejor mecanismo de defen-
sa contra esas amenazas sigue estando basado en riesgos. Se trata de una serie de medidas, tanto visibles como no vi-
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