PROTECCIÓN EJECUTIVA
Vehículos Blindados: Cómo, cuál y por qué seleccionarlo
El entrenamiento de las personas que integran el equipo de protección
facilitará la identificación de las fortalezas y debilidades de los
vehículos que utilizan *Julio E. Benítez Acuña C
uando pensamos en protección ejecutiva son muchos los aspectos conjugados que componen el pro-
yecto: los hombres que forman el equi- po, el marco de contención donde se trabaja, es decir, la empresa para la cual cumplen funciones, el entorno geográfi- co en donde se realizan las actividades y desde la logística, el equipamiento con que se cuenta. Los vehículos que se utilizan confor-
man una pieza esencial en la estructura ya que tanto protegidos como escoltas los usan por igual. No serán pocas las ocasiones en que el presupuesto con el que se cuenta pueda limitar la elección de vehículos adecuados y en cantidad suficiente, pero más allá de ello, entra en escena otro punto primordial y este tie- ne que ver con la capacitación de quie- nes conducen. El correcto entrenamiento de las
personas que integran el equipo de pro- tección, promoverá el conocimiento de las fortalezas y debilidades de los vehí- culos que utilizan y los llevará a sacar el mejor resultado de los mismos. El éxi- to del conductor se da cuando hay una óptima fusión entre procedimientos de seguridad, técnicas de conducción, movimientos coordinados entre dos o más vehículos mientras se desplazan, y técnicas y tácticas defensivas y ofensivas con los vehículos y desde ellos.
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El factor humano en la conducción
Elegir un vehículo forma parte de la es- trategia de seguridad y proyección del equipo de escoltas, no cabe duda que hoy la tecnología electrónica desarrolla- da para la industria automotriz, mejora, perfecciona y hace más segura la con- ducción, pero sólo es una cara del sis- tema. Asumir el rol de conducir acarrea otras responsabilidad paralelas a la hora de utilizar vehículos de seguridad en la vía pública; desplazarse con sus prote- gidos a través de las ciudades les obliga a compartir el tráfico con el resto de los conductores, y considerando esta reali- dad, vale la pena recalar algunos datos sobre el día a día en América Latina con respecto al tráfico. Según datos de la Organización Pa-
La capacitación,
entrenamiento, análisis de
ruta, análisis de riesgo y el criterio, son
fundamentales
para la elección del vehículo escolta
namericana de la Salud (OPS), América del Sur y el Caribe poseen tasas muy al- tas de lesionados y muertos por acciden- tes de tránsito. El Banco Internacional de Desarrollo (BID), explica que las víc- timas de accidentes de tránsito en Amé- rica Latina y el Caribe son casi el doble del promedio mundial. Otros informes de organizaciones especializadas en conducción y seguridad pública, dejan entrever datos sobre el factor humano en la conducción y que su responsabili- dad se acerca al 50% en los accidentes de tránsito, ya sea por maniobras riesgosas
o por distracción en la conducción, es- pecialmente cuando utilizan comunica- ciones móviles como radios y teléfonos. Estos datos reveladores ponen la
alerta sobre la importancia de la capa- citación y la responsabilidad que deben acompañar a los especialistas de seguri- dad, tal es así que la posibilidad de lesión por accidente de tránsito sigue siendo, en muchas ciudades, el peligro primario en los desplazamientos de seguridad.
Tradición y practicidad Cada país y cada ciudad posee caracterís- ticas muy particulares y especificas como: calles anchas o estrechas, con pendientes y bajadas determinadas, rutas en mon- taña llenas de curvas, suelos de arena, nieve, pantanos, piedras, desiertos, selva, etc. Todos estos factores naturales y otros modificados por el hombre influyen di- rectamente sobre los vehículos a utilizar. Dentro de una ciudad, el estado de las
calles también cuenta; muchas veces al suelo no se le da un buen mantenimien- to, tienen pozos, banquinas pronuncia- das, calzada desnivelada con posibilidad de inundarse ante fuertes lluvias, áreas poco señalizadas o sectores en proceso de trabajo urbano constante. Estos puntos nombrados los podría-
mos encuadrar como estáticos pero existe otro factor que influye tanto o más que los ejemplos antes nombrados:
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