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SEGURIDAD PRIVADA


cuentes cuando bajó del vehículo y simuló la caída? La respuesta que emite empieza a de- notar que no se siente seguro con sus contes- taciones y se concreta a expresar: “abajo del camión”. Evade precisar el sitio donde estaba cada uno de ellos, su sentido visual presenta una inconsistencia. Comienza a preocuparse y sus contestaciones se vuelven más escuetas y menos precisas; al principio narraba los he- chos con amplios detalles. En este momento se ha llegado al punto


de rompimiento, el chofer ya no está seguro de sus contestaciones, por lo que va a recurrir a respuestas cortas y que no lo comprome- tan. No obstante, se continuó con los cues- tionamientos: ¿a qué velocidad viajaba en el momento en que se le atravesó la camioneta panel? “A 60 kilómetros por hora”. En seguida se pregunta: ¿qué distancia había recorrido en esos cinco o seis minutos de su empre- sa al lugar donde lo asaltaron? “No lo pude calcular”. En el proceso de confrontación se explica que si transitaba a 60 km/h, estaba recorriendo un kilómetro por minuto, lo que quiere decir que se encontraba a cinco o seis kilómetros de distancia de su empresa. A lo que respondió: “probablemente un poco me- nos”. Se le cuestiona: ¿cuánto menos? “No sé, a lo mejor eran como tres kilómetros”. ¿Usted puede ver a tres kilómetros de dis-


tancia? “No”. Pero, en su narración manifestó que volteaba constantemente hacia su empre- sa para ver si salía la seguridad para auxiliar- lo. ¿Qué puede responder? En ese momento


el chofer entra en el estado de “quiebre” se da cuenta que su versión se ha derrumbado y no encuentra argumentos; decide confesar su participación en el robo. Este caso sirve como forma descriptiva del porqué es relevante el análisis de la lógica, secuencia y cronología, en un proceso de evaluación de honestidad y confiabilidad para determinar la verdad.


Habilidades para las pruebas de honestidad Las entrevistas e interrogatorios poligráficos son habilidades que se desarrollan a través del estudio constante del comportamiento huma- no. Por cuestiones comerciales estas pruebas se convirtieron en un lucrativo negocio, don- de personas movidas por el tema económico engañan a quienes los contratan, realizando pruebas que pueden estar muy lejos de la ver- dad; esto perjudica a los verdaderos profesio- nales. Actualmente, la Secretaría de Educación Pública (SEP) en México emitió a través de Consejo Nacional de Normalización y Certifi- cación de Competencias Laborales (Conocer), una norma de competencia laboral que fue de- sarrollada por especialistas en poligrafía. En la certificación que emite dicha enti-


dad, el capacitador una vez terminado el cur- so, su participación en el proceso culmina y los candidatos a certificarse tienen que ser evalua- dos por un centro de evaluación independien- te. Una vez que se terminó con el proceso de evaluación, el candidato tiene que acudir a un lugar de acreditación, donde se genera un por-


tafolio de evidencias y si cumple con todos los requisitos, se procede a emitirse el certificado. Las pruebas de control y confianza son


una excelente solución para contener las ame- nazas de las malas conductas de personas que laboran en empresas o tienen asignados cargos delicados; pero al contratar compañías o indi- viduos que carecen de profesionalización y un alto grado de ética, se tira el dinero a la basura y se corren riesgos. En muchas entidades del país, se aplican este tipo de pruebas para la se- lección de personal de carácter oficial. Mas el resultado no ha demostrado que estén funcio- nando correctamente esos procesos de depu- ración; ¿se deberá a que no todos los evaluado- res se encuentran bien capacitados? n


José Luis Rojo y Arabi, CPP, CPO, DSE, presidente de la Asociación Nacional de la Industria de la Seguridad (ANAINSE). Más sobre el autor: seguridadenamerica.com.mx/colaboradores.php


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Foto: © Aleksandar Andjic | Dreamstime.com


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