La profesión de la seguridad debe ser una elección; no una salida
MÉXICO E
l capitán Juan Francisco Gortárez cuenta con una gran trayectoria en el sector de la seguri- dad y ha sido reconocido por su labor. Inició su carrera en el Ejército, después fue parte del Estado Mayor Presidencial y finalmente fue pieza importante dentro de la seguridad de Te- levisa. En entrevista exclusiva con Seguridad en América platicó sobre sus inicios, carrera, vida y experiencia.
Vocación para la seguridad Fue en 1965, cuando ingresó al Colegio Militar y logró destacar: en segundo año fue cabo de cadetes e ingresó a la escolta de la bandera —hecho que le honra mucho, confesó— y en tercer año fue cabo segundo. “Yo entré al Ejército con mucho gusto, orgullo y ganas de
ser militar. Hasta que me gradué estuve en la escolta de la ban- dera, cosa que me honraba mucho ante mis compañeros y fa- milia porque era una distinción que se le daba exclusivamente a cinco cadetes en el Colegio Militar”, explicó. Asimismo, afirmó que al Ejército se tiene que entrar con
cariño, como se debe entrar a cualquier otra escuela, es decir con vocación como cuando se elige una carrera o profesión para estudiar. Por lo que exhortó a quienes desean entrar a la milicia a que lo hagan porque tiene amor a las armas, a la disci- plina, a los principios como la lealtad, honestidad, etc. Tras terminar su formación en el Ejército, en 1967, fue
enviado a Tijuana, Baja California, designado como oficial co- mandante de una de las secciones de una unidad del Quinto Batallón de Infantería de esa ciudad. Ahí, estuvo hasta 1968 ya que regresó a la ciudad de México para ser parte de la Unidad del Segundo Batallón de Guardias Presidenciales. “Estando en el Segundo Batallón, se prepara la campaña para
la presidencia de la República del licenciado Luis Echeverría. El Estado Mayor Presidencial solicitó el apoyo de oficiales y tropa de las Unidades de Guardias Presidenciales, por lo que me llama- ron”, recordó. Al terminar la campaña, se realizó la selección por parte
del Jefe del Estado Mayor Presidencial para determinar quiénes ayudarían en labores de protección del Presidente y entre los elegidos estaba el capitán Gortárez.
Forjando la seguridad privada en México De acuerdo con el capitán Gortárez, la situación de la seguridad en el país en esa época era distinta a la de ahora ya que había mucha efervescencia social; era la época de la liga comunista 23 de septiembre y también había resentimiento y recelo por lo del 68, por lo que había grupos que querían desestabilizar. Durante su labor con el presidente Echeverría, el capitán
Gortárez conoció a Emilio Azcárraga Milmo; en su encuentro, el capitán recuerda que “Don Emilio” le platicó sobre los pro- blemas que había tenido Televisa en el tema de la seguridad y le ofreció trabajar con él. “Fue más o menos en 1976, cuando ingresé a Televisa y co-
mencé a constituir el grupo de seguridad privado de la empre- sa. Dentro del panorama de la seguridad privada en esa época, creo que fue de los primeros que se constituyeron como una empresa y se creó Asesoramiento y Seguridad”, explicó.
Estuvo trabajando 45 años con la familia Azcárraga y la em-
presa Televisa, lo cual agradece porque considera que la com- pañía le dio oportunidad a muchos ex militares, ex marinos y a muchos elementos de las fuerzas de seguridad de prepararse, capacitarse y salir adelante. “Lo que tengo para Televisa es agradecimiento y para la fa-
milia Azcárraga mi reconocimiento absoluto de la bonhomía que ha tenido para con los elementos de seguridad”, señaló.
Retos de la seguridad en México Para el capitán, en la actualidad todos los que participan en el sector de la seguridad tiene el reto de inculcar la cultura de la seguridad y algo más: valores sociales. Dentro de las organiza- ciones se tiene que integrar a sus agentes la mentalidad y doc- trina. Las áreas de seguridad tienen que, sobre todo, predicar con el ejemplo. “Realmente se necesita una capacitación profesional; estu-
dios y formación que nos haga salir adelante. Mi deseo siempre ha sido que se construya una escuela de formación para geren- tes o gente de seguridad, así como de escoltas”, explicó. Consideró que en el tema de la protección ejecutiva se tie-
ne un grave problema porque se piensa que sólo con capacitar en manejo de armas y defensa personal, así como obtener los permisos de portación de arma, es suficiente para brindar segu- ridad. Sin embargo, aseveró que hace falta inculcar principios y valores a los elementos. En cuanto al desafío de la seguridad pública, comentó que hace falta una escuela de Policía Nacional como existe en otros países y no seguir improvisando a licen- ciados que tal vez están en la mejor disposición de capacitarse; pero les hace falta una formación moral y de desarrollo como servidor público.
Para el futuro… Finalmente, al preguntarle al capitán Gortárez, qué sigue para él, ahora que se ha retirado de su labor; señaló que su carrera fue un complemento para su vida que disfrutó mucho, por lo que está muy agradecido con Dios, la vida, el Ejército y Televisa ya que le dieron la oportunidad de desarrollarse y de “salir en la vida”. Aseguró que ahora disfruta de su familia y de sus nietos que son extraordinarios, y considera que desea poder platicar- les a ellos el valor de la lealtad, el orden, la honestidad, y el com- promiso. Espera que ellos lo consideren y lo tomen en cuenta para el desarrollo de su vida. “Cuando entré al Ejército fui amante de la disciplina y el
orden, ya en mi desempeño profesional y la seguridad inten- té hacer las mejores cosas posibles con el afán de superarme y tener esta gratificante oportunidad de disfrutar con mis hijos, esposa, nietos y ustedes como amigos”, expresó. n
seguridadenamerica.com.mx 119
Foto: SEA
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