ADMINISTRACIÓN DE LA SEGURIDAD
reconocer la situación de crisis y actuar para contener o limitar el daño, y evaluarlo.
Reanudación del negocio que considera rei- nicio de operaciones comerciales hasta un ni- vel aceptable a las necesidades del mismo. To- mar algunos minutos al día para comunicarse con el personal, clientes, proveedores, etc. Recuperar procesos comerciales en los que el tiempo es crítico, restaurar trabajo en los que se haya perdido.
Recuperación de procesos de tecnología de la información, sistemas y recursos de re- des usados para apoyar procesos comerciales críticos. En días a semanas: reparar/sustituir daños, reubicarse a una instalación permanen- te y reestablecer funciones comerciales.
Los puntos anteriores establecidos como
procedimientos, aplicados y ejecutados ante escenarios reales han dado buenos resultados; por ejemplo, el Huracán Wilma que azotó, en- tre otras regiones, a la península de Yucatán (Cancún) en octubre del 2005, dio la pauta para atender seriamente esta estrategia de ne- gocio y unir esfuerzos entre cadenas hoteleras. Solamente uno tuvo la capacidad de reestable- cer operaciones en tiempo récord (15 días). La metodología del BCM conforme a prácticas internacionales aceptadas incluye identificar, analizar, diseñar, ejecutar y probar-medir. El ciclo de recuperación ante el desastre conside- ra lo siguiente:
Inicio y administración del proyecto. Evaluación y control de riesgo. Análisis del impacto al negocio.
Desarrollo de estrategias de continuidad del negocio.
Respuesta y operaciones de emergencias.
Desarrollo e implementación de plan de conti- nuidad del negocio.
Programas de concientización y capacitación.
Ejercitar y mantener planes de continuidad del negocio.
Comunicaciones críticas. Coordinación con agencias externas.
Cambiando paradigmas En Latinoamérica edificios de gran altura (high rise buildings1
tenecieran a otro mundo que, en apariencia, tiene más tiempo, personal mejor preparado y más recursos económicos para protegerse. Se comenta: “¡Nunca nos ha pasado en todo el tiempo que tenemos operando!”. “¡No necesi- tamos gastar en protección contra incendio!”. “¡No tenemos presupuesto!”. “¡Sólo gastamos para cumplir un requisito local!”. “¡Esperemos que nunca nos pase a nosotros!”. El tema de evacuación de edificios hoteleros
) de importantes cadenas hote-
leras multinacionales poseen los mismos ries- gos que sus pares en EUA o Europa; pero no cuentan con la misma protección que en estos países más desarrollados. Por lo general obser- vamos que las razones de falta de protección son culturales. En nuestra región la protección contra incendios no ha sido una preocupación, por ende el individuo no está dispuesto a in- vertir en una protección adecuada y tiende a minimizar los riesgos presentes como si per-
de gran altura trae a la mesa una discusión digna de otro artículo, respecto al uso o no de elevado- res y sobre la respuesta normalmente tardía de bomberos a una emergencia por fuego en pisos cerca de la cúspide de un edificio, donde las esca- leras telescópicas de los camiones de bomberos son inútiles al tener limitaciones f ísicas. ¿Qué hacer? Cada caso requiere análisis
respecto a los niveles de protección f ísica im- plementados o su ausencia, incluyendo interés y desinterés de la alta dirección, así como refe- renciar a lo que se efectúa en países más desa- rrollados, donde, contrariamente a los códigos establecidos se han modificado para mejorar respuesta ante emergencias.
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seguridadenamerica.com.mx
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