This page contains a Flash digital edition of a book.
SEGURIDAD PRIVADA Nuestra región está poco expuesta


a conflictos mundiales (choque de cul- turas, fundamentalismos, terrorismo global), y hay también una baja probabi- lidad de guerra entre países. Pero la es- casa calidad institucional y las crisis de gobernabilidad, incluyendo tendencias a la militarización, son simultáneas con el fortalecimiento de amenazas no tradi- cionales tales como guerrillas remanen- tes, poderes fácticos y actores armados no estatales (mafias, narcotraficantes y otros), y en varios países existen áreas sin control pleno del estado. Aumenta la probabilidad de un auge


de movimientos indigenistas organiza- dos, eventualmente convergiendo con movimientos radicalizados como los “sin tierra” brasileños o sectores pique- teros argentinos y, en la peor de las hi- pótesis, financiados por el narcotráfico. Pueden profundizarse procesos inci-


pientes de disgregación interna, la pér- dida del monopolio estatal de la fuerza, y el ascenso de mafias y poderes fácticos irregulares tal como se verifica en Haití, zonas de México y en países de la región andina.


SEGURIDAD PRIVADA NECESARIA EN LOS ASUNTOS PÚBLICOS


El panorama de la seguridad de la re- gión se deteriora de forma progresiva por los conflictos recién esbozados, el aumento de la pobreza y la desigualdad, el gran aumento del consumo de drogas y los delitos vinculados con ellas - por ejemplo en México han sido asesinadas 28 mil personas en los últimos cuatro años) y el auge del delito impune (bajo porcentaje de arrestos, mínimo porcen- taje de condenas). Esto deterioro en el panorama ge- neral motoriza cambios en el sector de la Seguridad, que presenta severas restricciones de las fuerzas policiales e importante crecimiento de la seguridad privada, y en especial de la seguridad electrónica. Pese a esto, la inseguridad no aparece en la agenda política de la mayor parte de los países. El problema de la inseguridad es más


amplio y complejo que lo visto, y hay un serio desajuste entre oferta y demanda. Desde la perspectiva del delito, además de la droga hay muchos otros ilícitos; casi todos se encuentran en franco cre- cimiento, y aunque las cárceles de la región están abarrotadas, el porcentaje de arrestos y condenas es muy bajo. Por otra parte, la seguridad ya no sólo se vin- cula con el delito. El sector de la oferta, en especial la


102 www.seguridadenamerica.com.mx


pública -policías- en general piensa la seguridad en términos de delito, pero la demanda -individuos, familias, em- presas y comunidad en su conjunto- la piensa en términos de riesgo, y la res- puesta gubernamental a esta demanda hasta el momento es claramente insufi- ciente.


Analizando la seguridad como mer-


En el futuro cercano la


demanda de


seguridad de particulares,


empresas y el propio Estado continuará


aumentando, la oferta


pública no crecerá al


mismo ritmo y la oferta privada


continuará


desarrollán- dose.


cado, con oferta y demanda, la oferta de servicios de seguridad tiene dos grandes segmentos: la oferta pública (esencial- mente las Policías), y la oferta privada (la seguridad privada, seguridad electró- nica, monitoreo de alarmas, transporte de caudales y mil etcétera). En cuanto a la demanda, puede desagregarse en Individual (personas y familias), Gu- bernamental (el Estado) y Corporativa (empresas e instituciones). En la medida en que las condiciones de seguridad real y percibida continúan deteriorándose, la demanda global de seguridad no dejará de aumentar.


OFERTA DE SEGURIDAD PÚBLICA Y PRIVADA


La oferta de seguridad pública - fuerzas policiales - en la mayor parte de los paí- ses de nuestra región ha crecido mucho menos de lo que requieren las necesida- des de la sociedad. La nómina policial crece lentamente, los presupuestos son


insuficientes, la profesión tiene escasa valoración social, y las policías pierden personal por los bajos salarios, especial- mente en los cuadros mejor formados y técnicos. La Seguridad Pública incor- pora tecnología lentamente, pero no puede retener la cantidad de personal técnico necesaria para una operación eficaz. Como problema adicional, en muchos países el reclutamiento es de baja calidad, y los nuevos policías suelen provenir de los estratos más bajos de la sociedad. En cuanto a la oferta de seguridad


privada, con una demanda social de se- guridad que crece sin límite, y una oferta policial restringida, la Policía no puede mantener todos sus roles tradicionales, por falta de personal y presupuestos, porque se le exigen tareas que no puede hacer. Entonces las fuerzas policiales se concentran en su “core” (lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado, la trata de personas, etcétera), en va- rios países incluso con el apoyo de las Fuerzas Armadas, y roles que antes eran policiales, pasan a las esferas privada y corporativa. Los principales segmentos de la se-


guridad privada - vigilancia con guar- dias, seguridad electrónica, transporte de fondos y sistemas de alarmas, crecen a una tasa, y combinada llegan a ser del 9% anual, con ventas estimadas para 2010 de unos 160 mil millones de dóla- res en el mundo, y de unos 16 a 18 mil millones de dólares en nuestra región. El segmento de mayor crecimiento en to- dos los países es el de la seguridad elec- trónica, algo menor es el de la seguridad f ísica (vigilancia con guardias) y final- mente el de transporte de fondos.


INDUSTRIA DE LA SEGURIDAD PRIVADA


Se encuentra en un momento de rápida concentración, emplea gran cantidad de personal, casi dos millones de emplea- dos formales, y aproximadamente otro tanto de personal no registrado, incor- pora tecnologías masivamente -circui- tos cerrados de televisión, sensores, mo- nitoreo de alarmas, televigilancia, GPS, biometría y muchos otros- con personal cada vez más especializado. El negocio del transporte de fondos, en la mayor parte de los países tiene una conforma- ción oligopólica. La situación no sólo involucra a la


oferta y demanda de seguridad, sino también a otros actores, entre los que se encuentran: La clase política, y en especial los legisladores, casi siempre en deu-


Foto: © Erwin Purnomo Sidi | Dreamstime.com


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92  |  Page 93  |  Page 94  |  Page 95  |  Page 96  |  Page 97  |  Page 98  |  Page 99  |  Page 100  |  Page 101  |  Page 102  |  Page 103  |  Page 104  |  Page 105  |  Page 106  |  Page 107  |  Page 108  |  Page 109  |  Page 110  |  Page 111  |  Page 112  |  Page 113  |  Page 114  |  Page 115  |  Page 116  |  Page 117  |  Page 118  |  Page 119  |  Page 120  |  Page 121  |  Page 122  |  Page 123  |  Page 124  |  Page 125  |  Page 126  |  Page 127  |  Page 128  |  Page 129  |  Page 130  |  Page 131  |  Page 132  |  Page 133  |  Page 134  |  Page 135  |  Page 136  |  Page 137  |  Page 138  |  Page 139  |  Page 140  |  Page 141  |  Page 142  |  Page 143  |  Page 144  |  Page 145  |  Page 146  |  Page 147  |  Page 148  |  Page 149  |  Page 150  |  Page 151  |  Page 152  |  Page 153  |  Page 154  |  Page 155  |  Page 156