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La conformación de flujos separan- do las funciones operativo-peniten- ciarias (personal) de los traslados intramuros de los internos, evitando el cruce de ambos flujos con el de las visitas: familiar, íntima y de aboga- dos. Asimismo, debe preverse que el mantenimiento preventivo correctivo siempre sea por el exterior de los edi- ficios, sin relación con el interno. La disposición adecuada de controles en los flujos anteriormente señalados, con dispositivos de esclusas controla- das por el custodio y accionadas con dispositivos electromecánicos o simi- lares, en los casos de media y máxima peligrosidad. Si se trata de mínima peligrosidad esa disposición puede ser manual.


CAPAS DE SEGURIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN DE CÁRCELES


Todo el sistema relatado puede con- centrarse en niveles que van del cen- tro de la institución hacia el exterior, formando diferentes grados de barre- ras que representan distintos grados de seguridad:


Nivel 1 - La celda: reja y ventana. Nivel 2 - La galería: circulación que puede cerrarse y que agrupa a un


de referencia establece los grados de mínima, media y máxima peligrosidad (aunque hay quienes consideran subdi- visiones como pueden ser la alta y súper máxima peligrosidad, que aquí quedan comprendidos dentro de la máxima). A cada graduación de peligrosidad co- rresponde un sistema (arquitectónico- equipo-personal) adecuado para que garantice los requerimientos específicos de seguridad. En una perspectiva amplia, la apor-


tación básica del arquitecto diseñador al sistema de seguridad institucional consiste en la observación, análisis y resolución funcional de las siguientes premisas:


La seguridad de los edificios extramu- ros. La invulnerabilidad de los edificios in- tramuros. La separación ordenada de todas las áreas que conforman el complejo car- celario. La lógica interrelación de esas áreas. La separación absoluta de cada grupo de internos clasificados por su peli- grosidad.


número determinado de celdas. Nivel 3 - El pabellón o dormitorio: con controles visuales y esclusas al


patio o al resto de los edificios. Nivel 4 - El área determinada por el uso: dormitorios, vinculación social, formativa, deportiva, técnica y de


servicios generales. Nivel 5 - Perímetro que limita y


determina el uso del área. Nivel 6 - Perímetro interior de seguridad continua (con sensores


para inhibir fugas). Nivel 7 - Rondín interior constante para uso de la vigilancia y hacia


servicios generales. Nivel 8 - Torres de vigilancia:


perimetrales y central. Nivel 9 - Cerca o barda perimetral exterior permanente: determina la superficie intramuros de la extramuros. Invulnerable y con soporte permanente de elementos de apoyo a la seguridad, como pueden ser las concertinas y/o mallas


inhibidoras. Nivel 10 - Rondín perimetral


continuo externo. Nivel 11 - Garitas exteriores: con cerca que limite la poligonal del predio.


Con objeto de lograr la verdadera


eficacia en los complejos de seguridad, debe insistirse en el imperativo de la participación de especialistas en cada uno de los campos. Resulta imprescindi- ble la experiencia y el conocimiento del penitenciarista, el operador de los servi- cios, el experto en seguridad y custodia, en informática y en todas las ingenie- rías, tanto como la asesoría adecuada en equipos de alta eficiencia, de uso rudo y bajo mantenimiento; todos hombro con hombro con el arquitecto, en beneficio de la planeación y diseño óptimos para el centro. Asuntos no menores son el logro de la


seguridad de dicho centro con el manejo de lo estrictamente necesario, racionali- zando el costo-beneficio pero sin perder de vista la humanización en todos los es- pacios que lo conformarán y que deben servir no sólo al interno, sino al personal que lo opera y a la visita que acude. Recuérdese que dentro de una arqui-


tectura totalmente represiva es imposi- ble enseñar al ser humano que delinquió a vivir con respeto a la sociedad en li- bertad. El orden, la seguridad y la dis- ciplina no están peleados con la huma- nización y el trato digno. El arquitecto, como parte del equipo de planeación, diseño y operación de cárceles, no debe perder la brújula enredándose en lo pu- ramente técnico, sin tomar en cuenta al individuo internado, al personal que lo atiende y vigila y a los visitantes que lo reconfortan y le proporcionan la única vinculación social. Las cárceles son el espejo de la sociedad que las produce. n


* Acerca del autor


- Roberto Rojas Argüelles es director general de PRECOOR S.C., empresa espe- cializada en la planeación y el diseño de Cárceles. Si desea conocer más sobre el autor, consulte su CV en:


seguridadenamerica.com.mx/colaborador PRISIONES 123


Foto: © Steve Keller | Dreamstime.com


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