This page contains a Flash digital edition of a book.
VIDEOVIGILANCIA


entre más valioso se perciba un equipo estéreo, mayor será su costo. La “commoditización” ocurre cuan-


do un mercado de bienes o servicios pierde la diferenciación en su base de proveeduría, a menudo por la difusión del capital intelectual necesario para adquirir o producir eficientemente los productos. Por ejemplo, bienes que an- teriormente tenían márgenes premium se han convertido en commodities, tales como los medicamentos genéricos, las memorias DRAM o la tarjeta de crédito como producto en países desarrollados, en donde los proveedores ofrecen tasas de interés casi idénticas, cuotas, pro- gramas de recompensas y modelos de incentivos “cebo y anzuelo” para nuevos clientes. Debido a que éste producto es esencialmente idéntico, los únicos dife- renciadores de mercado que se mantie- nen son la identidad de marca y el servi- cio al cliente. Sin embargo, existe un espectro den-


y dicha reunión era mero trámite —ya habría tiempo para ubicar al integrador en perspectiva, en su momento—. Todo iba bien, hasta que el director


de la empresa integradora introdujo con gran imperio su oferta con la frase: “… las cámaras son commodities, lo que im- porta es el integrador y sus servicios…”. Afortunadamente para el fabricante, el usuario final había dado en su evalua- ción la prioridad número uno al equi- pamiento —el integrador era sólo una parte de la ecuación—. Hubo un instan- te de desconcierto durante el cual, y por décimas de segundo, el cliente y el pro- veedor intercambiaron miradas de com- plicidad, derivadas de la confianza que habían creado durante meses en algo tan sólido como es el desempeño probado de los equipos. Dado que la participación del inte-


grador era requerida principalmente para el financiamiento, el usuario hábil- mente prefirió ignorar este comentario pues considerando el tamaño de ese in- tegrador el cliente estaba tranquilo por- que al fin y al cabo éste le iba a cumplir —lo que dijera su director no revestía mayor importancia—. Pero faltó poco para que la negocia-


ción se hubiera contaminado con esta declaración tan sorpresiva: parecía que el fabricante y el integrador nunca ha- bían hablado entre sí y eso podría haber llevado a la ruina este proyecto. Afortunadamente todo salió bien


(por cierto, el director del integrador nunca supo lo que estuvo a punto de ocasionar) y el fabricante se llevó mu- chos negocios más del grupo con otros


8 www.seguridadenamerica.com.mx


integradores, porque el inicial no cum- plió todas las expectativas que prome- tió, pero el equipo sí. Lo más relevante que se puede ex-


traer de esta situación es observar cómo un integrador que se supone que es to- talmente competente puede estar ge- nuinamente convencido de que las cá- maras son commodities —como lo es el petróleo, el hierro, el trigo, la leche, las ligas de hule que venden en cualquier papelería o las tuercas de la ferretería de la esquina—. Y más dif ícil de creer era el hecho de que este empresario tenía muchos años de experiencia en ingenie- ría y varios años más como director de compañías integradoras de primer nivel y que en un negocio tan importante ex- presara estos conceptos tan a la ligera.


¿QUÉ SON LOS COMMODITIES?


El término commodity se utiliza para describir una clase de productos para los cuales existe demanda pero la cual es proveída sin una diferenciación cua- litativa a través de un mercado. Los commodities son tratados por el mer- cado como equivalentes sin importar quién los produce. Por ejemplo, a partir del sabor del trigo no es posible saber quién lo produjo; en el caso del petróleo y el cobre sucede lo mismo. El precio del cobre es universal, y diariamente fluctúa basado en la oferta y demanda mundial. En contraste, artículos tales como los sistemas de audio estéreo poseen mu- chos aspectos de diferenciación de pro- ducto, tales como la marca, la interfaz de usuario, la calidad percibida, etc. Y


tro de la “commoditización”, en lugar de una distinción binaria de commodity contra producto diferenciable, el cual es que pocos productos son indiferencia- bles por completo.


¿LOS EQUIPOS DE VIDEOVIGILACIA SON COMMODITIES?


Aun cuando una aseveración como la dicha por el director de la empresa in- tegradora en la anécdota inicial es clara- mente una necedad cuando se habla de equipo profesional de videovigilancia de alto perfil, y conforme nos acercamos al nivel de precios más bajos en el mercado las cosas se tornan más confusas pues podemos encontrar ofertas engañosas de cámaras “de muy altas especificacio- nes” por 20 dólares. Desde luego, estas especificaciones solamente existen en la hoja técnica. Hasta finales de los años 80, los equi-


pos de CCTV eran prácticamente utili- zados sólo en aplicaciones profesiona- les, eran muy costosos y su instalación requería de personal calificado. Confor- me la electrónica fue avanzando el costo de los equipos fue bajando y la funciona- lidad que poseían los hacía cada vez más fáciles de instalar. Al mismo tiempo el agregado de la


innovación en los métodos de produc- ción, el nacimiento de la industria IT, la creciente clase media y la globalización del comercio generaron una industria de bienes de alto consumo que crearon economías de escala sin precedentes. Esta industria de electrónica de consu- midor benefició y al mismo tiempo afec-


Foto: © Xi Zhang | Dreamstime.com


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92  |  Page 93  |  Page 94  |  Page 95  |  Page 96  |  Page 97  |  Page 98  |  Page 99  |  Page 100  |  Page 101  |  Page 102  |  Page 103  |  Page 104  |  Page 105  |  Page 106  |  Page 107  |  Page 108  |  Page 109  |  Page 110  |  Page 111  |  Page 112  |  Page 113  |  Page 114  |  Page 115  |  Page 116  |  Page 117  |  Page 118  |  Page 119  |  Page 120  |  Page 121  |  Page 122  |  Page 123  |  Page 124  |  Page 125  |  Page 126  |  Page 127  |  Page 128  |  Page 129  |  Page 130  |  Page 131  |  Page 132  |  Page 133  |  Page 134  |  Page 135  |  Page 136  |  Page 137  |  Page 138  |  Page 139  |  Page 140  |  Page 141  |  Page 142  |  Page 143  |  Page 144  |  Page 145  |  Page 146  |  Page 147  |  Page 148  |  Page 149  |  Page 150  |  Page 151  |  Page 152  |  Page 153  |  Page 154  |  Page 155  |  Page 156  |  Page 157  |  Page 158  |  Page 159  |  Page 160  |  Page 161  |  Page 162  |  Page 163  |  Page 164  |  Page 165  |  Page 166  |  Page 167  |  Page 168  |  Page 169  |  Page 170  |  Page 171  |  Page 172  |  Page 173  |  Page 174  |  Page 175  |  Page 176  |  Page 177  |  Page 178  |  Page 179  |  Page 180  |  Page 181  |  Page 182