This page contains a Flash digital edition of a book.
con respecto a nuestro comportamiento estando conectado o desconectado de la red; y asegurar nuestros datos y mante- ner la seguridad de nuestras contrase- ñas.


Teniendo en cuenta el impacto de la


Ingeniería Social, es útil conocer la in- formación que ya está en Internet acerca de nosotros mismos; por lo que búsque- se en Google y vea qué encuentra. Por eso, tenga cuidado con la información que pone en las redes sociales como Facebook y Twitter; datos aparentemen- te mundanos no pueden ser triviales. Ladrones cibernéticos pueden uti-


lizar elementos como su fecha de na- cimiento, su ciudad natal, escuela se- cundaria, el nombre de su perro y otra información para orientar su ataque. Por ejemplo, si un hacker obtiene su número de cuenta bancaria, posiblemente él po- dría utilizar dicha información personal en el menú “contraseña olvidada” para responder a las preguntas de seguridad y obtener su clave secreta20


. Por consi-


guiente, no responda al correo electró- nico que solicita información personal o financiera y sólo envíe datos sensibles a través de Internet en sitios marcados como seguros. Tenga especial cuidado con los si-


guientes enlaces en los correos electró- nicos y presten especial atención a la dirección URL de un portal. Los sitios web maliciosos pueden parecer idén- ticos al legítimo; no obstante la URL pueden utilizar una ligera variación en la ortografía o un dominio diferente (por ejemplo: com contra net). Si no está seguro de que una solicitud de correo electrónico es legítima, trate de verifi- carlo contactando directamente con la compañía. No utilice la información de


contacto proporcionada en un sitio web conectado a la solicitud; en su lugar, ve- rifique las declaraciones previas u otra literatura para información de contac- to. Asegúrese de instalar y mantener el software antivirus, firewalls y filtros de correo electrónico para reducir algo de este tráfico sospechoso. Tome ventaja de las características del anti-phishing que le ofrece su proveedor de servicio de Internet y el navegador web.


2. Organizaciones. Las organiza- ciones muy grandes o muy pequeñas generalmente tienen diferentes necesi- dades y capacidades con respecto a la preparación y capacidad de responder a un ataque cibernético. Independien- temente de su tamaño, hay algunos as- pectos comunes que se aplican a todas las organizaciones. En el nivel más bá- sico, éstas deben educar a su personal a sospechar de las llamadas telefónicas no solicitadas, visitas o mensajes de correo electrónico de las personas que buscan información sobre los empleados o los asuntos internos. Si un individuo des- conocido dice ser de una organización legítima, verifique su identidad directa- mente con esa empresa. Su personal no debe proporcionar información acerca de su organización, su estructura o las redes a menos de que estén seguros de la autoridad de un individuo para tener esa información. Para tener éxito en el ámbito de la


seguridad cibernética, el liderazgo de la organización debe tener en cuenta especialmente el potencial daño que un ataque cibernético podría causar a las operaciones de la compañía. Todas las organizaciones deben evaluar su nivel de preparación para hacer frente a los


desafíos cibernéticos, incluyendo sus capacidades y la vulnera- bilidad a los ataques cibernéticos. En otras palabras, lo vulne- rable que sea su compañía, se podrá observar en los esfuerzos para penetrar sus redes. Si tal ataque tuviera éxito, ¿cuál sería el impacto, si la organización perdió ciertos datos: propiedad intelectual, investigaciones o archivos? ¿Cuán perjudicial sería para el negocio, si los ladrones cibernéticos fueron capaces de sabotear o robar información confidencial, planes o posiciones de negociación? ¿Los clientes reaccionarían negativamente, si los sistemas o redes de la empresa resultaran en pérdida o ex- posición de su información? Dada la evaluación de vulnerabilidad, la dirección debe de-


terminar el nivel de protección de las necesidades de su ne- gocio, empresa, comunidad, compañía de servicios públicos o nivel de Gobierno. A continuación, la organización debe desa- rrollar un plan de acción para alcanzar ese nivel de protección, que —idealmente— sería lo que se llama resiliencia. Debido a que los ataques cibernéticos no se pueden prevenir, una orga- nización debe ser flexible, capaz de absorber y responder de forma adecuada a un desafío cibernético sin cualquier inte- rrupción en su funcionamiento y actividades normales. Hay una amplia gama de metodologías que pueden utili-


zarse para evaluar el estado del nivel de preparación de una organización o una nación para responder a un asalto ciber- nético. Uno de estos métodos es el Modelo de Madurez de Ci- berseguridad que fue desarrollado por Robert F. Lenz, quien anteriormente había sido subsecretario asistente de Defensa de los Estados Unidos para “Cyber Identity & Information As- surance”. Con base en la evaluación, que es función de seguridad


cibernética en relación con este modelo de madurez, la or- ganización puede desarrollar un programa que incluye equi- pamiento y capacitación para pasar a la resistencia o al nivel que la institución crea que se requiere. Este modelo describe cinco pasos que corresponden a los niveles de capacidad de se- guridad cibernética que van desde el nivel básico, intermedio, avanzado y experto. En el paso básico, una organización es esencialmente reac-


tiva con formación y pocas o ninguna herramienta de seguri- dad cibernética. El nivel intermedio indica que la organización cuenta con algunas herramientas defensivas y particulares con la capacitación en seguridad cibernética necesaria para permitir una respuesta a un desafío cibernético. El siguiente paso, indica la presencia de un equipo dinámico dentro de la organización que pueda responder a un ataque cibernético. El nivel avanzado significa la competencia institucional para ser capaces de responder a los ataques, en el mundo real a medida. El paso final representa un nivel de organización de la maestría y la capacidad de recuperación; la empresa está preparada para detectar y utilizar medidas defensivas activas para hacer frente a un ataque cibernético en el mundo real, sin tener impacto en sus operaciones. Si bien cada organización debe tener conocimiento de la


situación de sus redes: las empresas de diferentes tamaños buscarán realizar esa tarea de manera que coincidan con los recursos disponibles. Las grandes compañías con recursos su- ficientes pueden establecer un Centro de Operaciones de Se- guridad (SOC) de siete días a la semana que puede detectar y responder a los ataques cibernéticos. Tales SOC requieren de profesionales muy bien entre-


Figura 1


nados; debido a que los nuevos virus y malware se están in- ventando todos los días, el personal de estos debe actualizar continuamente sus habilidades para llevar a cabo los ejercicios dinámicos y defensa contra las amenazas en evolución.


REDES E INFRAESTRUCTURA TI 59


Foto: © Mooindy | Dreamstime.com


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92  |  Page 93  |  Page 94  |  Page 95  |  Page 96  |  Page 97  |  Page 98  |  Page 99  |  Page 100  |  Page 101  |  Page 102  |  Page 103  |  Page 104  |  Page 105  |  Page 106  |  Page 107  |  Page 108  |  Page 109  |  Page 110  |  Page 111  |  Page 112  |  Page 113  |  Page 114  |  Page 115  |  Page 116  |  Page 117  |  Page 118  |  Page 119  |  Page 120  |  Page 121  |  Page 122  |  Page 123  |  Page 124  |  Page 125  |  Page 126  |  Page 127  |  Page 128  |  Page 129  |  Page 130  |  Page 131  |  Page 132  |  Page 133  |  Page 134  |  Page 135  |  Page 136  |  Page 137  |  Page 138  |  Page 139  |  Page 140  |  Page 141  |  Page 142  |  Page 143  |  Page 144  |  Page 145  |  Page 146  |  Page 147  |  Page 148