This page contains a Flash digital edition of a book.
a ARTÍCULO


académica, histórica, política. Ignorancia y mala fe que llevan a reescribir biografías como lo hacía el Ministerio de la Verdad en la novela 1984 de Georges Orwell”.


¿OPOSICIÓN?


Mínima. De los 37 asambleístas que no per- tenecen al Movimiento de Gobierno, 30 son abiertamente críticos, la mayoría del na- ciente movimiento CREO, cuyo candidato a la presidencia, el exbanquero y miembro del Opus Dei, Guillermo Lasso, en su estre- no electoral, quedó en segundo lugar con el 22.68% de los sufragios. Sin embargo, los opositores en la Asamblea resultan in- suficientes para frenar cualquier iniciativa gubernamental. El correísmo también ha enterrado a los partidos políticos tradicio- nales, lo que quedó ampliamente demos- trado en las últimas elecciones del 17 de febrero de 2013. Así, la polémica con la prensa parece


opacada por el rostro positivo del Gobier- no: tan solo un 4% de desempleo, una reducción significativa de la pobreza y un crecimiento anual de hasta el 7%. Algo que parecía imposible a finales de los 90 con la mayor crisis financiera de la historia que atravesaron los ecuatorianos y, por ello, unos tres millones tuvieron que emigrar para luego, con las remesas, sostener la economía (dolarizada desde el 10 de ene- ro de 2000). Correa ganó los comicios de febrero con el 57,17% de los votos válidos en territorio ecuatoriano, y hasta con el 91,5% en algunas ciudades del extranje- ro, especialmente España e Italia. En las últimas elecciones estaban empadrona- dos 285.753 ecuatorianos residentes en el exterior, los cuales eligieron directamente a seis asambleístas, que representan al co- lectivo migrante. Un colectivo altamente atraído por la Revolución Ciudadana, que ofrece el plan retorno y una serie de servi- cios a través de la Secretaría del Migrante, con oficinas alrededor del mundo. “Nin- gún presidente como Rafael Correa se ha preocupado por nosotros. Nos ha devuelto la esperanza en nuestro país. Y nos viene a ver siempre aquí a España. Yo he ido a varias de sus concentraciones”, dice María, quien trabaja en Barcelona hace 14 años. Al margen de los resultados, a Correa (Guayaquil, 1963) le sobran méritos como


buen comunicador y estratega y, también, pericia en temas políticos y económicos. Por supuesto, es innegable su estilo in- formal, carisma y eficiencia que des- lumbran dentro y fuera del país, hasta el punto de ser el único mandatario con una calificación sobresaliente (81%) en América Latina, según la encuestadora mexicana Mitofsky. Su último mandato, no obstante, tie-


ne un desafío mayor: instaurar una nueva matriz productiva. O en otras palabras, cambiar la dependencia energética del petróleo, que hoy está en un 78%. El Go- bierno busca incrementar el horizonte de fuentes petroleras, la exploración de gas y la expansión de la minería (la polémica Ley Minera ya tiene luz verde también la Asam- blea). Actualmente, el peso del Estado en el dinamismo económico es de casi el 50%. Ahora se quiere dar impulso al sector pri- vado y concretar una “revolución indus- trial”, al punto que Rafael Correa hizo una gira por Europa en abril pasado –se reunió, entre otras personalidades, con la canciller alemana, Angela Merkel- para concretar un acuerdo comercial con la Unión Europea. Luego, anunció la creación del Ministerio de Comercio Exterior y Promoción. Los proyectos hidroeléctricos que es- tán en marcha también provocarán un


viraje. “Pasaremos del 43% de hidroelec- tricidad al 93% en el 2016”, explica el vi- cepresidente, Jorge Glas. “Seremos expor- tadores de energía a países de la región”. Además, ha recalcado que “no podemos seguir exportando petróleo e importan- do sus derivados”, para lo cual se prevé la construcción de la gigante refinería del Pacífico como parte del cambio en los sec- tores estratégicos.


No hay duda que Ecuador es otro. Un


país en desarrollo, al que el viceministro de Desarrollo alemán, Hans Beerfeltz, llamó “el jaguar de Latinoamérica”. Pero también es un país polarizado y donde se está imponiendo el miedo a emitir críticas. Ninguna buena obra, ningún crecimiento económico, justifican las amenazas o la restricción de libertades. Al menos no en una verdadera democracia.


i


Allen Panchana Macay (Guayaquil, 1979) es máster en Comuni- cación Política de la UNAV-GSPM, Editor in Chief en Ecuavisa (Ecuador) y Premio Nacional de Periodismo. @MrVertigo7


Julio - Agosto 2013


31


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62