This page contains a Flash digital edition of a book.
ARTÍCULO


a


ha tenido habilidad para desvirtuar a su manera y minimizar cada uno de aquellos informes. Y para ello tiene una maquinaria de comunicación impresionante: cadenas para interrumpir programas y dar su exten- sa y fulminante versión de los hechos, ade- más de una veintena de medios propios (incautados o estatales), como periódicos, canales de TV, radios, revistas, portales web y hasta una agencia de noticias, An- des (emulando a Télam de Argentina o las agencias Venezolana y Cubana de Noticias). El 22 de mayo anterior, por ejemplo,


Amnistía Internacional denunció una serie de violaciones a los derechos humanos de Ecuador. “Líderes indígenas y campesi- nos se enfrentaron a cargos infundados de terrorismo, sabotaje y homicidio, y se les sometió a procesamiento penal y de- tención arbitraria con el fin de disuadirlos de expresar su oposición a leyes y políticas gubernamentales”. Días después, el estatal diario El Telégrafo y la agencia Andes titula- ron: “Amnistía Internacional jamás verifi- có las denuncias sobre Ecuador”.


30


LA LEY DE COMUNICACIÓN REGULARÁ, en detalle, el oficio periodístico en 127 artículos y 17 disposiciones transitorias. La norma crea, entre otras cosas, un poderoso Consejo de Regulación constituido por seis miembros, cuatro de ellos de organismos políticos, incluso uno designado por el Presidente de la República.


Ellos deberán auditar contenidos, au-


diencias y ventas “efectivas· de medios impresos”; dar o quitar frecuencias, emitir sanciones y un sinfín de atribuciones. El nuevo cuerpo legal es muy restrictivo respecto a la información y tiene excesos como controlar hasta los titulares. Y exige, además, una redistribución poco clara y subjetiva de las frecuencias de radio y TV, para cumplir nuevos parámetros de cupos porcentuales: para medios privados un 33%, públicos, 33%; y comunitarios, 34%. Aunque las críticas no cesan, no hay poder humano que detenga la maquina-


Julio - Agosto 2013


ria de la Revolución Ciudadana. “Para el correísmo, la Ley de comunicación es un trofeo de caza. Lo es porque el periodismo es un oficio irreverente”, opina José Her- nández, director adjunto de Diario Hoy. Él, en su columna del pasado 2 de junio, rei- tera que la prensa es un contrapoder. “Sí, contra todos los poderes que pretenden convertir la complejidad de las socieda- des y de los individuos en el espejito de Blancanieves. Correa no ha inventado el odio contra un oficio que el poder reaccio- nario o autodenominado revolucionario siempre ha querido controlar. Lo que es nuevo es la ignorancia crasa de aquellos que ahora pretenden convertir una mor- daza en invento revolucionario. Ignorancia


“PARA EL CORREÍSMO, la Ley de comunicación es un trofeo de caza. Lo es porque el periodismo es un oficio irreverente”, opina José Hernández, director adjunto de Diario Hoy


PROTESTAS EN CONTRA DE LA LEY DE COMUNICACIÓN DE ECUADOR.


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62