tos irritantes como ácidos, álcalis, de- tergentes y agua utilizados en las tareas de limpieza; la fricción producida en las operaciones de recogida y embala- je de fruta; y la manipulación del azú- car, muy utilizado en la elaboración de ciertos alimentos. Asimismo, los polvos orgánicos generados por los cereales o la harina pueden causar enfermedades respiratorias como el “asma del pana- dero”, por lo que su manejo debe ser cuidadoso y deben controlarse. Y es que ocurre que con demasiada
frecuencia, en la industria alimentaria se considera a los materiales utilizados como meros ingredientes, y no como productos químicos que pueden afectar a la salud cuando los trabajadores se ex- ponen a fuerzas o cantidades industria- les de ingredientes “normales” emplea- dos en la cocina doméstica. Aparte de las precauciones profi-
lácticas para evitar enfermedades in- fecciosas, es imperativo el control de la seguridad f ísica para el trabajador, lo que implica el establecimiento de una normatividad que limite al máximo la ocurrencia de accidentes que lesionen al trabajador, la mercancía, pero visto a gran escala, al consumidor final de tales productos de consumo.
Ciencia y técnica, al rescate La seguridad del consumidor se ha con- vertido en una de las cuestiones más críticas y prioritarias de la cadena de abastecimiento. A pesar de los esfuerzos de los integrantes de la cadena alimenta- ría de productos frescos, los problemas de seguridad no pueden excluirse por completo. Sin embargo, un sistema de trazabilidad efectivo y de costo-eficiente puede indicar con precisión tal proble- ma, dentro de una región específica, lu- gar de embalaje, grupo de productores, productor o incluso un área, más que dentro de todo un grupo de producción. Al reducir el potencial campo de acción de un problema, se actúa de conformi- dad a los requisitos legales, y se puede reducir el impacto económico negativo sobre los integrantes de la cadena de abastecimiento, los que no son respon- sables de que todo esto suceda. Desde una perspectiva de salud pú-
blica, al mejorar la velocidad y exactitud del rastreo y localización de los artículos alimentarios implicados, se puede ayu- dar a disminuir los riesgos relacionados a la seguridad alimentaria. La rápida y efectiva trazabilidad puede, también, minimizar el gasto innecesario de recur- sos privados y públicos, y aliviar las pre- ocupaciones del consumidor. Más aún,
el rastreo de artículos alimentarios en cuestión, puede ayudar a los servicios de salud pública y a los operarios industria- les a determinar las causas potenciales de un problema, con lo que proporciona- rían la información necesaria, para iden- tificar y minimizar los riesgos a la salud. La trazabilidad es fundamental, par-
Al mejorar
la velocidad y exactitud
de rastreo y localización de los
artículos
alimentarios, se puede ayudar a disminuir
los riesgos
relacionados a la seguridad alimentaría
ticularmente por el impacto que los incidentes y las preocupaciones por la seguridad alimentaria, tienen sobre los consumidores, compañías, grupos de productos, gobiernos y comercio. Debi- do a la diversidad de prácticas interna- cionales en la cadena de abastecimiento de productos, es imperioso que los pro- ductores, empacadores, importadores/ exportadores y proveedores logísticos, trabajen con sus pares en la distribu- ción y la venta al por menor, a fin de desarrollar tecnologías y estándares que permitan la identificación, a fin de acompañar al producto, desde el campo hasta el minorista. Acordada según pro- cedimientos y estándares para la identi- ficación y documentación del produc- to, la trazabilidad permitirá un rastreo rápido y automatizado de las unidades comerciales del producto individual, desde el campo hasta el minorista. La implementación de los sistemas
de trazabilidad públicos y privados, por medio de la captura automatizada de datos, procesamiento electrónico de datos y comunicaciones electrónicas, puede mejorar significativamente la exactitud y velocidad del acceso a la in- formación sobre la producción y destino del alimento. Estos pueden disminuir el riesgo y la inseguridad de la cadena de abastecimiento y entre las partes comer- cializadoras. Todo esto, sin embargo, re- quiere una visión holística de la cadena
de abastecimiento alimentaría, la que solamente podrá lograrse desarrollando estándares comerciales internacionales.
Estándar mundial El motivo por el cual se usan estánda- res comerciales aceptados internacio- nalmente, es poder superar las barreras del comercio, que crean los estándares específicos nacionales, de la industria y de la empresa, cuando se les usa en lu- gar de estándares internacionales para multi-industria, comercializar, rastrear y localizar mercancía es más costoso debido a la necesidad de cumplimentar la variada identificación y los requisitos de comunicación de cada país importa- dor o empresa. La clave para elaborar sistemas de trazabilidad eficientes y de costo-efectivo, es satisfacer los requi- sitos legales y del cliente, aplicando un estándar mundial. El sistema EAN.UCC permite el ma-
nejo eficiente de la cadena de abaste- cimiento y del comercio internacional, proporcionando herramientas estándar que permiten a todos los integrantes de la cadena de abastecimiento de productos, comunicarse en un mismo idioma comer- cial mundial. Los conceptos clave relacio- nados a la aplicación del sistema EAN. UCC, pueden resumirse en tres áreas: a) Automatización de los procesos co- merciales por medio de la captura auto- matizada de datos (ADC) y del procesa- miento electrónico de datos (EDP). b) Comunicación de la información del modo más rápido y más exacto, por medio de mensajes electrónicos están- dar que automáticamente actualizan las aplicaciones de la computadora, con da- tos provenientes de los pares que inter- vienen en el comercio.
REPORTAJE 91
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42 |
Page 43 |
Page 44 |
Page 45 |
Page 46 |
Page 47 |
Page 48 |
Page 49 |
Page 50 |
Page 51 |
Page 52 |
Page 53 |
Page 54 |
Page 55 |
Page 56 |
Page 57 |
Page 58 |
Page 59 |
Page 60 |
Page 61 |
Page 62 |
Page 63 |
Page 64 |
Page 65 |
Page 66 |
Page 67 |
Page 68 |
Page 69 |
Page 70 |
Page 71 |
Page 72 |
Page 73 |
Page 74 |
Page 75 |
Page 76 |
Page 77 |
Page 78 |
Page 79 |
Page 80 |
Page 81 |
Page 82 |
Page 83 |
Page 84 |
Page 85 |
Page 86 |
Page 87 |
Page 88 |
Page 89 |
Page 90 |
Page 91 |
Page 92 |
Page 93 |
Page 94 |
Page 95 |
Page 96 |
Page 97 |
Page 98 |
Page 99 |
Page 100 |
Page 101 |
Page 102 |
Page 103 |
Page 104 |
Page 105 |
Page 106 |
Page 107 |
Page 108 |
Page 109 |
Page 110 |
Page 111 |
Page 112 |
Page 113 |
Page 114 |
Page 115 |
Page 116 |
Page 117 |
Page 118 |
Page 119 |
Page 120 |
Page 121 |
Page 122 |
Page 123 |
Page 124 |
Page 125 |
Page 126 |
Page 127 |
Page 128 |
Page 129 |
Page 130 |
Page 131 |
Page 132 |
Page 133 |
Page 134 |
Page 135 |
Page 136 |
Page 137 |
Page 138 |
Page 139 |
Page 140 |
Page 141 |
Page 142 |
Page 143 |
Page 144 |
Page 145 |
Page 146 |
Page 147 |
Page 148 |
Page 149 |
Page 150 |
Page 151 |
Page 152