casos y rostros
anterior, Sopa, seco y jugo, fungieron como mesoneros de esos populares restauran- tes de la avenida Baralt. Ahora, después de dos años, Los Men-
tas se despojaron de sus camisas blan- cas, pajaritas y chalecos para darle vida a esta producción, que presenta una nueva faceta en cuanto a letras y ritmos. Aun- que son reconocidos como una de las bandas de rockabilly más consolidadas de Venezuela, en U.E.L.M. se arriesgaron a fusionar la ranchera, el merengue y la cumbia con el punk y el surf, sin dejar de lado el rockabilly. La banda -integrada
por Juan Olmedillo, en la voz y guitarra; Richard “El Chicha” Blanco, en la batería; Carlos Aray en la guitarra y los coros, y Héctor “Lukas” Paredes, en el bajo y los coros- se consolidó en el géne- ro rockabilly en 1998 por varias
razones. Según
Carlos Aray, éste era el ritmo que más les gusta- ba a los cuatro. Además, para entonces nadie en el país tocaba este tipo de música, que tiene sus raí- ces en la década de 1950 con Carl Perkins y Elvis Presley. Hasta ahora, la fór-
mula ha sido aserti- va. Ya en las emisoras juveniles caraqueñas se rotan a diario los prime- ros dos sencillos de este nuevo álbum: “El Bistec” y “Shawarma Mixto”. Los premios no se que- dan atrás. Los mentola- dos han logrado recono- cimientos nacionales e internacionales: el primer lugar en el Festival de Nuevas Bandas en 1999; el título como “Banda Revelación” en el Festival Rock Al Parque en Colombia y en los Premios Urbe en ese mismo año sellaron el éxito que vendría a pasos agigantados. Recientemente, Los Mentas han toca-
do sobre la tarima del Festival Vive Latino en México en dos oportunidades. Auna- do a esto, el aplauso del público ha sido y sigue siendo significativo. Carlos Aray se contenta al sacar algunas cuentas: “En
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dos años, han sonado ocho de nuestras canciones en alta rotación en las estacio- nes venezolanas. Esto hace que los con- ciertos se conviertan en una verdadera rumba, porque la gente conoce las letras”. Aparte de la fans criollos, Los Mentas se sienten halagados cada vez que pisan suelo azteca, donde han logrado radicar- se como uno de los grupos rockabilly más sonados en las emisoras de radio. Si la pregunta es cómo han logrado
mantenerse durante estos 12 años, la res- puesta es que no ha sido tarea fácil. Cada integrante se desempeña en otras labores
vir, porque mientras crecemos, nos con- vertimos en una familia. Hay que enten- derlo así”, dice Aray. Y lo han consegui- do. Gracias a los frutos obtenidos,
la
dinámica de trabajo ya está establecida: Juan Olmedillo escribe la mayoría de las letras, mientras que el concepto creativo y la música es trabajo de todos. Aunque comenzaron en los carnava-
les de 1998 con un estilo rockabilly combi- nado con un punk-rock, hoy los cambios se observan de disco en disco. Sus letras se han caracterizado por tratar temas cotidianos de rumbas y bares; sin embar- go, en U.E.L.M. la banda decidió
tocar asuntos
más personales y propios de la adultez. El desamor combinado con el humor que los particulariza da como resultado una pro- ducción tragicómica. El lanzamiento ofi-
Discografía 1) Taguara´s forever (2000)
2) Hasta que los bares nos separen (2002)
3) Masacre en el pin 5 (2005) 4) Sopa, seco y jugo (2008) 5) Reserva Añeja (2009) 6) Compilatorio U.E.L.M (2010)
en el ámbito de la multimedia, el diseño gráfico o el marketing. “Realmente, cada uno tiene su trabajo del día a día. Porque si algo aprendimos fue que de esto no se puede vivir”, explica Carlos Aray. Para el guitarrista, la banda se convierte en una pasión: “De negocio no tiene mucho, así que lo hacemos por amor. Si nos pagan, pues mejor”. El ímpetu por consolidarse los ha lle-
vado a aprender la ley de la convivencia. “Tener una banda es como tener otra esposa. Es necesario aprender a convi-
cial de este álbum se cele- bró el pasado 29 de octu- bre en el Teatro Bar de Las Mercedes. Decenas de fanáticos llenaron el lugar con chemises estu- diantiles para entonar las letras más populares de sus cuatro producciones anteriores y, por supues- to, para conocer más sobre los nuevos sencillos de U.E.L.M. La venta de los discos fue una de las recompensas de la banda, que desde ya comenza- rá su gira nacional por Maracay, Valencia, Puer- to La Cruz, Maracaibo y San Cristóbal. Sus planes de giras internacionales plan-
tean, por los momentos, tres destinos: México, Argentina y España. Próxima- mente, su sueño es conseguir un premio de la altura de un Grammy. “Eso nos ayu- daría a vender discos en otros países, quisiéramos llegar más allá. Entrar a otros mercados y dejar un legado”, mani- fiesta Carlos Aray. Sin embargo, hoy la banda busca presentarse no sólo en gran- des conciertos, sino también en locales nocturnos, plazas y ferias. Hasta ahora, hay de Los Mentas para rato, porque lo que quieren es tocar… tocar mucho.
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