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portada


rior, donde ves que es una tipa sensible, con un buen corazón.


-¿Te sientes preparada para protagonizar? -Creo que sí. El trabajo de la protago-


nista puede ser un trabajo muy complejo, dependiendo del personaje que te toque. Por ejemplo, el de Micaela es bastante com- plejo de caracterizar, pero Mónica Spear lo ha hecho excelentemente porque es una actriz estupenda. Pero más allá de la difi- cultad, es la cantidad de trabajo que tiene la protagonista. No descansa, pues está todo el día grabando. Es un rol que requie- re de mucha paciencia, mucha entrega. Con Shirley ya me ha tocado experimentar un poquito el nivel de trabajo fuerte. Sí, ha sido un entrenamiento como para protagonizar alguna vez. No es algo que esté planeado, pero ya estoy preparada.


-Hace poco, leí que un programa de radio patrocinaba un concurso que buscaba a un modelo con aptitudes para el baile, el canto, la actuación y la animación. ¿Crees que esto fomenta la formación de artistas integrales o, por el contrario, la banaliza? -No estoy en desacuerdo con


que alguien decida ser actor y cantante, sino en que se subesti- me la profesión. Si lo vas a hacer, tienes que ser especialista. Uno no puede ser médico si no sabe operar, y hay que tener la misma conciencia en este oficio. Yo sé que hay mucha improvisación en el medio y personas que no saben por qué están aquí, pero es responsabilidad de cada quien seguir preparándose y formándose. No estoy de acuerdo con la improvisación porque siem- pre he sido de la escuela contraria. Me he preparado desde muy chiquita, cuando estaba en el colegio Emil Friedman. Allí fue que empecé a cantar, y luego estudié canto lírico hacia lo operático. Apoyo la forma- ción por sobre todas las cosas, porque ese es el suelo real de un artista.


-¿Has tenido la oportunidad de hacer teatro fuera del país? -Sí. Salí de gira con La Duda, una obra


que hice con Elba Escobar. Tuve la oportu- nidad de viajar a Washington y presentar varias funciones en el Teatro de La Luna.


24 | | Diciembre 2010


He ido a República Dominicana para can- tar, al igual que a Miami, Perú y Costa Rica. Como cantante he viajado un poco más.


-¿Compones algo de lo que cantas? -Sí. De hecho, el tema que está sonando


ahora en la novela sobre la trama de Shir- ley y Lucho (“Corazón ciego”) es mío. Puede descargarse en tumbaomusic.net.


-¿Hay algún proyecto musical en puerta? -El proyecto musical de Mariaca viene.


Yo hubiese querido terminarlo este año, pero ha sido imposible con la novela. Sería muy osado de mi parte cerrar el espectro y decirte que va a ser de baladas, porque quiero que contenga una fusión de ritmos. Estudié percusión y tengo un poco de afi-


hermosa. Pertenece al periodista y drama- turgo argentino Mario Diament. Trata de la relación secreta que mantuvo el filóso- fo Martín Heidegger con Hannah Arendt, una judía que se convirtió en una pensa- dora política y filósofa también. Es inte- resante ver cómo se desarrolla la relación entre una persona del partido nazi en la preguerra, la Guerra y la postguerra y una judía. Además, él era un hombre casa- do. Mi trabajo de investigación acerca de ese personaje ha sido maravilloso, porque me he encontrado con una heroína, una librepensadora que iba contra la corrien- te hace muchísimo tiempo. He aprendido mucho de lo poco egocentrista que era. Ella amaba por sobre todas las cosas a Heidegger, pese a que era consciente de las cosas que estaban pasan- do. Creo que la obra está muy a lugar con respecto a la situa- ción del país. Ese montaje tiene muchas cosas que decir hoy en día y aquí, en Venezuela.


-Actualmente, pasa algo muy particular con el teatro en el país. Cada vez hay una oferta mayor de obras y de temática muy variada. Y pese a que se han cerrado muchos espacios, se han abierto otros alternativos. ¿Cuál crees que sea la responsabilidad social que tienen los actores ahora? -Creo que la razón de que se


estén generando tantas obras de teatro y de que la cartelera teatral sea más grande que la de cine es consecuencia del cie- rre de un canal de televisión. La crisis de los actores es una cosa palpable. Necesitan trabajar, y si no tienen espacio de trabajo y


ción con el tema étnico. Más allá de que sea balada, pop, jazz o blues, lo que quiero es que los temas se parezcan a mí.


-Tienes un proyecto teatral junto a Luigi Sciamanna llamado Un informe sobre la banalidad del amor, que se estrena en enero de 2011. ¿Qué nos puedes contar sobre eso? -Es un súper proyecto. Estoy muy emo-


cionada porque tenemos más de un año queriendo montarlo y, por razones ajenas a la voluntad de ambos, se ha ido pospo- niendo. Luego Luigi protagonizó la pelícu- la Reverón y tuvo que parar, pero finalmen- te estamos ensayando para enero. Es una obra muy dura, muy intensa, pero muy


hay sólo una telenovela al aire, ¿dónde ejer- cen? Por un lado es una cosa muy nega- tiva, pero por el otro ha dado resultados positivos. Es una contracurva. Creo que la responsabilidad que tenemos como acto- res es escoger obras que realmente tengan contenido, que tengan cosas que decirle al público y a esta sociedad. Que no nos quedemos nada más en lo comercial y en la comedia ligera, sino que también hur- guemos en temas políticos y sociales. El teatro siempre ha sido un espacio para decir cosas, para expresar y protestar. No se debe perder ni banalizar ese espacio. Si presentamos mejores obras, la gente irá a ver algo superior. Así se crea a un público más exigente.


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