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Agregó que otro problema muy serio en el sistema penitenciario estatal en Méxi- co es la corrupción, lo cual ocasiona la introducción de objetos y sustancias prohibidas: teléfonos celulares, drogas y armas. Aseveró que la buena noticia para


el país es que se quiere cambiar de una visión de readaptación a una de reinser- ción, la cual está basada en cinco ejes rectores:


1.- Educación. 2.- Capacitación. 3.- Trabajo. 4.- Salud. 5.- Deporte. El Gobierno federal mexicano inició


en el sexenio anterior un programa am- bicioso para dotar a la Federación con la infraestructura suficiente en los Cen- tros Federales (donde se encuentran to- dos los presos del fuero Federal), de tal forma que se liberaron espacios en los Centros Estatales, donde sólo se están dejando prisioneros del fuero común, señaló. “Ahora le toca a los estados hacer


su parte para contar con espacios sufi- cientes y albergar de manera digna, bajo los principios de los cinco ejes rectores, a los presos, por lo que será necesario modernizar y ampliar la infraestructura penitenciaria”, comentó. Respecto al tema, Ben Crooks, vice-


presidente sénior de CGL Latinoaméri- ca, afirmó que el panorama general en prisiones en México ha mejorado bas- tante en los últimos cinco años, tanto en el Sistema Federal Mexicano como en el de algunos estados. “Por otra parte, el resto de Latino-


américa ha progresado lentamente y quiere mejorar sus sistemas, por lo que es esencial comprometerse a cambiar en todos los niveles del sistema de justicia. Este proceso no es sencillo y siempre se presentarán retos y contratiempos, entre los que se encuentran la opinión pública, los malos entendidos, los as- pectos financieros, así como convencer al personal y a los líderes de que existen mejores métodos, más productivos y rentables para manejar a la población de internos”, añadió. Sobre el panorama, Mario Eternod


Aguilar, gerente de Prodemex, indicó que al considerar el aumento despro- porcionado del número de internos


que día a día continúan generando so- brepoblación en estas instituciones, así como la notoria falta de personal capa- citado para el manejo de estos lugares (porque cada día a menos universitarios les interesa cualquier tipo de labor hu- manística), la falta o semiclasificación y separación de los mismos internos o reos, tomando en cuenta el tipo de deli- to; la periodicidad con que cometen los delitos (primodelincuente, reincidente, multirreincidente, reiterante conduc- tual, etc.), pero sobre todo el aumento de la deshonestidad en todos los niveles de las sociedades actuales, auguran una crisis existencial severa que desemboca- ra en constantes enfrentamientos de la población penitenciaria con las autori- dades de las prisiones y su depaupera- ción acelerada.


RIESGOS Y AMENAZAS DEL SISTEMA PENITENCIARIO


Mario Eternod señaló que los riesgos que corren los sistemas penitenciarios que tienen este tipo de problemáticas representan una disminución directa- mente proporcional de las posibilidades de contención y vigilancia, debido al ha- cimiento en estos espacios, al aumento en el miedo, a la posibilidad y responsa- bilidad por confrontación y a la conten- ción de la población carcelaria. Mayores riesgos a la integridad f ísi-


ca, no sólo de los custodios en lo perso- nal, sino de que sus familias sean afecta- das con amenazas, llamadas, vigilancias delincuenciales, ataques y cohechos, entre otros, va creando un ambiente de relajación que disminuye la contención social, que es el verdadero motivo de la reclusión, indicó. Por su parte, Mauricio Rangel co-


mentó que las amenazas a las que están expuestas las prisiones son motines, ri- ñas, intentos de fugas, homicidios, sui- cidios y autogobierno, tal como ha suce- dido en años recientes. Señaló algunos ejemplos:


• Noviembre 2007. Una trifulca dejó al menos tres muertos y 50 heridos en el centro penitenciario de Ciudad Juárez, Chihuahua.


• Septiembre 2008. Diecinueve perso- nas murieron después de un motín en la prisión de La Mesa, en Tijuana, Baja California.


• Octubre 2008. Al menos 15 perso- nas murieron y 11 resultaron heridas después de un enfrentamiento entre


REPORTAJE 87


presos en un penal de Reynosa, Ta- maulipas. Este hecho ocurrió 11 días después de que 17 reclusos se fugaron de esa cárcel, con la supuesta ayuda de funcionarios.


Mauricio Rangel, Human Factor


• Agosto 2009. Murieron 20 reclusos y otros 26 resultaron heridos durante una riña ocurrida en el penal del mu- nicipio de Gómez Palacio, Durango. En enero de 2010 murieron 23 reclu- sos por otra reyerta en el Centro de Readaptación Social (CERESO) nú- mero uno, de la capital del mismo es- tado.


• Mayo 2011. Catorce reos murieron y 35 resultaron heridos después de un incendio ocurrido en la prisión de mediana seguridad de Apodaca, Nue- vo León, el mismo municipio donde murieron más de 40 personas, como consecuencia de una riña en el Centro de Readaptación Social (CERESO).


• Julio 2011. Diecisiete presos murie- ron y otros 20 resultaron heridos por un tiroteo entre bandas rivales en el penal de Ciudad Juárez, Chihuahua.


Foto: © Christian Kaschkat | Dreamstime.com


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