This page contains a Flash digital edition of a book.
tos para la implementación y adopción de una doctrina de “operaciones defen- sivas”, lo que obligará en su momento a desarrollar la doctrina militar comple- ta sobre la ciberguerra, incluyendo por supuesto a las “operaciones ofensivas”, y será entonces cuando podremos te- ner conceptos claros y bien definidos que nos permitan considerar su em- pleo en apoyo de las operaciones con- vencionales. Sobre el particular, la OTAN co-


mienza a desarrollar esfuerzos para es- tablecer un concepto doctrinario de la “ciberguerra”, al encargarle al Centro de Excelencia en la Defensa Cooperativa Cibernética (CCDCOE) la elaboración de un manual por parte de expertos internacionales donde se definan con- ceptos asociados al Derecho Interna- cional Humanitario y principios de la ciberguerra, así como el trato que se les dará a los beligerantes para definir si se permiten o no ataques contra objetivos civiles y el concepto de respuesta pro- porcional a los ataques recibidos en el ciberespacio; manual que ya fue desa- rrollado y publicado en marzo de 2013 y se denomina Manual Tallin las leyes internacionales aplicables a la ciber- guerra4


. Sin embargo, este manual no


representa aún la postura de la OTAN, presenta sólo la visión de un grupo de expertos, como lo establece en su intro- ducción; además, el manual no estable- ce un concepto claro sobre si la palabra “objetivo” pudiera interpretarse como “información” para poder determinar que se puede atacar; es decir, no defi- ne si un ataque que borre información civil valiosa pueda considerarse como un ataque sobre un objetivo no militar, ataque que en el contexto del derecho internacional humanitario no estaría permitido, por ejemplo borrar la base de datos de los institutos electorales de un país. Dichas acciones están ocurriendo en


países desarrollados. Ahora la pregunta importante es: ¿a qué nivel impactará el concepto de ciberguerra en países como México?


MÉXICO Y LA CIBERGUERRA


En México, tanto el gobierno federal como las diversas entidades de la repú- blica han creado y organizado diversos grupos de acción capacitados para per- seguir delitos en el ciberespacio come- tidos en territorio nacional y tipificados en las diversas leyes y códigos como ta- les; en contraparte, hacia el interior de las Fuerzas Armadas y en el contexto de la ciberguerra, no existe formalmente


un grupo que desarrolle actividades de defensa contra ciberataques provenien- tes del territorio nacional o del extran- jero a instalaciones vitales y altamente tecnificadas que utilicen y dependan para su adecuada operación de equipos de cómputo; sin embargo, en el Centro de Estudios Superiores Navales, depen- diente de la Secretaría de Marina-Arma- da de México, se imparte la Maestría en Seguridad de la Información, de donde han egresado cinco promociones con personal perteneciente a la propia Se- cretaría de Marina, así como de otras dependencias de la Administración Pú- blica Federal que ven la necesidad de contar con personal especializado en seguridad de la información. La tendencia internacional es la crea-


ción de unidades militares con capaci- dades humanas y tecnológicas para la defensa contra ciberataques, por lo que se considera que en un futuro y con las justificaciones precisas y adecuadas, ve- remos en nuestras Fuerzas Armadas la organización y creación de este tipo de unidades que permitan en el ciberespa- cio darle seguridad al Estado Mexicano y por ende a su población. Citando a Max Weber, quien definió


al Estado como una “entidad que deten- ta el monopolio legítimo de la fuerza y los medios de coacción”, definición que se considera vigente, se establece que el estado debe hacer sentir su presencia y poder en el incipiente pero muy dinámi- co ente denominado “ciberespacio”.


CONCLUSIONES


Los términos de ciberguerra y cibe- respacio son producto de escritores y periodistas que han dado un impulso mediático a las actividades que se desa- rrollan respecto a los datos e informa- ción que se encuentra en tránsito o al- macenada en medios electrónicos, y que las naciones del planeta aún no estable- cen las políticas o criterios para definir e incrustar en su doctrina militar dichos términos. No obstante, en la realidad existen


ciberataques que si bien no son conside- rados como un ataque que provoque un conflicto armado, sí requieren atención por parte de los países afectados, ya que existe la posibilidad de que sus sistemas vitales sean vulnerados. Lo anterior ha propiciado que las naciones más desa- rrolladas organicen, preparen y creen unidades militares con personal espe- cialista en seguridad de la información, para que establezcan una defensa de sus sistemas vitales contra cualquier ataque proveniente de la red.


Nuestro país no está ajeno a esta ten-


dencia y existen unidades dentro de los cuerpos policiacos federales y estatales que están enfocados a perseguir delitos cometidos como producto de la mani- pulación de datos y sistemas a los cuales no están autorizados, o por transmitir datos que constituyen un delito, pero no están destinadas a la defensa de sistemas informáticos que resulten vitales. Los sistemas informáticos son cada


vez más necesarios para el progreso del país, pero presentan vulnerabilidades que pueden ser explotadas por algún enemigo, en gran perjuicio de México; de nuestro oportuno y especializado actuar dependerá que dicho escenario tenga pocas o nulas posibilidades de ocurrencia. En la actualidad no parece lejano el


día en que nuestras Fuerzas Armadas participen en este esfuerzo nacional, no persiguiendo delincuentes dentro de la red, sino con la creación, organi- zación, adiestramiento y equipamiento de unidades militares especializadas en seguridad de la información que puedan a través de una doctrina militar de ci- berguerra, perfectamente bien definida y acorde a nuestra política de paz, pro- teger sistemas vitales del país altamente tecnificados que dependan en gran me- dida para su adecuado funcionamiento de tecnologías de la información. ¿Será entonces cuando el concepto de ciber- guerra deje de ser un mito y se considere dentro de nuestra doctrina militar como una manera más de hacer la guerra? n


* Este artículo se elaboró en conjunto con


alumnos de la VI Promoción de la Maestría de Seguridad de la Información.


Referencias 1


Manual de Operaciones en Campaña, Editado por la Secretaría de la Defensa Nacional.


2


http://emisordigital.bligoo.com/content/ view/1448694/Stuxnet-y-el-inicio-de-la- guerra-cibernetica.html#content-top. 3 http://es.wikipedia.org/wiki/Stuxnet. 4 https://www.ccdcoe.org/249.html.


* Acerca del autor


- Arturo García Hernández, DSE, CISM, es profesional especializado en la tecnología de la seguridad, área a la cual se ha dedicado por más de 15 años. Si desea conocer más sobre el autor, consulte su CV en: www.seguridadenamerica.com.mx/ colaborador


REDES E INFRAESTRUCTURA TI 73


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92  |  Page 93  |  Page 94  |  Page 95  |  Page 96  |  Page 97  |  Page 98  |  Page 99  |  Page 100  |  Page 101  |  Page 102  |  Page 103  |  Page 104  |  Page 105  |  Page 106  |  Page 107  |  Page 108  |  Page 109  |  Page 110  |  Page 111  |  Page 112  |  Page 113  |  Page 114  |  Page 115  |  Page 116  |  Page 117  |  Page 118  |  Page 119  |  Page 120  |  Page 121  |  Page 122  |  Page 123  |  Page 124  |  Page 125  |  Page 126  |  Page 127  |  Page 128  |  Page 129  |  Page 130  |  Page 131  |  Page 132  |  Page 133  |  Page 134  |  Page 135  |  Page 136  |  Page 137  |  Page 138  |  Page 139  |  Page 140  |  Page 141  |  Page 142  |  Page 143  |  Page 144  |  Page 145  |  Page 146  |  Page 147  |  Page 148  |  Page 149  |  Page 150  |  Page 151  |  Page 152  |  Page 153  |  Page 154  |  Page 155  |  Page 156  |  Page 157  |  Page 158  |  Page 159  |  Page 160  |  Page 161  |  Page 162  |  Page 163  |  Page 164  |  Page 165  |  Page 166  |  Page 167  |  Page 168