PROTECCIÓN EJECUTIVA Otra de las prendas que mayor acep-
tación ha tenido entre este sector pobla- cional es la camiseta blindada, una pla- yera blanca que va por debajo de la ropa y se vuelve parte de la persona. Está fabricada con un material muy
dócil y liviano, fibras de última tecnolo- gía que le permiten acomodarse al cuer- po. Cualquier estudiante podría traerla puesta y nadie notaría la diferencia. Con este tipo de vestimentas, los niños y jóvenes conservan su estilo y forma de vestir; es ropa normal y casual que ga- rantiza la mejor protección.
elevaron hasta un 40 por ciento, un pro- medio de 40 paneles por día, luego del tiroteo en la primaria a finales del año pasado. Entre los beneficios que ofrecen es- tos fabricantes en las mochilas son:
EL BOOM DE LAS MOCHILAS BLINDADAS
Como se mencionó, la tragedia ocurrida en Connecticut cambió el panorama de la moda antibalas. Por ejemplo, la compa- ñía Amendment II lanzó al mercado una línea de mochilas con dibujos animados y también con colores un poco más discre- tos para adolescentes. Derek Williams, presidente de la firma, indicó que desde entonces se han triplicado los volúmenes de venta de mochilas reforzadas. De acuerdo con la cabeza de la em-
presa es horrible que los padres de fa- milia tengan que recurrir a materiales blindados para enviar a sus hijos a la escuela, pero ahora están seguros que si se presenta una amenaza en el centro de enseñanza o en un parque donde el niño lleve su mochila para transportar sus útiles, sus juguetes u otras pertenencias, la pueden emplear para protegerse. Otra fábrica, BulletBlocker, además
de ofrecer modelos divertidos para asis- tir a clases, propone el servicio de refor- zar la backpack preferida del niño, con el fin de que no haya excusas y los infantes permanezcan protegidos. Además, lanzó al mercado un panel
que se puede coser en el forro de un bol- so, en una carpeta o en un estuche pe- queño, para dispositivos móviles como tabletas. Es del tamaño de un libro de texto, y de acuerdo a Elmar Uy, vicepre- sidente de dicha empresa, las ventas se
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· Sirven de escudo en caso de que haya un ataque a tiros en las escuelas. La espalda del estudiante está protegida y en caso de ser necesario, el niño puede desplazarla rápidamente hacia el frente para cubrir su pecho.
· Pueden pesar hasta dos kilogramos gracias a que utilizan un panel ul- trarresistente de carbono, así que el peso no es excesivo a comparación de una mochila normal.
· Se utilizan protectores de colores en las fibras para que no se desgasten ni pierdan su apariencia atractiva.
· Los tirantes son ajustables con acolchado para un uso cómodo, de acuerdo a la morfología del cuerpo.
· Los precios oscilan desde 70 a 300 dólares (875 a tres mil 750 pesos aproximadamente).
· Las hay de nivel II y III de protección. · Existen diferentes medidas y capaci-
dades de acuerdo a las necesidades propias de cada edad.
· Son repelentes a la lluvia y algunas vienen con cubierta retardante de fuego.
· Algunos modelos vienen con un cha- leco (también antibalas) integrado para protección delantera.
USO CON
RESPONSABILIDAD El comprar una prenda blindada no ga- rantiza que no se atraviese por un su- ceso lamentable en el que la vida corra peligro. Pese a ello, son materiales que dan tranquilidad al saber que se está tomando una cierta acción a favor de la protección propia o de un ser querido.
En este sentido, Elmar Uy expresó
que su compañía especializada en blin- daje no garantiza nada, sino que ven- den únicamente tranquilidad para los padres. Esto, luego de que fuera cues- tionado por beneficiarse del miedo ex- perimentado en las ciudades norteame- ricanas. Los representantes del mercado de
blindaje personal recomiendan que este tipo de prendas sean utilizadas con toda responsabilidad. Insistieron en que es necesario que los padres de familia sos- tengan una comunicación abierta con sus hijos, pues no es fácil explicar a un niño la razón de por qué se deben to- mar estas precauciones al ir a la escuela. “¿Si es un lugar que representa tantos riesgos, por qué me envían?”, expresaría cualquier niño inquieto que busca moti- vos por entender su entorno. No obstante, no es preciso esconder
las características de estos productos, porque si el niño o adolescente descono- ce que tiene al alcance un escudo de esta naturaleza, podría ser que no lo emplee en caso de ser necesario, advirtieron. Representantes de la marca Amend-
ment II sostuvieron que sus productos son un elemento de protección extra y si fuera necesario, cada niño debería tener uno, porque no se sabe cuándo ni en dónde se puede presentar un tiroteo o una amenaza similar. Por otra parte, Miguel Caballero ha expresado que no es necesario que cada individuo posea alguna vestimenta reforzada, sino que sería excelente que las escuelas conta- ran con este material para proteger a su alumnado. Asimismo, recomendó tener chalecos de dotación para acciones de rescate y salvaguarda. Sugirió que su producto no pretende ser de uso coti- diano, sino una prenda de emergencia que los maestros entreguen en caso de un imprevisto. n
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