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La osteoartrosis canina y su manejo nutricional
Una respuesta nutricional específica para los trastornos articulares puede proporcionar nutrientes para la reparación, así como para modular la respuesta inflamatoria y proteger frente a la lesión oxidativa.
Gemma Baciero Departamento de Comunicación Científica de Royal Canin Imagen cedida por la empresa
En el perro, la forma más común de en-
fermedad articular es la osteoartritis (OA), una patología compleja y progresiva de las articulaciones sinoviales que se caracteriza por la degeneración del cartílago articular y por la formación de hueso nuevo en los márgenes articulares. Aunque puede aparecer en animales
de cualquier edad, la OA es un problema significativo en los perros de edad me- dia y avanzada, y afecta al menos a un perro de cada cinco. Aproximadamen- te el 45 % de los perros de raza grande tiene OA y ciertas razas, como el Pastor Alemán y el Labrador Retriever, parecen tener una predisposición genética al de- sarrollo de la enfermedad. Los perros de raza grande y gigante también presentan una mayor incidencia de enfermedades ortopédicas del desarrollo, que pueden progresar a OA en las etapas más tardías de la enfermedad. La obesidad y el exce- so de ejercicio intenso también pueden incrementar las tensiones sobre algunas articulaciones y pueden predisponer al perro al desarrollo de OA.
Tratamiento de la osteoartrosis
Sin una solución definitiva, el trata-
miento de la OA se caracteriza por su enfoque multimodal. Se trata de tomar todas las medidas que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente,
Eficacia de una dieta con mejillón verde
80 70 60 50 40 30 20 10 0
69,0 %* El peso corporal excesivo puede incre-
mentar la tensión mecánica sobre las ar- ticulaciones y se considera un factor de riesgo de OA en perros. Por consiguiente, el control de la obesidad es un aspecto importante en el tratamiento de la OA y en algunos pacientes obesos puede ser la única medida necesaria para controlar los signos clínicos. Por último, las medidas alimentarias tie-
44,9 %* 23,7 %*
nen un papel en el control de la OA en el perro y pueden contribuir a reducir o eliminar la necesidad de administración de fármacos convencionales.
Manejo nutricional Un alimento específico para problemas
0 %
Dieta control (todas las variables)
Puntuación artrítica total
Dolor articular
Hinchazón articular
Porcentaje de mejoría en la puntuación artrítica total, el dolor articular y la hinchazón articular en perros alimentados con una dieta que contenía mejillón verde durante seis semanas frente a perros alimentados con la dieta control. Los resulta- dos se normalizaron respecto al grupo control. *Indican dife- rencias significativas con respecto al grupo control a p< 0,05.
articulares puede incluir nutrientes, como EPA Y DHA, glucosamina y condroitina, antioxidantes y el extracto de mejillón verde, especialmente beneficiosos para el control de la OA.
EPA y DHA Mediante la modificación de la dieta,
al aumentar los niveles de ácidos grasos omega 3 es posible alterar los lípidos de membrana, y como consecuencia, las respuestas inflamatorias. Por eso se
protectores más utilizados y su combina- ción podría tener un efecto sinérgico. • Glucosamina. Es el precursor princi-
pal para la síntesis de glucosaminoglica- nos (GAG) de la matriz del cartílago y del líquido sinovial. Los condrocitos pueden sintetizar glucosamina a partir de gluco- sa y de glutamina, pero esto supone un paso limitante de la velocidad en la sínte- sis de glucosaminoglicanos y proteoglica- nos. Por consiguiente, en situaciones de gran demanda, en momentos de acelera- ción del recambio de cartílago en la OA, es importante administrar un aporte exó- geno de glucosamina. Estimula la síntesis de proteoglicanos y de ácido hialurónico por parte de los condrocitos, aumenta la síntesis de colágeno, estimula la regene- ración del cartílago y retrasa la evolución de la artrosis. • Sulfato de condroitina. Es el princi-
pal GAG del cartílago articular. Estimula la producción de matriz proporcionan- do sustrato adicional para la síntesis de proteoglicanos, puede ayudar a evitar la formación de trombos, placas y fibrina en los vasos sanguíneos sinoviales sub- condrales e inhibe la actividad de la me- taloenzima degradadora de la matriz en el cartílago.
Artículo gentileza de Royal Canin 151
aliviando el dolor y mejorando su movi- lidad, y a la prevención de una degene- ración del cartílago. Tradicionalmente, la base del tratamien-
to conservador de la osteoartritis ha sido el uso de antiinflamatorios no esteroideos para proporcionar alivio sintomático del dolor. En algunos casos la cirugía está in- dicada para corregir la causa subyacente de una OA secundaria o para manipular la articulación. Sin embargo, el aspecto más importan-
te de la terapia para la OA tal vez sea la introducción de modificaciones del estilo de vida, como la práctica de ejercicio físi- co controlado y la reducción de peso, que pueden provocar una mejoría clínica signi- ficativa en muchos perros afectados. Establecer una rutina de ejercicio para
el perro puede ser necesario, ajustando el nivel de actividad en función de la in- tensidad de la enfermedad, el grado del dolor y la inflamación. Pautas de ejerci- cio corto y de bajo impacto, como andar con la correa o nadar, pueden favorecer el bienestar y controlar el peso. Debe evitarse el ejercicio vigoroso, de alto im- pacto, ya que puede exacerbar los sig- nos clínicos y acelerar la progresión de la OA.
aconseja suplementar estos alimentos con aceite de pescado, rico en EPA y también en DHA. Hay que tener en cuenta que la enzi-
ma delta saturasa, que cataliza el paso de ácido alfa linolénico a EPA, no es muy eficiente en perros (y menos aún en el gato). Por tanto, incluir en el alimento una fuente de ácidos grasos omega 3 no implica un aporte adecuado de las mo- léculas que realmente tienen el efecto antiinflamatorio.
Glucosamina y condroitina Pueden modificar el curso de la OA al
proteger al cartílago de la degeneración, bien aumentando la síntesis de matriz o disminuyendo su degradación. La gluco- samina y la condroitina son los condro-
Las medidas alimentarias tienen un papel en el control de la OA en el perro y pueden contribuir a reducir o eliminar la necesidad de administración de fármacos convencionales.
Antioxidantes y otros micronutrientes Los radicales libres están involucrados
en la patogenia de la OA, y por eso los antioxidantes derivados de la dieta pue- den ser útiles para reducir la lesión oxida- tiva acumulada. Un aporte suplementario de vitamina C, vitamina E, beta-caroteno, selenio y cinc podría reducir el riesgo de progresión de la artritis o tener efectos po- sitivos sobre su tratamiento.
Extracto de mejillón verde Hace décadas comenzaron a realizarse
estudios que pusieron de manifiesto las propiedades antiinflamatorias del mejillón verde de Nueva Zelanda (Perna canalicu- lus). Actualmente su uso está muy difundi- do por todo el mundo y se sabe que con- tiene componentes antiinflamatorios y otros nutrientes que pueden influir en la salud articular. Se ha demostrado que contiene un ácido graso omega 3, el ácido eicosate- traenoico (ETA), que parece actuar como inhibidor doble de la oxigenación del ácido araquidónico (AA) por las dos vías, la de la ciclooxigenasa y la de la lipooxigenasa. Estudios in vitro han demostrado que
un extracto lipídico rico en ETA suprime la producción de leucotrieno B4 y prosta- glandina E2. A diferencia de otros muchos antiinflamatorios no esteroideos no es gas- trotóxico y no afecta a la agregación pla- quetaria, lo que sugiere que el ETA puede bloquear de manera selectiva la vía proin- flamatoria de la COX-2 El mejillón verde también contiene sul-
fato de condroitina, ácidos grasos omega 3 —eicosapentaenoico (EPA) y docohexae- noico (DHA), además de ETA—, gluta- mina, vitaminas A y C y minerales (cinc, cobre, manganeso). Estos componentes tienen un efecto beneficioso sobre la salud y posiblemente actúen de forma sinérgica en la reducción de la inflamación y el do- lor, limitando la degeneración del cartílago y ayudando en la regeneración del cartíla- go articular dañado y del líquido sinovial.
Conclusión Puesto que en el tratamiento de la OA
canina no hay una solución definitiva, hay que recurrir a todas las medidas que puedan favorecer la calidad de vida del paciente y su movilidad, sin olvidar una respuesta nutricional específica.o
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