58 EN PORTADA / INTERVENCIONES EN TRAUMATOLOGÍA
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Figura 8. Luxación medial de rótula.
Figura 9. Trocleoplastia en cuña.
Figura 10. Esquema de una trocleoplastia incorrecta por tener una anchura insuficiente.
cuando la tuberosidad tibial se fija defi- nitivamente en ese punto mediante una banda de tensión (figura 12). Respecto a la banda de tensión, hay
que tener muy en cuenta que hay que evitar que las agujas de Kirschner sobre- salgan excesivamente por la cortical pos- terior de la tibia, ya que de ser así provo- carían dolor. Para ello es de gran ayuda que en el momento de introducir las agu- jas se coloque la yema del dedo sobre la zona por donde éstas van a sobresalir, de forma que justo en el momento en que se nota la punta de la aguja se deja de introducir. Hay que avisar al propietario que en ocasiones esta banda de tensión puede provocar molestias, por lo que en estos casos habrá que retirar los implan- tes una vez hayan pasado al menos cua- tro meses de la cirugía. En algunos casos de luxación medial
Figura 11. Tras la osteotomía de la tuberosidad tibial, ésta se desplaza hacia lateral y se fija temporalmente mediante una pinza de reducción con puntas.
Figura 12. Banda de tensión.
Figura 13. Esquema (en blanco) del músculo recto femoral.
de rótula puede suceder que no sólo se encuentre desviado el tercio medio y el tercio distal del aparato extensor, sino que también se encuentre desvia- do el tercio proximal, es decir, la zona de origen de los músculos cuádriceps. En estos casos, para poder reorientar correctamente el aparato extensor habrá que realizar una transposición lateral del origen del músculo recto femoral (figu- ra 13).
Grado IV Estos casos tienen un pronóstico bas-
tante más reservado, ya que se trata de rodillas en las que además de la luxación de rótula también existen desviaciones angulares óseas tanto a nivel del fémur distal, como a nivel de la tibia proximal (figura 6). En estos casos, además de tener que
realizar una trocleoplastia, una transposi- ción lateral de la tuberosidad tibial y una transposición del músculo recto femoral, hay que realizar una osteotomía correctiva del fémur distal (figura 14) e incluso, en casos muy graves, también una osteotomía correctiva de la tibia proximal. Por supuesto que al tratar estas luxacio-
Figura 14. Osteotomía correctiva del fémur distal.
de rótula Grado II que aparentemente no provocan demasiadas molestias al animal, siempre y cuando al luxar manualmente la rótula se compruebe que existe crepi- tación a nivel de la articulación femoropa- telar o, lo que es lo mismo, que existen lesiones de desgaste de cartílago articular. El tratamiento para conseguir un sur-
co troclear profundo consiste en realizar una trocleoplastia, bien en cuña (figu- ra 9) o bien en bloque. Hay que tener muy en cuenta que la trocleoplastia ha
151 Figura 15. Vendaje compresivo tipo Robert-Jones.
de tener la máxima anchura que nos per- mitan los labios de la tróclea, de forma que la rótula pueda quedar totalmente ubicada en el interior del canal. De no ser así podría producirse una lesión por rozamiento sobre el cartílago rotuliano (figura 10). Aparte de realizar la trocleoplastia hay
que conseguir que el aparato extensor (figura 1) quede ubicado en el centro del eje longitudinal del fémur, por lo que también hay que realizar una trans-
posición lateral de la tuberosidad tibial (TLTT). El grado de transposición que hay que aplicar en cada caso se calcula intraoperatoriamente, de forma que una vez realizada la osteotomía de la tube- rosidad tibial la vamos desplazando y fijando temporalmente mediante una pin- za de reducción con puntas (figura 11) y a la vez vamos realizando movimien- tos de flexión y de extensión de la rodi- lla hasta el momento en que se observa que la rótula ya no se luxa. Es entonces
nes mediales de rótula, hay que tener mu- cha precaución para no provocar un des- plazamiento excesivo del aparato extensor hacia lateral que daría lugar a una luxación lateral de rótula. Una vez finalizada la cirugía se coloca
un vendaje compresivo tipo Robert-Jones durante 3-4 días, con el fin de evitar la in- flamación y los posibles seromas posqui- rúrgicos (figura 15). o
Bibliografía disponible en
www.argos.grupoasis.com/bibliografias/ rotula151.doc
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