60 FORMACIÓN CONTINUA
establecer las relaciones anatómicas. Por este motivo, hay que tener clara la organi- zación de esta región. Los anillos inguina- les son dos aberturas virtuales en el adulto, delimitadas por los músculos que consti- tuyen la pared abdominal. En concreto, el anillo inguinal superficial está represen- tado por una abertura elíptica a nivel de aponeurosis del músculo oblicuo externo del abdomen; el profundo tiene una con- formación más complicada, y está delimi- tado cranealmente por el borde caudal del músculo oblicuo interno, medialmente por el recto abdominal y caudo lateralmente por el ligamento inguinal (ensanchamiento aponeurótico que constituye la inserción íleo-púbica del los músculos oblicuos). A nivel de margen caudomedial de los ani- llos emergen las estructuras funcionales representadas por los vasos pudendos ex- ternos (arteria y vena pudendas externas), acompañados por el nervio génitofemoral y por el conducto deferente en el macho,
a acumulación de líquido y gas. Los lí- quidos incrementan porque aumenta la secreción de las glándulas intestinales, la adsorción esta imposibilitada y hay in- fluencia de esta distensión sobre el retor- no venoso que resulta imposibilitado, lo que conduce a un edema de la pared in- testinal. Con respecto a los gases, su acu- mulación depende de las fermentaciones en un ambiente hipocinético y de estasis, y del incremento del aire deglutido en una situación de estrés respiratorio y de aerofagia. Inicialmente hay una respuesta intrínseca hipercinética anteriormente a la obstrucción e hipocinética posterior- mente; en estas fases iniciales un animal con obstrucción demuestra clínicamente aumento de los borborigmos, que van despareciendo a medida que la disten- sión aumenta hasta llegar a una fase de estasis total, momento en el cual predo- minan las fermentaciones y, consecuen- temente, la absorción de endotoxinas.
Figura 7. Identificación de los anillos inguinales.
mini, Pomerania). El testículo ectópico en condiciones de estrés (temperatura alta) generalmente resulta hipoplásico, y tiene una posibilidad de 3 a 13 veces mayor de sufrir neoplasia (sertolioma o seminoma). El criptorquidismo puede ser monolate-
ral o bilateral; en este segundo caso para confirmar la presencia de las gónadas en abdomen se puede utilizar la ecografía o la medición de los niveles de testosterona previa estimulación con Ngr. Esta patología es poco frecuente en ga-
tos. En caso de criptorquidismo bilateral en el glande peniano se observa falta de las espinas cartilaginosas, cuyo desarrollo está estrictamente relacionado con los ni- veles de testosterona. El tratamiento de esta patología es qui-
rúrgico; se describen protocolos médi- cos de escasos resultados con hormonas hCG o Ngr con el fin de incrementar los niveles de LH.
El diagnóstico Figura 8. Testículo malformado (primordio testicular).
y cefalexina. A las 36 horas se ofrece agua sin provocación de vómito y media hora después se pasa a comida sólida de tole- rabilidad intestinal. El animal evoluciona favorablemente, tiene apetito, buen estado de ánimo y constantes orgánicas normales. A los 10 días se cita de nuevo para la reti- rada de los puntos y del drenaje inguinal.
Discusiones El caso expuesto describe la existencia
de relación entre la patología testicular e intestinal; la primera, definida como crip- torquidismo monolateral con localización inguinal y la segunda, una obstrucción intestinal mecánica definible como encar- celación, debida entonces a una hernia inguinal indirecta. El criptorquidismo es una patología
multifactorial (congénito-ambiental-hor- monal) que consiste en la falta de des- censo de los testículos al escroto. Aunque el descenso en la mayoría de los anima- les se produce a los 10 días, el diagnós- tico definitivo se hace a los dos meses, límite máximo para que se produzca la bajada. Hay autores que hablan de seis meses, momento del cierre de los anillos inguinales. La literatura refiere que el iz- quierdo es retenido con mayor frecuen- cia y hay predisposición de raza (Yorks- hire Terrier, Husky Siberiano, Schnauzer
137
anatomopatológico es de hiperplasia del tejido linfoide asociada a la mucosa (GALT).
Con respecto a la dinámica del descenso
testicular, depende del correcto desarrollo del gubernáculo (gubernaculum testis), estructura embrional mesenquimatosa de forma tubular que ocupa un lado de la gó- nada primordial. Su consistencia es inicial- mente laxa y en su parte distal termina con el bulbo del gubernaculum. Esta porción se introduce dentro del canal inguinal, crece mucho en proporción con las otras partes del testículo y lo arrastra dentro del canal, permitiendo el descenso. El guber- naculum se vuelve cada vez más fibroso y al final del proceso representará el liga- mento propio del testículo y el ligamento de la cola del epidídimo (figura 8). Al cabo del descenso los anillos inguina-
les se retraen volviendo virtual la comuni- cación abdominoescrotal, mantenida sólo por el paso de las estructuras vasculares (A. y V. pudendas externas), nerviosa (N. genitofemoral) y del conducto deferente, cremáster y A. testicular envueltos por el proceso vaginal (prolongación peritoneal). En este caso la retracción de los anillos está impedida por la presencia del testí- culo en el canal, creando las condiciones para la ectopia intestinal. El cierre de una hernia inguinal resul-
ta complicado, sobre todo en casos anti- guos, en los que las adherencias impiden
Este caso clínico demuestra la importancia de patologías congénitas como el criptorquidismo en la clínica diaria.
rodeado de su túnica vaginal. Este es el punto más comprometido en el cierre de una hernia inguinal: hay que dejarlo abier- to para permitir el paso de las estructuras. Con respecto a los vasos que irrigan la
región inguinal, destaca por importancia el tronco pudendo epigástrico, cuyo co- nocimiento es imprescindible. En concre- to, este surge de la arteria femoral pro- funda (rama de la iliaca externa); en su recurrido destaca la A. cremastérica, la A. epigástrica caudal profunda y sigue como A. pudenda externa. Esta se introduce en el canal inguinal atravesándolo en su margen caudo medial y dando a nivel de salida del anillo superficial la arteria epi- gástrica caudal superficial que es el vaso que transcurre cranealmente entre el rec- to del abdomen y la cute. Su localización y ligadura resulta muy importante en la mastectomía total de la hembra (figura 9). Considerando la fisiopatología de la
obstrucción intestinal en función de su localización y de su totalidad o parciali- dad, el pronóstico es diferente. General- mente, en caso de obstrucción proximal total en 3-4 días se llega a la muerte por endotoxemia-CID-fallo multiorgánico (MODS: multiorganic disease syndrome), en nuestro caso la evolución de 4 días sugiere que la oclusión está evoluciona- do desde parcial hacia total, y todavía las condiciones bioquímicas del paciente no demuestran descompensación. La oclu- sión está caracterizada por distensión de las asas intestinales proximales debido
Conclusiones Este caso clínico demuestra la impor-
tancia de patologías congénitas como el criptorquidismo en la clínica diaria. Su de- tección debe ser precoz, durante los che- queos periódicos del cachorro en sus mo- mentos de desparasitación y vacunación para evitar complicaciones futuras. Según nuestra práctica clínica adoptamos como límite máximo para el descenso el mes y medio; en ausencia del testículo en cavi- dad escrotal se deberá palpar en el canal. Un animal tenso y estresado con los anillos todavía laxos puede tener capacidad par- cial de retirar los testículos. Si lo relajamos y hacemos una palpación cuidadosa pode- mos identificar la topografía testicular. En caso negativo hay que plantear la orquiec- tomía bilateral a los seis meses. Destaca además la complicada organiza-
ción del área topográfica inguinal, con la indiscutible necesidad de conocer las es- tructuras y el decurso de las entidades que componen la región para poder resolver sin complicaciones patologías como esta. o
Bibliografía
- Fossum Theresa; Cirugía en pequeños animales, se- gunda edición, Intermedica 2004. - Nelson y Couto, Small animal internal medicine, cuarta edición; Mosby, 2004. - Feldman y Nelson, Endocrinologia y Reproduccion canina y felina; intermedica, 2007. - J. Sandoval, Anatomía Veterinaria sistema visceral tomo 2,; Imprenta Moderna, 1975. - Comunicaciones Científicas Pr. Grandis Annamaria, DIMORFIPA, Università degli studi di Bologna, 2008.
A. lliaca externa
Tr. Pudendo-epigástrico A. Cremasterica A. Epigástrica caud. prof.
A. Pudenda Externa A. Epigástrica caud. sup.
Anillo inguinal superficial Figura 9. Vascularización de la región inguinal.
t
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42 |
Page 43 |
Page 44 |
Page 45 |
Page 46 |
Page 47 |
Page 48 |
Page 49 |
Page 50 |
Page 51 |
Page 52 |
Page 53 |
Page 54 |
Page 55 |
Page 56 |
Page 57 |
Page 58 |
Page 59 |
Page 60 |
Page 61 |
Page 62 |
Page 63 |
Page 64 |
Page 65 |
Page 66 |
Page 67 |
Page 68 |
Page 69 |
Page 70 |
Page 71 |
Page 72 |
Page 73 |
Page 74 |
Page 75 |
Page 76