55
fibra, y/o por la inclusión de cantida- des elevadas de aceites insaturados) puede observarse una depresión de la producción de grasa láctea, ya que algunos de estos productos interme- diarios afectan de forma directa a la síntesis de novo (la síntesis de grasa láctea a nivel local; es decir, en la glándula mamaria), reduciéndola hasta un 50 % (Bauman y Griinari, 2003; Peterson et al., 2003; Shin- gfield et al., 2006; Fuentes et al., 2008; Gama et al., 2008; Rico y Har- vatine, 2013). Esto es debido a que, bajo las circunstancias comentadas anteriormente, la ruta habitual de biohidrogenación ruminal se recon- duce hacia la formación de los meta- bolitos intermedios del tipo trans-10, los cuales provocan reducciones de la síntesis de grasa. En concreto, solo 2 g del isómero trans-10, cis-12-CLA pueden provocar caídas de grasa en leche del 20%, y son típicas las reducciones del 3,8 al 3,4 % debido a la absorción de 1-2 g/día de dicho isómero (Bauman y Lock, 2006). Estos metabolitos intermedios son rápidamente absorbidos a nivel intestinal, y pequeñas cantidades tienen un efecto depresor impor- tante de la síntesis de la grasa láctea. Por ello, es necesario evitar la apari- ción de este proceso, ya que supone un gran obstáculo para la sostenibi- lidad económica y competitividad de las explotaciones lecheras. Por tanto, es necesario encon- trar herramientas que permitan aumentar la cantidad de omega-3 absorbida por el animal sin poner en peligro la eficiencia de la alimen- tación ni la productividad lechera. Para conseguirlo, estos ácidos gra- sos deben administrarte de forma protegida (by-pass).
Resumen y concluisones
En el presente trabajo se ponen de manifiesto las interacciones existen- tes en producción lechera a la hora de cumplir con los requerimientos y necesidades a pie de granja y en el mercado. El uso de ácidos grasos poliinsaturados (particularmente omega-3) permite mejorar la ferti- lidad del rebaño y aportar un valor funcional a los productos lácteos. Sin embargo, estos compuestos interfieren con la fermentación ruminal, de manera que la eficiencia de la alimentación podría reducirse. Finalmente, estos ácidos grasos tam- bién ejercen un papel metabólico nada despreciable, ya que su aporte en pequeñas cantidades reduce la síntesis de novo (producción de grasa en leche), proceso que puede aparecer con rapidez (horas), pero cuya recuperación se prolonga días. Por todo ello, es necesario desarro-
llar fuentes de ácidos grasos poliin- saturados (especialmente omega-3) protegidas, de manera que sea posible cumplir con todos los reque- rimientos a los que el productor se enfrenta, al tiempo que incrementa la rentabilidad de sus producciones. Es decir, combinar elevados niveles de producción con calidad (porcen- taje de grasa y perfil de ácidos grasos saludable) y fertilidad. •
’195
Es necesario desarrollar fuentes de ácidos grasos poliinsaturados protegidas, de manera que sea posible cumplir con todos los requerimientos a los que el productor se enfrenta, al tiempo que incrementa la rentabilidad de sus producciones.
Nancy Gill/
shutterstock.com
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42 |
Page 43 |
Page 44 |
Page 45 |
Page 46 |
Page 47 |
Page 48 |
Page 49 |
Page 50 |
Page 51 |
Page 52 |
Page 53 |
Page 54 |
Page 55 |
Page 56 |
Page 57 |
Page 58 |
Page 59 |
Page 60