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Nutrición


La farmacovigilancia como herramienta de mejora para la sanidad animal


El sistema de farmacovigilancia debe servir para mejorar el medicamento y las advertencias relacionadas con su uso, y es una de las principales responsabilidades que conlleva el desarrollo del ejercicio como profesional sanitario.


El pasado 11 de abril se celebró en la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España una mesa redonda bajo el título “La farmacovigilancia como herramienta de mejora para la sanidad animal”, en la que se abordó la importancia del sistema de farmacovigilancia. El objetivo de la sesión fue establecer un debate entre las distintas partes responsables para locali- zar los principales factores que conducen a una baja notificación de las reacciones adversas y lógicamente intentar un colo- quio positivo para buscar soluciones. El presidente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE), Arturo Anadón, realizó la presentación inicial con una descripción detallada de los distintos tipos de reac- ciones adversas que el profesional vete- rinario puede detectar y debería notificar, citando ejemplos prácticos de reacciones adversas conocidas de algunos fármacos. Hizo alusión a la farmacovigilancia como una de las responsabilidades principales que conlleva el desarrollo del ejercicio como profesional sanitario.


¿En qué consiste la farmacovigilancia?


Ramiro Casimiro, consejero técnico del Departamento de Medicamentos Veteri- narios de la AEMPS, desarrolló su expo- sición bajo el título “¿En qué consiste la farmacovigilancia y qué enseñanzas pode- mos sacar de ella?”. Destacó la necesidad de establecer un correcto equilibrio entre beneficio y riesgo en el uso de los medica- mentos. Si bien el titular del medicamento debe presentar gran cantidad de ensayos previos a la autorización, es imposible lle- gar a tener datos de todas las posibilidades de uso, por lo que la farmacovigilancia es la herramienta que aporta toda esta información una vez que el medicamento se está comercializando. Destacó que la evolución de las notificaciones es positiva, pues aumenta año tras año, pero aún hay recorrido y debe mantenerse el esfuerzo de todas las partes responsables para seguir comunicando más y mejor las sospechas de efectos adversos que se puedan detectar.


El papel que desempeña la industria


A continuación, Isabel Marzo, directora de la Asociación Española para la Salud y la Nutrición Animal (Adiprem) centró su exposición en “El papel de la industria en la Farmacovigilancia”, destacando las respon- sabilidades de los titulares de autorización de comercialización. Es responsabilidad del


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laboratorio disponer de un sistema de far- macovigilancia actualizado, informar a las correspondientes agencias de medicamen- tos, apoyar y dotar de recursos al responsa- ble de farmacovigilancia del laboratorio y, en general, asegurar la recepción y comuni- cación de cualquier información relevante para la seguridad del medicamento. El laboratorio invierte recursos y es el primer interesado en recibir información detallada de reacciones adversas para mejorar sus medicamentos y ampliar la información para un uso correcto de los mismos.


Las funciones del veterinario


La siguiente intervención estuvo a cargo de Luis Miguel Jiménez, director técnico de Servet Talavera SL, como veterinario clí- nico especializado en bovino de leche. Rea- lizó una interesante exposición partiendo de las obligaciones de los veterinarios para colaborar en el sistema español de farma- covigilancia. Apuntó las posibles causas de la falta de notificaciones por parte de los veterinarios, que en algunos casos podrían ser debidas al desconocimiento de sus obligaciones, la percepción de que no sirven para mejorar, la falta de tiempo y el desconocimiento de lo que realmente ha ocurrido en la granja para poder ofrecer una información detallada. Fueron muy interesantes las posibles soluciones, como una mayor concienciación del veterinario, la realización de campañas informativas por parte de los colegios profesionales, buscar el apoyo del laboratorio y concien- ciar a los productores de que consulten al veterinario en caso de cualquier sospecha. Finalmente, Alfredo Fernández, direc- tor de la clínica veterinaria Peñagrande, remarcó que entre las funciones del vete- rinario se encontrarían la identificación de las posibles reacciones adversas, su cuantificación y evaluación, la comuni- cación y la prevención y minimización de los riesgos derivados del uso de medi- camentos. Insistió en la responsabilidad profesional sanitaria, que en el caso del veterinario se concretaría en el control de los posibles efectos adversos e inde- seados de los medicamentos veterinarios empleados en su práctica profesional. •


Texto e imágenes Isabel Marzo. Adiprem


Luis Miguel Jiménez, Ramiro Casimiro, Arturo Anadón, Isabel Marzo y Alfredo Fernández.


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