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Producción lechera MASTITIS AMBIENTALES
LOS PATÓGENOS AMBIENTALES, ENTRE LOS QUE SE INLCUYEN STREPTOCOCCUS UBERIS Y ESCHERICHIA COLI, SON LA NUEVA CAUSA DE PREOCUPACIÓN EN LAS EXPLOTACIONES
Raúl Almeida
Department of Animal Science University of Tennesse (Estados Unidos) Imágenes Albéitar
Los patógenos ambientales son aquellos que se encuentran donde habita la vaca lechera, entre los que se incluyen Strep- tococcus uberis y Escherichia coli. La infección intramamaria y la mastitis ocurren por el contacto de elementos contaminados con la punta del pezón. La mayor prevalencia de las mastitis causadas por estos patógenos se detecta al principio del periodo seco y durante las tres primeras semanas posparto. S. uberis es una bacteria muy versátil que se adapta a múltiples ambientes. Al ingresar a la cisterna del pezón, este patógeno se une a diversas proteínas de la leche, se adhiere a las células epiteliales y penetra dentro de ellas. Esta cadena de
LECHERAS EN LAS QUE SE PRACTICA UN BUEN MANEJO Y DONDE SE HA LOGRADO EL CONTROL DE LOS PATÓGENOS CONTAGIOSOS.
mastitis clínicas hiperagudas con sín- tomas locales y generales graves que pueden causar la muerte del animal, o pueden eliminarse de forma espontánea en las semana posterior al inicio de la infección. Este patógeno contiene una endotoxina en su membrana celular, que es la responsable de la fiebre, los síntomas agudos y el letargo del animal; origina un cuadro clínico que se conoce como endotoxemia. En estos últimos años, se han detectado cepas de E. coli que causan mastitis con síntomas clí- nicos muy leves, y que se resuelven de forma espontánea 7-8 días posinfección. No obstante, estas infecciones recidivan durante la lactación y pueden persistir en el mismo cuarto mamario durante varias lactaciones, con presencia de la cepa de
E.coli en la leche de la ubre infectada, asegurándose, por ende, su persistencia en el medio ambiente de la vaca.
LA PREVENCIÓN ES LA LLAVE PARA EL CONTROL DE LAS INFECCIONES AMBIENTALES Y LA ATENCIÓN DEBE CENTRARSE EN LA HIGIENE DEL AMBIENTE DONDE VIVEN LAS VACAS, EN PARTICULAR EN LOS COMEDEROS Y LOS BEBEDEROS, Y EN LAS ÁREAS DE DESCANSO.
Se han detectado cepas de E. coli que causan mastitis con síntomas clínicos muy leves.
vacas de la explotación causando mas- titis agudas con elevado incremento del recuento de células somáticas (RCS). No hay tratamiento frente a Prototheca, por lo que la separación con descarte precoz de las vacas infectadas es la única medida recomendada.
EL CONTROL DE LOS PATÓGENOS AMBIENTALES
eventos le permite evadir las defensas de la glándula mamaria, lo que permite el progreso de la infección. Existen muchas cepas de este microorganismo que se diferencian por su capacidad de amo- ldarse al tejido mamario, y las que más se adaptan son las causantes de mastitis crónicas, que pueden persistir durante tres lactaciones consecutivas. E. coli es una bacteria que se encuen- tra en la materia fecal (coliformes) y que persiste en el medio ambiente en las deposiciones de estiércol, barro y agua contaminada. Este patógeno causa
Klebsiella pneumoniae y Prototheca son otros patógenos ambientales muy importantes. K. pneumoniae es una bacteria gramnegativa que causa mas- titis similares a las que provoca E. coli. Debido a que este patógeno posee una cápsula que lo protege de los elementos de defensa de la ubre, K. pneumoniae es muy difícil de erradicar, por lo que per- siste en el ganado y en el medio ambiente causando mastitis crónicas. Prototheca son algas que sobreviven en el agua estancada y en los bebederos, y que se diseminan rápidamente entre las
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Al menos tres cuartas partes de la longitud del pezón deben sumergirse en soluciones desinfectantes. ’195
La prevención es la clave para el con- trol de las infecciones ambientales. La atención debe centrarse en la higiene del ambiente donde viven las vacas, en par- ticular en los comederos y los bebederos, y en las áreas de descanso donde las vacas se tumban para rumiar. Estas zonas deben mantenerse secas y limpias, minimizando el contacto de la punta de los pezones con elementos contaminados. En aquellas explotaciones lecheras donde los animales están estabulados, el material de cama debe ser inorgánico (por ejemplo, arena, colchones de caucho y espuma de goma), dado que el material orgánico permite la persistencia y el crecimiento de estos pató- genos, y el contacto con la punta y piel del pezón cuando estos animales se tumban. Es también muy importante mantener un manejo adecuado del material de cama y controlar la carga bacteriana en niveles bajos. Para ello se recomienda: Eliminar toda la cama usada de la mitad posterior del cubículo diariamente y remplazarla con cama limpia. No mover la cama de la mitad delantera del cubículo hacia la posterior. Si utilizan colchones de goma, agregar cada día pequeñas cantidades de material limpio de cama, asegurándose que este quede en la parte posterior del cubículo. Una vez por semana, cambiar toda la cama del cubículo.
En sistemas de explotación con pastoreo natural, se debe proveer un área seca y con sombra para que las vacas descansen y efectúen la rumia. La zona de los bebe-
deros no debe estar a la sombra y sí en lugares elevados con buen drenaje y libres de barro o charcos. Además, los bebede- ros deben estar limpios y sin verdín. Para el control Prototheca es esencial no per- mitir el acceso de los animales a lagunas o pantanos, así como extremar la limpieza de los bebederos.
Es importante considerar también el manejo posordeño. Dado que el esfínter de la punta del pezón se mantiene abierto durante aproximadamente 60 minutos después del ordeño, es particularmente importante prevenir la entrada de pató- genos ambientales, o, lo que es lo mismo, el contacto con elementos contaminados (estiércol, barro, agua contaminada, etc.) inmediatamente después del ordeño.
LA PREVALENCIA DE LAS MASTITIS AMBIENTALES ES MUY ELEVADA AL
PRINCIPIO DEL PERIODO DE SECADO Y DURANTE LAS TRES PRIMERAS SEMANAS DESPUÉS DEL PARTO.
Una práctica efectiva para lograr este objetivo es la desinfección de pezones posordeño, sumada a medidas de manejo que eviten que las vacas se tumben durante este periodo. Por este motivo, se recomienda alimentarlas y permitir su acceso a los bebederos después de la salida de la sala de ordeño. Hay que prestar una atención especial a la desin- fección de las puntas de los pezones. Al menos tres cuartas partes de la longitud de los pezones deben sumergirse en soluciones desinfectantes, y si se utilizan espráis se debe asegurar que toda el área del pezón se rocíe, en particular la super- ficie lateral externa de los pezones que dan contra la pared de la sala de ordeño.
Kateryna Kon/
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