dS/m, la producción de frutos grandes disminuyó drásticamente para plantas no injertadas, en tanto que las menos afectadas fueron las combinaciones (Maxifort x S), seguido de (82 x S). En el tratamiento de 4 dS/m la producción de frutos pequeños fue menor que en los tratamientos de mayor CE. En términos globales las plantas sin injertar (S) produjeron 7% más frutos pequeños con respecto a las injertadas.
Deficiencia de calcio en frutos La CE incrementó la deficiencia de calcio en frutos tipo bola. En el tratamiento de 4 dS/m se obtuvieron 0.3 frutos/planta con deficiencia de Ca, mientras que en el tratamiento 8 y 12 dS/m se incrementó a 2.7 y 5.4 frutos; en estos dos últimos tratamientos no existió diferencia estadística. En tanto que en tipo saladette fue de 0.1 frutos en el nivel más bajo de CE y en los tratamientos 8 y 12 dS/m se incrementó de 2.3 a 4.2 frutos. Entre las combinaciones (76 x
B), (82 x B), (112 x B) y el testigo (Maxifort x B) no existió diferencia estadística con deficiencia de Ca. Sin embargo, las plantas sin injertar (B) se vieron más afectadas. Esto pudiera deberse a que las plantas de tomate injertadas tienen mayor capacidad de
La CE incrementó el brix en 27% en tipo bola y 18% en tipo saladette.
extracción del Ca con respecto a las no injertadas, así como la absorción del resto de nutrimentos, y como resultado mayor acumulación de biomasa y por ende mayor vigor de la planta. Mientras que en saladette las plantas no injertadas (S) con 4.9 y combinación (76 x S) produjo 4.8 frutos/planta con deficiencia de Ca, las combinaciones (82 x S), (112 x S) y (Maxifort x S) mostraron menos frutos con deficiencia de Ca.
Estos resultados demuestran que es necesario injertar las plantas de tomate cuando se cultivan en agua con salinidad, ocasionada por NaCl. En el tratamiento de 4 dS/m, las combinaciones (112 x B) y (Maxifort x B) no presentaron deficiencia de Ca; sin embargo, al incrementarse la CE a 8 y 12 dS/m, las plantas sin injertar (B) y la combinación (76 x B) se vieron más afectadas; en tanto que las combinaciones (112 x B) y (Maxifort x B) fueron las menos afectadas. En tomate tipo saladette no se encontraron frutos con deficiencia de calcio en el tratamiento de 4 dS/m; sin embargo, en los tratamientos 8 y 12 dS/m, los más afectados fueron (76 x S) y las plantas sin injertar (S).
Morfología de planta El análisis de varianza mostró diferencias estadísticas (P ≤ 0.05) por efecto de la CE en altura de planta (AP) en tomate tipo bola; y en AP, materia seca radicular (MSR) y materia seca foliar (MSF) en tipo saladette.
El efecto de los portainjertos sólo fue significativo para MSF en ambos tipos de tomate, en donde las plantas sin injertar (B) presentaron mayor MSF (62.16 g/planta), con respecto a las injertadas. En saladette ocurrió lo contrario — las combinaciones (Maxifort x S), (82 x S), (112 x S) y (76 x S) mostraron más MSF, en comparación con las plantas sin injertar (S) con 44.42 g/planta. Resultados similares encontró Godoy et al., (2009), donde las plantas injertadas produjeron 1036 g/m2 de MSF en comparación con las plantas sin injertar con 922 g/m2.
REDUZCA LA SALINIDAD
Prácticas agronómicas que ayudan a disminuir el impacto de la salinidad: • Lavado de suelo • Mejoramiento de drenaje • Inoculación con micorrizas • Métodos de riego de alta frecuencia
• Aplicación de aminoácidos • Mejoradores de suelos con sulfato de calcio
Conclusiones de estudio Las líneas 112 y 82 pudieran ser una alternativa para usarse como portainjertos ante condiciones de estrés salino, ya que presentaron 33.5 y 40% más de rendimiento en comparación con plantas no injertadas en bola y saladette respectivamente. Sin embargo en sólidos solubles totales y licopeno, no superaron las plantas sin injertar (B y S).
Los frutos bola obtenidos de plantas sin injertar presentaron un tono más rojo que los obtenidos de plantas injertadas, mientras que en tipo saladette, los frutos más rojos fueron cosechados de las combinaciones (76 x S), (82 x S) y (112 x S) y plantas sin injertar (S), y (Maxifort x S) presentó frutos menos rojos.
Las plantas injertadas produjeron frutos más grandes con respecto a las sin injertar y la deficiencia de calcio se presentó más en plantas no injertadas en ambos tipos de tomate.
Fuente: Estudio presentado por Dr. Prometeo Sánchez García, Investigador del Colegio de Postgraduados - Campus Montecillo, Texcoco, Edo. de México (México) [
www.colpos.mx], durante el Congreso Internacional de Tomate 2013 [
www.congresodeltomate.com].
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PRODUCTORESdeHORTALIZAS • FEBRERO 2014
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