NETWORKING POLÍTICO
sentido, la honestidad y la ética deben ser guías im- prescindibles para la puesta en marcha de este gene- rador de confianza. La comunicación política tiene, por tanto, ante si un reto importante que va más allá de un simple triunfo electoral.
Corresponsabilidad Democrática El Poder Político tiene la obligación de involucrar en lo Público a la sociedad en su conjunto. Es indudable la necesidad de mayor participación, más diálogo y un consenso basado en la confianza. Buscar la llamada corresponsabilidad de la socie- dad en la política significa obviar definitivamente un modelo piramidal en la toma de decisiones, donde los responsables políticos se sitúan en la cúspide de la misma, estando el resto de la sociedad en su base, es decir, lo que podríamos llamar una “democracia delegada” donde el Poder Político solo se somete al escrutinio público en los distintos procesos electora- les. Esto genera apatía, indiferencia y falta de partici- pación de la sociedad. Por el contrario, la implicación de la sociedad en
la actividad política y en la gobernabilidad de un país conlleva interdependencia y un diálogo permanente entre iguales, donde predomina una comunicación transversal entre las partes. Si el poder político tuvie- ra en cuenta, insisto, de forma permanente, las nece- sidades de la sociedad, fomentarían su respuesta y desarrollarían relaciones sólidas a largo plazo. Ya no habría delegación sino corresponsabilidad
en la toma de decisiones, con el consiguiente refuer- zo a lo Público. Esto, sin duda, favorece un mayor di- namismo y cohesión al fomentar la creación de un tejido en red entre política y sociedad y, por tanto, una sociedad mucho más fuerte y mejor preparada para afrontar desafíos, retos y dificultades futuras. El primer paso les corresponde a los partidos polí-
ticos. Estos deben transformarse para poder trasladar a la ciudadanía el mensaje claro y rotundo de que no son entidades cerradas sino abiertas a la sociedad y, por tanto, participe de las mismas. Deben de dotarse de nuevas vías de comunicación y de relación con la sociedad, donde los ciudadanos puedan sentirse in- volucrados en la corresponsabilidad de la política.
Transparencia, confianza y participación. Los tres pasos del Networking Político Para desarrollar esta estrategia y lograr los objetivos
planteados es clave implementar un Plan específico de Networking Político. Un plan en permanente es- tado de evaluación y que debe basarse en la conse- cución de tres pasos indispensables, por este orden:
1 2 3
Compromiso político con la transparencia Generar confianza en la sociedad Favorecer vías de participación ciudadana
Con los dos primeros lograremos alcanzar uno
de nuestros objetivos, devolver nuevamente la re- putación, credibilidad y liderazgo a la actividad po- lítica, con la participación ciudadana alcanzaremos el segundo de esos objetivos, la corresponsabilidad democrática. Los partidos políticos y las instituciones deben asumir que la única manera que tienen de volver a generar confianza y credibilidad entre los ciudada- nos es adoptando una actitud pro activa y de firme compromiso por el cambio en la forma de hacer po- lítica, poniendo en práctica procesos que doten a las organizaciones de mayores cotas de transparencia y democracia interna. Sería conveniente llevar a cabo las reformas legislativas pertinentes para institucio- nalizar definitivamente dichos procesos. Esta acti- tud debe ser permanente en el tiempo y no como soluciones programáticas en periodo electoral o res- puestas surgidas, de forma más o menos improvisa- da, en un entorno de crisis. Algunos gobiernos, en un intento por revertir la
situación actual de rechazo a la política en general, han iniciado un proceso de transformación en las re- laciones con la ciudadanía. Es aquí donde se enmar- can iniciativas como la Open Government Directive del presidente Barack Obama, en EE.UU. o el proyec- to de Big Society del primer ministro británico David Cameron. Desde el lado ciudadano también surgen iniciativas que tratan de incentivar la interlocución con el Poder Político, es el caso de
http://www.tell-
mygov.com también en EE.UU. Estas iniciativas, aún siendo muy válidas, no son suficientes y deben ser contempladas como complemento de algo más. El problema en estos casos, y otros similares, ra- dica en la imposibilidad de pedir participación a la sociedad si previamente no se devuelve la reputa- ción, credibilidad y liderazgo a la actividad política,
DICIEMBRE 2011 - ENERO 2012 41
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42 |
Page 43 |
Page 44 |
Page 45 |
Page 46 |
Page 47 |
Page 48 |
Page 49 |
Page 50 |
Page 51 |
Page 52 |
Page 53 |
Page 54 |
Page 55 |
Page 56 |
Page 57 |
Page 58