SALA INFORMATIVA ARGENTINA
–especialmente Alfonsín y Duhalde que esperaban obtener un segundo lugar distante del pelotón de los demás candidatos opositores- especulaban con la idea que el surgimiento de un ‘challenger’ de las primarias llevaría a una concentración del voto anti kirchnerista. Ello se basaba en el supuesto tácito de que la intensidad del sentimiento anti-kirchnerista en la opinión pública había permanecido inalterada desde 2008-2009, cuando los índices de aprobación del gobierno se encontraban en un mínimo histó- rico. De alguna manera, los dirigentes opositores supusieron –de manera errónea claro está- que el electorado resolvería los problemas de coordinación que ellos mismos no habían podido solucionar de manera adecuada. Contando con la ventaja de la mi- rada retrospectiva, es evidente que estos supuestos resultaron fatalmente errados. CFK obtuvo el 50% de los votos, un porcentaje
bastante más elevado que lo que Duhalde, Alfonsín o Carrió jamás imaginaron. A la vez, ningún candida- to opositor superó el 13%, dejando como resultado el mejor escenario posible para el gobierno. CFK su- peraba por casi el 40% al competidor más próximo, en tanto que se registraba prácticamente un triple empate entre los tres candidatos opositores mejor posicionados, con un apoyo de entre el 10 y el 12% de los votos. Este resultado tornó las primarias en una suerte de primera vuelta de las elecciones ge- nerales, una primera vuelta que eliminó cualquier incertidumbre respecto de la sucesión presidencial. Paradójicamente, pese a que todas las candida-
turas habían sido decididas de antemano, la partici- pación electoral estuvo entre las más elevadas desde el regreso a la democracia. Si bien es imposible verifi- car empíricamente una afirmación contra-fáctica, no es difícil sostener que probablemente los partidos que compitieron aliados en 2009 habrían tenido una mucho mejor performance en las urnas de haber op- tado por mantener las alianzas de entonces (el ACyS y la coalición PRO-Peronismo disidente) presentan- do una oferta electoral más amplia al electorado, que fragmentando y multiplicando la cantidad de alternativas opositoras. Sin dudas, la naturaleza de winner takes all de las
PASO en su versión argentina quitó cualquier incen- tive para el mantenimiento de coaliciones amplias, algo que fue claramente reforzado por la percepción errada de los principales candidatos opositores acer-
Esta imagen es tomada de la página
http://www.casarosada.gob.ar/ Conferencia de prensa de Cristina Fernández por elecciones primarias 15-08-2011
ca tanto de su propia Fortaleza como la del gobierno. Es evidente que el gobierno se benefició de una
economía en crecimiento, de la disponibilidad de una amplia masa de recursos y de los sentimientos de empatía de la opinión pública hacia una viuda doliente –lo cual fue inteligentemente aprovechado por la campaña de CFK. Sin embargo, las estrategias y las campañas claramente importan y pueden hacer una diferencia incluso –en el caso de los candidatos opositores- de un contexto tan adverso (de hecho, el éxito de varios candidatos opositores en elecciones locales es sumamente revelador). Como balance final de las primarias puede seña- larse que a pesar de la amplísima participación del electorado, las mismas no incrementaron la capacidad de los votantes de incidir en el proceso de nomina- ción de candidatos presidenciales, sino que más bien pusieron fin de manera anticipada a la campaña para las elecciones presidenciales de 2011, convirtiendo a la elección presidencial del 23 de octubre en un even- to poco relevante dada el carácter altamente previsi- ble de su resultado, y a la vez poniendo en un primer plano la naturaleza precaria del sistema de partidos y la ausencia de alternativas frente al peronismo.
Ignacio Labaqui es investigador y profesor del Pro- grama de Estudios de América Latina (PREAL) en el Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Interna- cionales de la Universidad Católica Argentina
DICIEMBRE 2011 - ENERO 2012 16
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