This page contains a Flash digital edition of a book.
SEGURIDAD PÚBLICA Los perros aportan cualidades naturales a


tareas operativas que permiten salvaguardar la integridad y el bienestar de los ciudadanos en menos tiempo y con mayor efectividad.


Impacto en la percepción de seguridad ciudadana y el combate a la delincuencia


Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública y Urbana (ENSU) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en México, para el mes de marzo de 2015 y en términos de delincuencia, 67.9% de la muestra consideró que vivir en su ciudad es inseguro. En el mismo periodo, la población objeto


de estudio manifestó que en los últimos me- ses ha escuchado o ha visto en los alrededores de su vivienda situaciones como consumo de alcohol en las calles (70.4%), robos o asaltos (67%) y vandalismo (59%). De igual forma, dicha encuesta evidencia


la percepción del funcionamiento de los cuer- pos de seguridad que salvaguardan el bienestar social. La percepción del desempeño de las po- licías estatales y municipales ha sido negativa y se ha mantenido por debajo de la percepción “aceptable o buena” con que los ciudadanos califican las labores de cuerpos policiales de carácter federal y militares. Múltiples estudios en Estados Unidos y


otros países han determinado que la figura del perro dentro de las labores de seguridad pú- blica ha impactado de manera positiva en tres formas:


1


La población se siente más segura al ver que los cuerpos policiales locales recorren las calles acompañados de perros. En la encuesta arriba citada, el factor “Mayor patrullaje y vigilancia policiaca” es uno de los que más atraen la atención de los ciudadanos al momento de evaluar las estrategias de seguridad que sus Gobiernos están implementando.


2


Los perros son en sí un elemento positivo que aporta valor a la imagen policial,


es decir, un policía con perro es mejor percibido por la sociedad que aquel que se les presenta sin uno. El perro hace menos agresiva la función policial ante la percepción de la ciudadanía.


3 4


90 seguridadenamerica.com.mx


Unidades caninas de condados estadounidenses han realizado registros muy puntuales que han permitido concluir que patrullar las calles con perros sí disminuye la tasa de delitos en la zona, debido básicamente a que éste se convierte en un elemento intimidatorio.


En un estudio, mencionado en un artículo


escrito por la Oficial Marie Wolf, oficial de la Policía de Lansing, Michigan, se relató cómo se puso a competir a un equipo de oficiales y un binomio canino para encontrar fugitivos en diferentes escenarios. Los resultados: los bi- nomios ubicaron al 93% de los fugitivos en un rango de 1.24 a 16 minutos; mientras que los oficiales de pie ubicaron al 19% de los fugitivos en un rango de 18 a 148 minutos. ¡Asombroso!


Proximidad social Las cualidades


biológicas y físicas del perro han posibilitado que las inspecciones o búsquedas de evidencias, de presuntos culpables y rastreo de fugitivos se haga de manera mucho más rápida.


En México, las unidades caninas se han con- solidado como un brazo de los cuerpos de se- guridad desde hace más de 25 años, apoyando en distintas actividades, y como tal se han con- vertido en un poderoso elemento para generar proximidad social. Por ejemplo, en nuestro país es común


que las unidades caninas de cuerpos federales visiten escuelas para realizar exhibiciones y pláticas impartidas por manejadores caninos


Foto: Prototipo México K9


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92  |  Page 93  |  Page 94  |  Page 95  |  Page 96  |  Page 97  |  Page 98  |  Page 99  |  Page 100  |  Page 101  |  Page 102  |  Page 103  |  Page 104  |  Page 105  |  Page 106  |  Page 107  |  Page 108  |  Page 109  |  Page 110  |  Page 111  |  Page 112  |  Page 113  |  Page 114  |  Page 115  |  Page 116  |  Page 117  |  Page 118  |  Page 119  |  Page 120  |  Page 121  |  Page 122  |  Page 123  |  Page 124  |  Page 125  |  Page 126  |  Page 127  |  Page 128  |  Page 129  |  Page 130  |  Page 131  |  Page 132  |  Page 133  |  Page 134  |  Page 135  |  Page 136  |  Page 137  |  Page 138  |  Page 139  |  Page 140  |  Page 141  |  Page 142  |  Page 143  |  Page 144  |  Page 145  |  Page 146  |  Page 147  |  Page 148