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LA REELECCIÓN DE BARACK OBAMA


tar un nuevo plan de empleo. Más allá del contenido, una vez más Obama y su equipo de comunicación sorprenden con la co- municación. Tal como vienen haciendo desde hace tiempo, en este caso es David Plouffe quien se presenta ante los votantes como un promotor de este plan e introduce al Presidente Oba- ma en su mensaje. En cuanto al contenido, el nuevo plan para combatir el desempleo que propone el Presidente (Americans’ Job Act) se basa en brindar apoyo a los pequeñas y medianas empresas, generar mayor producción local para el mundo y lo- grar mayor nivel de competitividad del país a través de aportar mayor innovación, entre otros aspectos. Uno de los puntos que plantea Obama antes de enviar este proyecto al Congreso de los Estados Unidos es que algunas de estas ideas anteriormente en la historia norteamericana fueron aceptadas por ambos bandos partidos, aspecto que busca generar mayor expectativa de con- sentimiento en las cámaras legislativas. Sin duda este será un intenso debate, del que dependerá el liderazgo de Obama y por supuesto su legitimidad podría correr riesgo y brindar un nuevo espacio a la oposición Republicana.


Resulta interesante que todos los aspectos negativos no sólo están dirigidos a Obama ya que sólo el 28% de los consultados aprobó el trabajo que realizan los republicanos en el Congreso y 68% lo desaprobó.


Una pregunta legítima es “¿cómo ven los votantes a su Presi-


dente?”. Según la encuesta registrada por Gallup el 4 de septiem- bre, Obama contaba con una aprobación del 44%, mientras que su nivel de desaprobación ascendió al 50%. Es destacable que su nivel de aprobación comenzó a descender a partir de la mitad del mes de junio, momento en el cual el debate sobre el rumbo económico comenzó a calentarse y sucedió una nueva debacle financiera en los Estados Unidos -contagiando a los países Eu- ropeos. De modo inverso, su nivel de desaprobación comenzó a aumentar a partir de esa fecha, al punto de superar la aproba- ción y arrojar un saldo negativo al actual Presidente. Para desgracia de Obama, al consultar a ciudadanos mayores


de 18 años acerca de su desempeño como Presidente, las res- puestas no fueron muy alentadoras. Según la medición realizada por el prestigioso diario Washington Post y el multimedio ABC,


49 OCTUBRE 2011


el 1 de septiembre, sólo el 36% de los ciudadanos consultados aprobaron el desempeño de Barack Obama en materia económi- ca, mientras que 62% lo desaprobaron. Asimismo, de igual mane- ra respondieron quienes fueron consultados por su desempeño en materia de creación de trabajo: 36% aprobó su desempeño y 62% lo desaprobó. Sin embargo, una buena para Obama fue que –de manera inversa al tema económico- el 62% de los consulta- dos aprobó el manejo del Presidente en materia de seguridad del país, comparado con el 32% que lo desaprobó. Resulta interesante que todos los aspectos negativos no sólo


están dirigidos a Obama ya que sólo el 28% de los consultados aprobó el trabajo que realizan los republicanos en el Congreso y 68% lo desaprobó. Adicionalmente, un dato que es muy impor- tante para analizar la opinión pública norteamericana es la pre- gunta acerca de si cree que el país va por el buen camino o por el mal camino. En este caso, el 20% de los consultados creyó que el país va por el buen camino, comparado con el 77% que creyó que va por el mal camino. Este dato corrobora una vez más que los ciu- dadanos no están conformes con sus líderes, especialmente con el liderazgo del Presidente Barack Obama. Este panorama entonces, establece ciertos lineamientos que


los candidatos no pueden dejar de lado. Por una parte, es claro que los votantes están preocupados por la situación económica de su país. Y por otra parte, los votantes manifiestan disconfor- midad con los liderazgos políticos vistos al momento (esta acla- ración va tanto para el desempeño de Barack Obama como Pre- sidente, como por el desempeño de los republicanos como opo- sición en el Congreso). En definitiva, la próxima elección será una vez más por el “cambio” y por “restaurar la economía del país”.


El lado demócrata El candidato favorito del partido demócrata es nada más y nada menos que el actual presidente Barack Obama, acompañado de su compañero de fórmula, Joe Biden; ellos se presentarán por su partido en las próximas elecciones presidenciales de Estados Uni- dos en noviembre de 2012. De más está decir que Barack Oba- ma goza de altos niveles de reconocimiento entre el electorado norteamericano (lo que comúnmente se denomina “ID” para los encuestadores) y simplemente por buscar la reelección –y aún a pesar del contexto político del momento- sus ventajas son mayo- res que las de sus opositores. De su gobierno pueden destacarse distintos esfuerzos como haber intentado reformas estructurales al sistema de salud, haber dispuesto nuevas regulaciones para el accionar de los bancos en la economía y haber reestructurado el sistema de préstamos estudiantiles, entre otras reformas pro- puestas al sector educativo. Un aspecto importantísimo que no podemos dejar de mencionar es haber terminado con líder te- rrorista Osama Bin Laden, hecho que muchos norteamericanos


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