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SALA INFORMATIVA GUATEMALA


En conclusión Otto Pérez Molina tiene todo para ganar la elección (recursos, el beneplácito de los medios, las tendencias electorales históricas y un contexto de delincuencia que le favorece) en la segunda vuelta contra Baldizón el 6 de noviembre próximo.


Baldizón integraba el partido oficial hasta que por motivos de política interna, fue expulsado de la UNE. Desde entonces fundó su partido y utilizó su cuan- tiosa fortuna personal para construir su candidatura. Con historia en el partido oficial y con su bastión en el interior (Petén, de donde también es Sandra To- rres), Baldizón cuenta con el apoyo del electorado con un perfil similar al de la ex-primera dama, lo cual se refleja en las encuestas. Sin dudas, al compartir parte del electorado, gran parte de la estrategia de Baldizón se fundamentaba en que a Sandra Torres no la dejarían ser candidata, dejándolo a él en las puer- tas de una segunda vuelta con el Partido Patriota. El principal afectado por el nuevo escenario fue


claramente Otto Pérez Molina. En política, como es sa- bido, los contrastes son clave, y por lo general, el elec- torado tiene una visión maniquea de la realidad políti- ca. Es decir, siempre hay un bueno y un malo. A juzgar por las encuestas, Sandra Torres tenía una imagen negativa mucho más elevada que Pérez Molina, sobre todo entre los votantes indecisos y en los centros urba- nos, que tienen un rol fundamental en las elecciones en Guatemala. Sandra Torres, era entonces, instrumen- tal a la estrategia de Otto Pérez Molina que consistía en polarizar la elección entre él, un ex-general (en un país donde el ejercito tiene muy buena imagen, a pe- sar de su historia), con un mensaje consistente contra la inseguridad y que no había sufrido el desgaste de gobernar, contra ella, una mujer amada por cientos, pero odiada también por muchos, que en los ojos de la mayoría de la opinión pública se había divorciado solo por la ambición de llegar al poder y que a su vez representaba la continuidad de un gobierno mal eva- luado. Resumiendo, Pérez Molina se beneficiaba de cómo estaban las cosas antes del fallo, con lo cual se le puede considerar el principal afectado. Ahora la incógnita clave: ¿Que rol puede jugar


Sandra Torres en lo que resta de la elección, léase la segunda vuelta que se realizará en noviembre? La respuesta depende en gran medida de los objetivos


13 OCTUBRE 2011


planteados. Es probable que el objetivo de máxima, es decir el ideal, sea conseguir la mayor cantidad de diputaciones y alcaldías posible para la UNE y a la misma vez evitar el triunfo de Pérez Molina. El objeti- vo de mínima, seguramente sea asegurarse una can- tidad apreciable de bancadas en el congreso. Asumiendo que estos son los objetivos de la UNE


en lo que resta de esta elección, Sandra Torres tiene una serie de opciones. La primera, es llamar al “anti-voto” o voto de


queja. Es decir, pedir que se vote en blanco o que se anule la parte de la boleta que elige presidente y ele- gir candidatos de la UNE para diputados y alcaldes. En este caso el rol de Sandra Torres estaría limitado a conseguir legisladores evitando apoyar a un can- didato en segunda vuelta. La principal desventaja de esta opción es que en un país donde el voto no es obligatorio, no tener un candidato presidencial limita gravemente la capacidad de movilizar al elec- torado ya que es muy difícil entusiasmar a la gente a votar por nadie. Se estima que sin Sandra como candidata, la UNE conseguiría la mitad de las diputa- ciones que se creía que se hubieran conseguido con ella como candidata. Es decir, el objetivo de mínima se vería comprometido. La segunda opción consiste en invitar a votar en


segunda vuelta por el candidato que quede segun- do, que, por el momento, parece ser Manuel Baldi- zón. Uno tranquilamente podría argumentar que hacer esto sería condenar la candidatura de Baldizón debido al nivel de “toxicidad” que tiene Sandra Torres para una parte importante del electorado. En el caso de un apoyo explícito al candidato de Líder, Otto Pérez Molina podría limitarse a decir “Baldizón es Sandra” para ganar la elección. Sin embargo, Sandra Torres podría apoyar a Baldizón de manera menos pública, por ejemplo, ordenando al partido votar por el candidato de Líder. Apoyar al segundo candidato en la segunda vuelta ciertamente aumenta las posi- bilidades (aunque poco) de lograr al menos el obje-


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