This page contains a Flash digital edition of a book.
CONSTRUYENDO UNA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN POLÍTICO-ELECTORAL Construyendo una estrategia de


Una de las principales criticas que podemos encontrar los especialistas de la comunicación política de los publirrelacionistas y de los publicistas, se da en el plano de la construcción de estrategias de comunicación de campaña, ya sea de incidencia política o de tipo electoral.


S


i bien es cierto que en teoría el procedimiento se- ría similar, en la práctica son muy distintos. Como solemos decir, el producto que vendemos es muy distinto, nosotros no vendemos shampoo. La comunicación política se especializa como


la religión en vender esperanza, en vender fe; la audiencia es dis- tinta, nuestra audiencia no compra, elige. Estas premisas deben ser la base de nuestra planeación estratégica de campaña. Considerando lo anterior y para comenzar a desarrollar una


estrategia de campaña, iniciemos formulando algunas pregun- tas que nos permitirán construirla.


Es tan común desestimar al enemigo, el ego de los candidatos es tan fuerte y el exceso de confianza de los asesores tan grande, que nos hace perder el piso fácilmente.


¿Qué es lo que queremos lograr? ¿A dónde queremos llegar?


y ¿Cómo llegaremos ahí? Estas preguntas no darán la guía sufi- ciente para definir nuestro objetivo, este último debe ser capaz de ser resumido en un párrafo de tres a cuatro líneas, debe ser capaz de contestar a las preguntas que queremos responder. La definición de objetivos tiene además temporalidad, debe


indicarnos cuando llegaremos, es decir, en un corto, mediano o largo plazo; a menudo, ciertos candidatos sueñan demasiado alto, no es malo, pero con frecuencia pierden piso. Por tanto, el objetivo debe ser realista, claro y convincente. Si no creemos que se puede lograr, entonces estamos perdiendo


27 OCTUBRE 2011


nuestro tiempo y seguramente mucho dinero en ello. ¿Qué tenemos a la mano? Es muy frecuente que ciertos per-


sonajes tiendan a considerar que son presidenciables, futuros legisladores o simplemente candidatables (no existe la palabra – pero se entiende). La mayoría de las veces no va más allá de un sujeto seducido


por la idea y un grupo de amigos que le alimentan el ego; esto es frecuente en las elecciones locales. Sin embargo, antes de iniciar cualquier cosa, es necesario


hacer un ejercicio de reflexión que identifique el verdadero potencial del candidato; poner un balde de agua fría en estos momentos permitirá en verdad ahorrar un montón de dinero y esfuerzo, y con seguridad nos ahorraremos la necesidad de vivir la penosa derrota. ¿Qué también conocemos al enemigo? Es tan común des-


estimar al enemigo, el ego de los candidatos es tan fuerte y el exceso de confianza de los asesores tan grande, que nos hace perder el piso fácilmente. Cientos de casos de campañas locales se han perdido por este factor. He escuchado casos en los que el candidato deja de caminar,


es decir, deja de hacer campaña de tierra, grassroots (política de base) o casa por casa, ya que considera que no es necesario, que ya todo es un simple trámite. Pocas veces nos detenemos a medir al verdadero enemigo, y


no me refiero solo a aquel que es la cara visible del oponente, me refiero a los intereses que pueden estar de tras de él. ¿Conocemos las reglas del juego? En cada país las reglas


electorales son diferentes, en el caso de México, cada estado tie- ne además las propias, es por ello que contar con un adecuado asesoramiento o conocimiento de las reglas evita pisarnos las agujetas de los zapatos antes de comenzar a caminar. Conocer el tiempo oportuno de inicio y conclusión de la campaña no solo es cuestión de querer hacerle al inteligente, es


comunicación político-electoral Algunas preguntas básicas para empezar


Por: Antonio Zavala


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64