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Márketing Político


Hay situaciones, en donde la carencia de planes, de organización y de estrategia no son tan significativas, pues existen condiciones especiales como por ejemplo el conocimiento del voto duro, que pueden hacer que las elecciones sean un mero trámite.


bajo que evite al máximo acciones surgidas sin justi- ficación científica. Esto implica que se debe de tener la flexibili-


plan de campaña pueden ser: • La creación de un sistema de inteligencia de in- formación que tenga que ver con los votantes y su contexto. • Dotar al comité de campaña con un programa de acción que debe seguir, desde el inicio hasta el final del proceso. • La integración de una estructura orgánica que propicie que las líneas de comunicación y autori- dad, así como, las tareas y responsabilidades, estén bien definidas y tengan una orientación al logro de los objetivos • Traducir las tareas y responsabilidades del can- didato y de los integrantes del comité de campaña en la consecución de las metas trazadas en votos. El plan de campaña se convierte así en la etapa


estratégica que guiará cada paso que se dé y cuándo se debe dar, pues define lo que se tiene, lo que se necesita y cómo optimizar los recursos de campaña (gente, talento, tiempo y dinero). Para que esta ejecución sea exitosa, es necesario


la incorporación en el plan de campaña de un pro- ceso de análisis – investigación y diagnóstico, como pieza clave para la creación de una dinámica de tra-


dad necesaria para ajustarse a las circunstancias, aprovechar nuevas oportunidades, corregir algunos supuestos infundados preliminares y corregir los puntos débiles que se vayan descubriendo, en ese sentido algunas de las características del plan de campaña pueden ser: • La elaboración de un documento breve y conciso, escrito de manera sencilla con objetivos realistas y que mantenga un enfoque firme. • Debe ser confidencial. Sólo debe existir una copia y estar guardado bajo llave. • Debe estar elaborado por completo antes de que ini- cie la campaña para que realmente sirva como guía. • Debe tomar en cuenta el poder de los oponentes para frustrar sus propósitos. • Debe contemplar objetivos alternos para mante- ner su adaptabilidad, sin perder iniciativa. Como se verá no se trata de tomar los elementos de planeación a la ligera sino por el contrario se par- te del hecho de que la creación de una estrategia de campaña debe estar llevada a cabo por especialistas. Este punto tan importante es objeto en la prác-


tica de diversos problemas pues existen partidos políticos que no tienen o no generan verdaderos profesionales de las campañas políticas. Por increíble que parezca, existen campañas políticas que están eximidas de un plan, por incorporar entre los pues- tos clave de la campaña exclusivamente a individuos de confianza, que de ninguna manera es algo malo, si se cuenta con el respaldo de profesionales de la Consultoría e Imagen, al respecto, se juzga que es deseable tener una buena mezcla de aliados políti- cos, personas de mucha confianza y profesionales de la consultoría, pues de no hacerlo así, sólo se expone al candidato en la contienda electoral. Otro asunto de vital importancia, es que todas las fases del plan de campaña tienen un sentido ra-


Abril 2011 Campaigns&Elections 37


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