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Aditivos ADITIVOS PROMOTORES DE CRECIMIENTO PARA LECHONES


DURANTE EL DESTETE ES PRECISO AYUDAR A LOS LECHONES A QUE MEJOREN SU CAPACIDAD DEFENSIVA Y REGULEN MEJOR SU SISTEMA DIGESTIVO MEDIANTE EL USO DE


José Gómez-Fernández1 Tomás2


y Eduardo de Mercado1 1


, Cristina , Emilio Gómez-Izquierdo1 Instituto Tecnológico Agrario


de Castilla y León (ITACyL) 2


Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA)


El destete puede ser un proceso muy traumático para el lechón. El cambio de alimentación, unido al menor desarrollo de sistemas como el inmunitario o el digestivo, incrementa la susceptibilidad del animal a sufrir procesos perjudicia- les y enfermedades subclínicas, lo que a su vez repercutirá notablemente en sus parámetros productivos. Entre los principales problemas de


tipo digestivo se encuentran la disminu- ción del consumo debido al cambio de palatabilidad de los nuevos alimentos; la falta de adaptación del sistema enzi- mático, adecuado en ese momento para la digestión de los nutrientes de la leche y no de las nuevas materias primas; y la disminución de la absorción de nutrien- tes, debido por una parte a que la superficie de absorción en el intestino (vellosidades y criptas intestinales) no está todavía completamente desarrollada y, por otra parte, a la falta de regulación del pH digestivo (papel que previamente desempeñaba la leche de la cerda gracias a su contenido en ácido láctico), y que es preciso para la digestión de las proteínas, así como para formar una barrera ácida frente a los posibles microorganismos patógenos.


ADITIVOS. PARA ELLO, ES IMPRESCINDIBLE COMPRENDER SUS MECANISMOS DE ACCIÓN, LAS CONDICIONES EN QUE ACTÚAN Y SUS LIMITACIONES.


Además, a la falta de esta barrera protec-


tora se suma el menor desarrollo del sistema inmunitario, mediado al principio por las inmunoglobulinas de la leche materna. Todos estos problemas que sufre el


lechón, unidos a la cada vez más tem- prana edad del destete, han hecho que desde hace muchos años se comenzase a investigar y usar aditivos en el pienso que ayudasen al lechón en este periodo, evitando también una pérdida del rendi- miento productivo. Así los antibióticos se utilizaron desde el inicio de la ganade- ría industrial como promotores del cre- cimiento, ya que eran capaces de regular y modificar tanto cualitativa como cuantitativamente la flora microbiana intestinal, disminuyendo las poblaciones de microorganismos causantes de pato- logías subclínicas, mejorando problemas digestivos (diarreas) y el sistema inmuni- tario en general. Hasta el día de hoy estos compuestos son los que mejores resulta- dos han mostrado en el incremento del rendimiento productivo, pero su uso indiscriminado hizo que aumentasen los problemas sanitarios derivados de las resistencias bacterianas y, por tanto, las autoridades europeas prohibieron su uso como aditivos en el año 2006, relegando su utilización exclusivamente a trata- mientos terapéuticos. Sin los antibióticos, para alcanzar una


producción óptima sigue siendo necesa- rio mejorar la capacidad defensiva del lechón y regular mejor su sistema diges- tivo. Para ello, una de las posibilidades es a través de la nutrición y, por este


motivo, desde hace años se están inves- tigando nuevas sustancias alternativas. Son muchos los aditivos que hoy se


están utilizando, pero en todos los casos es importante comprender sus mecanis- mos de acción, las condiciones en que actúan y sus limitaciones. A continuación se explican, de forma sintética, los prin- cipales aditivos que puede encontrar hoy en día el productor.


MINERALES


El cinc en su forma de óxido (ZnO), suministrado en el pienso, puede ayudar al control de las diarreas. Su modo de actuación no está del todo elucidado y sus efectos están en continua revisión. Entre sus beneficios se encuentran la mayor expresión de genes de péptidos antimicrobianos en el intestino delgado, efectos positivos sobre la estabilidad y la diversidad de la microbiota, efectos bac- tericidas y reducciones en la secreción de electrolitos de los enterocitos. No obstante, la contaminación medioam- biental que causa motivó su prohibición como promotor a dosis altas (la legisla- ción europea limita el total de Zn en la dieta a un máximo de 150mg/kg) y, pro- bablemente, en un futuro cercano tam- bién sea restringido su uso terapéutico. Las alternativas que se han propuesto a la industria incluyen su utilización en moléculas orgánicas —quelatos—, en sales o en forma encapsulada, que logran reducir hasta límites admisibles las dosis efectivas.


EFECTOS DE ALGUNOS DE LOS ADITIVOS PROMOTORES DEL CRECIMIENTO EN LECHONES Compuesto Cinc Enzimas Ácidos orgánicos


β-glucanasas xilanasas


Ácido fumárico + ácido láctico Ácido benzoico


Fructo-oligosacáridos (FOS) Prebióticos


Manano-oligosacáridos (MOS)


Galacto-oligosacáridos (GOS) Inulina


Lactobacilli Probióticos Bacillus Saccharomyces ’179 Efectos


A altas concentraciones (2.425 mg/Kg) afecta a la composición microbiana y la actividad metabólica Reduce el crecimiento bacteriano Incrementa el crecimiento del lechón


Disminuye la inflamación causada por la enterotoxinas de E. coli En dietas con cebada pueden mejorar el crecimiento


En dietas de trigo mejoran la digestibilidad de los nutrientes y la energía Reducen el pH intestinal y reduce E. coli Reduce de Salmonella y coliformes


No previenen de la infección por rotavirus pero reducen la diarrea que causa Aumentan la longitud de las vellosidades y mejoran la digestibilidad Reducen la adhesión de E. coli


Aumentan la digestibilidad ileal de la lisina, la metionina, la cistina y la treonina No previenen de la infección por rotavirus pero reducen la diarrea que causa Mejora el crecimiento e índice de conversión


Tiene un efecto positivo en la absorción de glucosa en el intestino delgado L. brevis: tiene efectos inmunomoduladores intestinales L. plantarum: previene el estrés oxidativo intestinal


L. salivarius: tiene un efecto sobre la maduración del sistema inmunitario de la mucosa intestinal B. cereus var. Toyoi: Mejora el índice de conversión y reduce diarreas B. cereus var. Toyoi: Mejora el estado sanitario del animal S. cerevisiae: reduce las poblaciones de enterobacterias


S. cerevisiae boulardii: mejora la ganancia de peso y reduce la mortalidad causada por E. coli Autor


Starke et al., 2014 Vahjen et al., 2012 Morales et al., 2012 Sargeant et al., 2010 Fan et al., 2009


Diebold et al., 2004 Zentek et al., 2013 Michiels et al., 2013 Li et al., 2014


Barnes et al., 2012 Hermes et al., 2011 Nochta et al., 2010 Li et al., 2014


Tang et al., 2005 Awad et al., 2013


Lähteinen et al., 2014 Paszti-Gere et al., 2013 Zhang et al., 2011 Taras et al., 2007 Scharek et al., 2007 Sweeney et al., 2012 Collier et al., 2011


COMPUESTOS QUE FAVORECEN UN AMBIENTE INTESTINAL


ADECUADO Entre ellos se encuentran los siguientes:


ACIDIFICANTES Se trata de ácidos orgánicos que se


suplementan en el pienso o en el agua de bebida, y que disminuyen el pH del tracto digestivo del lechón, compensando la baja secreción de ácidos estomacales que tienen los lechones en el destete. Una mayor regulación del pH implica una mejora en la digestión de la proteína, lo que se traduce en una mayor ganancia de peso, y un mejor índice de conversión. Además un pH más bajo crea una barrera protectora frente a patógenos, evitando su colonización. Los ácidos más usados son el ácido fumárico, fórmico y propió- nico, aunque existen muchos otros, y se obtienen mejores resultados cuando se usan de forma combinada. Aunque su eficacia está contrastada en


porcino, las dosis óptimas se suelen esta- blecer más en términos de coste que de eficacia (el de estos ácidos orgánicos es elevado). En su día, su manejo en las fábri- cas de pienso no estuvo exento de compli- caciones que tuvieron que ser corregidas convenientemente: corrosión, seguridad laboral, volatilización, olores, etc.


ENZIMAS Son proteínas naturales sin efectos


adversos sobre el animal, que mejoran la digestibilidad de algunos compuestos de la nueva dieta del lechón. Generalmente se trata de compuestos indigestibles por el animal, que aumentan la viscosidad de la digesta, lo que disminuye la velocidad de tránsito intestinal y aumenta la proli- feración microbiana en intestino. Todo esto conlleva un menor crecimiento, peo- res índices de conversión y disminuye la digestibilidad de los nutrientes en general. El uso de una u otra enzima vendrá


determinado por el tipo de sustrato que queramos que el animal digiera mejor, Por ejemplo las β-glucanasas actuarán sobre los β-glucanos, un grupo de poli- sacáridos que el lechón no es capaz de digerir y que están presentes en cereales como la cebada; o enzimas como las xila- nasas, que actúan sobre polisacáridos no digeribles presentes en el trigo (arabi- noxilanos). Pero su eficacia es muy variable: tén-


gase en cuenta que la correcta dosifica- ción de las enzimas citadas, por ejemplo, requerirá el análisis de la materia prima de forma previa a la formulación de las dietas. Además, son susceptibles de ser degradadas, bien durante el proceso de fabricación del pienso, bien por el pH estomacal o por enzimas pancreáticas.


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