This page contains a Flash digital edition of a book.
20 Pequeños rumiantes


Efectos del cambio climático en el ciclo de insectos del género Culicoides


El cambio climático puede alterar en gran medida los ciclos de vida de algunos parásitos, sobre todo artrópodos como mosquitos, moscas, pulgas o garrapatas, que pueden tener un impacto importante en nuestra ganadería, no sólo por las pérdidas productivas que originan sino también por ser vectores de enfermedades, algunas de ellas de gran repercusión económica y sanitaria.


Javier Lucientes Departamento de Patología Animal Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza


La lengua azul, la peste equina africana o el recientemente descubierto virus de Schmallenberg son enfermedades produ- cidas por virus de la familia Reoviridae, que son transmitidas por hembras de insectos hematófagos del género Culicoi- des que, a pesar de su morfología, están más emparentados con los mosquitos que con las moscas verdaderas. Sólo unas pocas especies de estos pequeños dípteros están capacitadas para transmi- tir estas enfermedades en España: Culi- coides imicola, especie afrotropical que está en plena expansión en nuestro país, Culicoides obsoletus, Culicoides dewulfi y Culicoides pulicaris, estas tres últimas son especies europeas adaptadas a climas más fríos y con mayor pluviosidad.


La biología de estos insectos está directamente relacionada con la temperatura del ambiente, ya que su metabolismo es incapaz de proporcionarles una temperatura constante que les permita estar activos de forma continuada.


La importancia de la temperatura ambiente


La biología de estos insectos está directa- mente relacionada con la temperatura del ambiente, ya que su metabolismo es inca- paz de proporcionarles una temperatura constante que les permita estar activos de forma continuada. Las temperaturas óptimas dependen


de cada especie, pero se encuentran en un rango de 25 a 30 ºC. No obstante, temperaturas comprendidas entre los 18 y los 30 ºC son adecuadas para que sobre- vivan, piquen a los animales, desarrollen sus huevos y vivan hasta 20 días. Tempe- raturas más bajas inhiben su actividad y cuando se alcanzan los 8-10 ºC dejan de volar y de alimentarse, aunque no mue- ren. Cuando se encuentran a temperatu- ras inferiores permanecen en un estado de diapausa invernal, pero son necesarias temperaturas continuadas por debajo de 0 ºC para que mueran. Las temperaturas por encima de 30 ºC son más peligrosas, sobre todo si la humedad ambiental es baja, ya que a más de 40 ºC mueren.


’179 La temperatura también tienen una


gran influencia en su desarrollo, ya que son insectos con una metamorfosis com- pleta que pasan por las fases de huevo, cuatro estadios larvarios y una de pupa antes de formarse como adultos con capacidad de vuelo. La duración de este ciclo también está directamente influen- ciada por la temperatura y varía mucho dependiendo del tipo de hábitats en los que se desarrollan. En condiciones ade- cuadas el ciclo puede ser de unos 15 días. Las larvas reducen su metabolismo por debajo de 10 a 15 ºC de forma que pueden sobrevivir más de nueve meses, y aguantar de esta forma todo el invierno. Temperaturas por encima de 40 ºC y por debajo de 0 ºC los matan en todas las fases del desarrollo. Hay que tener en cuenta que la tempe-


ratura ambiente y la temperatura a la cual se encuentran los huevos y larvas normal- mente no es la misma, ya que estos se pue- den localizar enterrados en el barro, bajo varios centímetros de agua o rodeados por restos orgánicos en descomposición. De esta forma, si los periodos de frío son muy cortos se encuentran protegidos a tempe- raturas superiores a las ambientales y no les afectan, ni tampoco las temperaturas suaves del centro del día les provocan un adelanto del ciclo. Estas temperaturas son orientativas pues van a depender mucho de la humedad, ya que tanto la baja hume- dad como la alta les perjudican.


Distribución en España


El cambio climático puede influir de forma importante en las poblaciones de estos diferentes vectores en España. A medio y corto plazo el incremento de las temperaturas va a conllevar una disminu- ción de la mortalidad invernal de adultos de Culicoides imicola, por lo que se podrá detectar su actividad de forma continuada, incluso en invierno, en zonas muy cálidas


El virus de la lengua azul y el cambio climático


El virus de la lengua azul es un organismo vivo que también depende de la temperatura, ya que representa un papel importante para su replicación dentro del vector. Las temperaturas óptimas son de 28-29 ºC, con tempera- turas inferiores su multiplicación es más lenta y por debajo de los 10 ºC se detiene (pero se vuelve a activar cuando alcanzan y pasan ese umbral térmi- co). Las temperaturas por debajo de las óptimas dificultan también el paso y multiplicación de los virus dentro de los vectores competentes, con lo que su eficiencia queda reducida, pero se ha observado cómo algunas especies de Culicoides, que no tienen capacidad vectorial conocida, al criarse en la- boratorio a temperaturas varios grados superiores a las óptimas son capaces de infectarse en porcentajes bajos. Este hallazgo sugiere que el aumento de la temperatura ambiente puede modificar la estructura del aparato digestivo de estos insectos y que especies hasta ahora consideradas refractarias a la infección puedan llegar a actuar como vectores.


del sur de España (algunas provincias de Andalucía y también en Extremadura), lo que permitirá la transmisión de los virus de estas enfermedades durante todo el año. Además, este insecto, que se intro- dujo en la península Ibérica desde el norte de África a principios del siglo pasado, ha colonizado en los últimos 20 años una amplia zona de nuestro territorio y con- tinúa expandiéndose. Los primeros estu- dios exhaustivos se realizaron entre 1980 y 1990, coincidiendo con los brotes de peste equina. En estos se comprobó que la distribución de este vector comprendía la parte central y occidental de Andalucía, Extremadura y parte de las provincias de Ciudad Real y Toledo, y que llegaba en su límite norte hasta algunas localidades del sur de la provincia de Madrid, pero sin estar presente en el resto de España. Desde entonces ha colonizado toda Anda- lucía, Murcia, gran parte de Castilla La Mancha, Sur de Castilla León y de Madrid, así como las Islas Baleares y las provincias costeras de Cataluña. Hay capturas más o menos constantes en el sur de Galicia y en Aragón e incluso en el País Vasco.


¿Qué podemos esperar?


Al acortarse los fríos invernales, no sólo se reduce la mortalidad de las larvas sino que se adelanta su evolución, por lo que los adultos pueden empezar su actividad más temprano en el año y, además, con un mayor número de individuos. En resu- men, el aumento de temperatura implica una ampliación del periodo de actividad de todos estos vectores y un potencial aumento del número de ejemplares, sobre todo en otoño, al ser capaces de incremen- tar el número de generaciones anuales. Igualmente, se iniciará antes la multiplica- ción de los virus en los Culicoides, por lo que se adelantará y aumentará el periodo de riesgo y, al haber mayor densidad de vectores, se incrementará el riesgo poten- cial de transmisión de los mismos. El aumento de temperaturas va a favo-


recer que la especie más capacitada para la transmisión, Culicoides imicola, colo- nice nuevas zonas, sobre todo de la mitad norte de España, pero también de Europa, y podrá introducirse en nichos ecológi- cos hasta ahora no ocupados por otros


1-5 6-20 21-100 101-1.000 > 1.000


Hembras de Culicoides en diferente estado gonotrófico.


Distribución de Culicoides obsoletus en España. (Fuente: Red de Alerta Sanitaria Veterinaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente).


Javier Lucientes


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60