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Cotidianas
¡PAPÁ, PAPÁ!
U
n niño entró de la mano de su madre bol con un niño que apenas puede mantenerse
al banco repleto de gente, rompien- en pie, pero su padre lo anima para que le dé una
do el silencio con su voz cantarina patada a la pelota, gritándole con entusiasmo
mientras llamaba a su papá. Se acer- “¡GOOOOOOL!”. Pero también lo vemos enseñan-
có corriendo a un señor quien, de inmediato, lo alzó do a su hija a tocar un instrumento musical como
entre sus brazos. El niño nos miró a todos con una el de su papá.
gran sonrisa, como si dijera Con el correr de los años,
orgulloso: “Este es mi papá”. el padre observa cómo poco
Ciertamente, ese niño a poco, ese niño va escogien-
representa todo un mundo do su propio camino. Ya la
de esperanza y sueños por nena comienza a mostrar sus
cumplir. Para él, su padre propias habilidades e incli-
es esa figura grandiosa en naciones mostrándole a su
la que descansa su futuro. padre que ella es diferente.
Yo pasé por esa etapa tan Es entonces cuando empieza
importante en mi propia vida a reinar entre ellos una amis-
ya que, al igual que muchos tad donde el apoyo es fun-
otros padres, el mío reco- damental para desarrollarse
rrió un difícil camino para como individuo. Surge pues
que a sus hijos no les falta- una relación de admiración
ra nada. Es por esto que en hacia el hijo, donde la satis-
el Día del Padre, unos recibi- facción de verlo conquistar
rán flores y una oración ante nuevos triunfos sustituye a
su tumba. Otros padres ten- ese anhelo de moldearlo a su
María T. Larotta drán la suerte de estrechar- imagen y semejanza. Y cuan-
macrespo49@
se en un fuerte abrazo con do el hijo o la hija alcanzan la
sus hijos, abrir una tarjeta o adolescencia, comienza papá
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un regalo de agradecimien- a enfrentar la dura realidad
to. Pero habrá algunos que de la independencia filial a
ni siquiera saben que tienen sus cuidados y control. Es
hijos porque nunca se ocupa- la rebeldía de la juventud.
ron de ellos. Ya para entonces, el niño o
El lazo que se crea entre un padre e hijo en la niña habrá agradecido crecer en un ambien-
el mismo momento del nacimiento no se desata te rodeado de amor, estabilidad y armonía, por-
nunca. Es una simbiosis que sobrevive a cualquier que todas sus facultades innatas se habrán desa-
prueba u obstáculo, inclusive al abandono. ¡Cuán- rrollado para dar paso a un individuo seguro de
tas personas dedican su vida entera a buscar a lo que quiere y dotado de todo lo necesario para
su padre en un esfuerzo permanente por saber alcanzarlo. Nunca, como ahora, la responsabi-
cómo es él y por qué nunca lo conoció! Esa nece- lidad y amor paterno cobran tanta importancia
sidad de llegar hasta su origen no muere jamás, para asumir una tarea más que “compartida”. El
pero menos aún el orgullo que siente un padre al padre de hoy debe actuar como apoyo sostenido
saber que su hijo es un campeón o un profesional de la madre, dándole respaldo en la protección
exitoso. integral de su hijo para que no solamente se rea-
El hijo representa, no solamente la razón de lice como persona, sino que se convierta además
ser y vivir de su padre, sino también un compen- en un ciudadano útil a la sociedad. En eso pensé
dio de todas las aspiraciones que su padre inten- cuando vi a ese niño abrazado a su padre en una
tará alcanzar, como si él mismo fuera ese niño. Es expresión de absoluta dependencia, pero también
asombroso ver al padre tratando a su hijo como de gratitud y amor profundo. ¡Cuántos niños o
si fuera la réplica de sí mismo o un apéndice de niñas más podrán decir hoy con orgullo: “¡papá,
su propio yo. En el parque lo vemos jugando fút- papá!”
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Junio 2009 www.saladeespera.com.ve
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