Esto no es una pipa
¿Se acabarán los periódicos?
T
ras largos años de discusiones y mano- El futuro de los periódicos dependerá no sólo de
seo de teorías que pasan por hablar de concepciones economicistas, sino de lo que los edi-
la inminente desaparición de los dia- tores decidan hacer con sus criaturas. Y al parecer
rios –y de los libros- hasta otras más han sido demasiado lentos y dubitativos frente al
optimistas que auguran un futuro en el que a la ritmo vertiginoso al que avanza Internet.
larga el oficio saldrá fortalecido, la crisis económi- ¿Qué deben hacer un diario o una revista para
ca mundial impone su efecto devastador: ya son motivarnos a pagar por ellos? La respuesta a la pre-
muchos los periódicos que han dejado de circular gunta es complicada, pero asoma la cabeza una ver-
en papel y, rendidos, se deben conformar con edicio- dad sencilla: contarnos buenas historias de la mejor
nes en formato digital. Ha sido manera posible.
entonces el peso del cataclis- A una conclusión como esa
mo financiero el que ha resuel- conduce la lectura de un largo
to, de la peor manera, esos reportaje de John Carlin publicado
dilemas sin atender a otras el 10 de mayo en El País, de Espa-
consideraciones más allá de ña. El fogueado reportero fanáti-
esquemas contables. co del Real Madrid consulta posi-
Eso sólo nos deja ante un ciones encontradas y quizás sea
escenario aplastante y, ojalá, este punto el único en el que todos
temporal: es un asunto de coinciden. Al final lo que quere-
modelos de negocios, una solu- mos es eso: que nos cuenten lo que
ción impuesta por números en pasa y que lo hagan bien.
rojo tal como les ha sucedido En Venezuela, sin embargo,
también a empresas de otra todo conspira contra el negocio:
Oscar Medina L. naturaleza. De modo que las las trabas para los dólares pre-
ommedina@gmail.com
preguntas, como el dinosaurio, ferenciales con los que se com-
siguen estando allí. pra el papel, el escenario de un
Con modestia y terquedad poder político adverso, los recor-
podría asegurar que ningún apa- tes en los presupuestos de publici-
rato, por práctico que sea, podrá dad derivados de la situación eco-
sustituir el enorme placer de sos- nómica y la absurda decisión local
tener un libro en las manos, ese de asumir que se está haciendo un
acariciar sus páginas y marcar tímidamente con un lápiz medio impreso para gente que no quiere leer. Señor
de grafito líneas o ideas que nos impresionan o nos tocan editor, si eso es lo que usted piensa de sus consumi-
alguna tecla sensible. Fanático del poder del iPod, sin dores, mejor baje la santamaría y dedíquese a ven-
embargo, no dejo de reconocer la enorme practicidad de der celulares.
acumular música en una modalidad expresada en una Es cierto que todo parece estar en Internet, que
medida de espacio que nada tiene que ver con lo físico y la inmediatez de la noticia está cubierta por la rápi-
que permite tener lo que uno quiere siempre al alcance, da capacidad de respuesta de la versión digital, pero
siempre en el bolsillo. Pero eso es cosa muy distinta. tal como sucede con los noticieros de televisión,
Cuando se elige un libro operan mecanismos dife- la profundidad de la narración queda reducida a
rentes. Un libro es compañero de varios días. Incluso la cápsula y ahí es donde el papel debe buscar sus
de años y de vida cuando su huella es tan poderosa espacios y explotar su potencial único. De momento,
que se queda marcada para siempre. Tomar un diario a eso me aferro. Internet es fuente y complemento,
o una revista es algo similar, aunque con un patrón es archivo inagotable, es también el futuro de una
bastante más efímero en líneas generales. Quiero creer generación mutante de miopía.
que nada de lo que la tecnología nos depara podrá Este y los próximos domingos pediré un marrón y
compararse al gusto de un domingo con dos o tres dia- seguiré manchándome los dedos de tinta buscando a
rios apilados y una taza de café humeante o con el pla- esa gente que aprendió a contar la realidad sin hiper-
cer de pasar las páginas de una revista. vínculos. A esos, incluso, los sigo hasta en la red.
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Junio 2009
www.saladeespera.com.ve
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