DOSSIER Fair play
desde la grada S
POR JORGE LUNA* | @Scorpx
on muchos los errores en los que caemos cuando intentamos señalar un culpable a quien atribuirle la violencia en el fútbol vene-
zolano, estas opiniones no hacen sino mostrar posturas que se tambalean entre lo ingenuo y lo radical: un ejemplo es el alcohol, el cual han con- vertido en el enemigo público número uno. Sin em- bargo, los ingleses, buscando respuestas para frenar a los “Hooligans”, hicieron una prueba du- rante la final de la Copa de Europa de 1982 en la cual a fanáticos del Aston Villa les dieron cerveza sin alcohol sin que ellos se percataran, el resultado: violencia por causa de la “ebriedad”. Por ello, situar las bebidas alcohólicas como único factor se con- vierte en una simplificación del problema.
Otro argumento con el que intentamos explicar la situación es la polarización política en la cual se en- cuentra el país: éste es quizá el peor ejemplo por- que, si nos detenemos a pensar la estructura interna de una “barra”, ésta está conformada ge- neralmente por un grupo muy heterogéneo de per- sonas unidas por un sentimiento común como lo es el fanatismo hacia determinado club.
Un nicho que vale la pena estudiar radica en los que confunden el fanatismo hacia un equipo con el regionalismo, porque se tocan aristas muy deli- cadas como el patriotismo o el nacionalismo. Me gusta pensar que es un grupo pequeño de perso- nas, donde el equipo pasa a ser una ban-
Fotos: Shutterstock.com
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