DOSSIER A CONSIDERAR
Rubén de la Red, talentoso mediocentro de la can- tera del Real Madrid, sí pudo contarlo, pero el mismo rayo misterioso le retiró del fútbol cuando todavía le quedaba mucho por regalar al deporte rey. Hoy es uno de los entrenadores más jóvenes de La Factoría Blanca. Desde hace unos meses su corazón vive con un desfibrilador portátil. Los mé- dicos no se fían. También a Muamba se lo implan- taron debajo de la piel, junto a la axila. Es imposible saber si volverá a correr una banda de la Premiere League.
La realidad es que la muerte súbita también juega al fútbol y forma parte de ese miedo que se vive en la cancha
Todos ellos atletas privilegiados, llamados a grandes gestas. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué ellos? El cuerpo hu- mano esconde sus propios misterios en la era de la tecnología. Tanto que los supersticiosos de ayer, sensacionalistas de hoy, buscan historias imposibles
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En Youtube son infinitas las opciones. Acá un video que ofrece la redacción de 11 amigos para dar luces al tema.
para explicar lo que no entienden. El diario británico The Sun ha publicado que en 2003 el jugador de las Islas Feroes Paul Dam jugó dos partidos internacio- nales, los únicos que disputó en su vida. Al finalizar los encuentros intercambió su camiseta con dos fut- bolistas: Muamba y Morosini. El lapso de tiempo entre los dos partidos es el mismo que el transcu- rrido entre los dos accidentes cardiovasculares. Bro- mas macabras del destino.
Casualidades esotéricas que sólo provocan más sombras en un guión cuyo epílogo está por escri- bir. Los médicos investigan cuerpos y genes y no obtienen todas las respuestas: saben que pueden ocurrir estos accidentes, pero ignoran el porqué y el cuándo. El corazón del atleta es una maquinaría casi perfecta que todavía esconde secretos más allá del conocimiento humano. La muerte súbita convive con el fútbol, ya sea el de los equipos to- dopoderosos y el de lo más modestos. En Europa o en América. De momento sólo hay vacío y oscu- ridad. La misma que quiso arrastrar a Muamba y que se llevó para siempre a Morosini.
• *Periodista y escritor
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