Del editor asociado
ISRAEL NAVARRO
Se buscan diputados sin distrito
¿Qué me diría si yo le propusiera ser diputado o senador sin hacer campaña? No tiene que convencer un solo elec- tor, ni gastar saliva en discursos fugaces, invertir un solo centavo en algún anun- cio o contratar a un engorroso consultor político. Solamente tiene que quedarse sentado(a) en la comodidad de su casa y esperar al día de la elección. Adicionalmente, esto tendrá sus be-
La asignación de diputaciones plurinominales funciona en la
praxis como una repartición del botín
neficios una vez que ocupe su curul, ya que como nadie votó directamente por usted, no tendrá que rendirle cuentas a ningún ciudadano más que su partido que lo nominó para tal puesto. Si esto le parece surrealista y antidemocrático, déjeme decirle que en México existen 200 diputaciones y 32 senadurías que se obtienen por el principio de “represen- tación proporcional”. Esto significa que antes de cada ciclo
electoral los partidos políticos mexicanos hacen una lista de sus agremiados que les gustaría que ocupen dichos puestos y con base en la votación que obten- ga el partido se distribuirán esos cargos “proporcionalmente”. De esta manera, no todos los inscritos en las listas de los partidos obtendrán su curul o escaño plurinominal, ya que ningún partido obtendrá el 100% de la votación. Por ello, el orden en la lista importa mucho. Aquella persona que esté en la posición número es prácticamente un hecho que será diputado mientras que alguien que tenga la posición 33 tendrá menos po- sibilidades. Este sistema tiene por objeto asegu-
rar la representación de las minorías en el sistema político mexicano, lo cual me parece válido. Sin embargo, en la praxis, la asignación de las diputaciones y se- nadurías plurinominales funciona como una verdadera repartición del botín en- tre los miembros con más influencia en los partidos políticos, lo cual no es muy del agrado del común denominador de los ciudadanos mexicanos.
4 Campaigns&Elections | Junio 2010
Aun con este disgusto generalizado
de la población, que es finalmente quien mantiene al Congreso de la Unión, los representantes del pueblo se niegan a eliminar estos puestos que no represen- tan más que a los intereses de los par- tidos políticos. Adicionalmente, califican de “retrógrada” esta medida, argumentan que eso solamente traería una sobrerre- presentación de las fuerza políticas ma- yoritarias, y abogan en el mejor de los casos por una “reducción” en el número de plurinominales mas nunca en la des- aparición de dicha figura. Parece imposible que los partidos
políticos quisieran renunciar a estas pre- rrogativas y tristemente la opinión del ciudadano tiene un peso nulo en esta reforma, o al menos eso pareciera. Los diputados, quienes serían los encargados de promover esta reforma, parecen estar del lado de su partido (máxime cuando se es plurinominal). Este es uno de los casos que confirma la fortaleza de parti- docracia mexicana en la que toda deci- sión queda supeditada a estas instancias y no a la voluntad popular. En este momento existen algunas organizaciones ciudadanas que han co- menzado a hacer presión para promover una reforma en este sentido. Sin em- bargo, los partidos políticos parecen no sentir apuro, ya que el status quo les fa- vorece. Desconozco si las cosas vayan a cambiar en este sentido; es por ello que creo que la única posible solución para hacer efectiva esta presión ciudadana es que irónicamente todos aquellos ciuda- danos que estamos en descontento con los partidos políticos y los diputados plurinominales, formemos un partido político y repartamos las candidaturas plurinominales entre nuestros agremia- dos. ¿ Quién quiere ser diputado sin ha- cer campaña?
Israel Navarro Editor Asociado
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42 |
Page 43 |
Page 44