creto y no serlo en otro.
Por lo tanto, en política, la sistematización no puede pre- tender dar con la mejor solución de forma garantizada, sino más bien quitar complejidad a los problemas que se plan- teen. Casi se podría decir que sirve para descartar opciones, más que para elegir una. Serán las circunstancias concretas y el contexto los que definitivamente condicionen las de- cisiones.
Llegado este punto, no se puede ofrecer un catálogo de re- cetas infalibles. Por suerte o por desgracia, la política no es teórica sino eminentemente práctica. En consecuencia, no podemos hablar de recetas pero sí de herramientas, fruto de un intento de sistematizar la práctica política. Y, cuando hablamos de herramientas, estamos hablando de trabajar, no de recetas mágicas. Estamos hablando de que no todas valen para todas las ocasiones y estamos hablando de que a veces, será necesario modificar la herramienta adecuándola a las circunstancias.
Por otra parte, se puede asegurar que los partidos más efec- tivos tienen prácticas que, de forma genérica, fortalecen y desarrollan la democracia interna de los mismos, la transpa- rencia y el alcance a nuevos votantes5. Todo esto se traduce a su vez en un clima de confianza tal, que logra que los electores no sólo den su voto, sino que estén dispuestos a dar su tiempo y su dinero a un partido que les da unos servicios políticos de confianza6.
Como en otras facetas de la vida, si se quiere averiguar en qué se concretan las buenas prácticas, no hay más que echar una mirada en el interior de las propias organizaciones po- líticas. Hay que investigar en el mismo país en otros par- tidos, en el mismo partido en otros municipios o incluso en el mismo partido político en otro momento histórico. Una vez vistos los buenos ejemplos, merece la pena inten- tar sistematizarlos en beneficio de toda la organización y adecuarlos a cada caso.
Todo lo anterior requiere de una formación continua de los líderes y miembros de los partidos, que haga realidad aquello de que mejorando las personas que mejoran pro- cesos, se mejoran los resultados.
En definitiva, la imagen de la clase política mejorará sólo mediante la formación de los líderes y del resto de los miembros de los propios partidos políticos. La formación tradicional ha sido un coto cerrado exclusivo de los líderes. Hoy en día esto sería contraproducente. Actualmente, es necesario destinar una parte importante de esos recursos a formar y escuchar a aquellos miembros de la llamada base7, que están en contacto directo con los votantes. Esta forma- ción mejorará, sin duda, las organizaciones políticas. Una formación que deberá estar dirigida a ejercer una práctica
Junio 2010 | Campaigns&Elections 35
política orientada a los votantes. Sólo así será posible rea- lizar la planificación estratégica necesaria para interactuar adecuadamente en el tiempo con los electores, en aras a poder hacer unas promesas electorales que se puedan y se sepan cumplir.
Quizás todo sea tan sencillo como tratar a los demás como- quiere uno que le traten.
Mikel Cabello Pérez es Consultor en Sistemas de Gobierno
1.
http://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp? estudio=8080 &cuestionario=9354&muestra=14545 2. Hace casi dos décadas que se descubrió que la no-participación de los jóvenes en los procesos electorales de USA, no era por falta de interés, sino porque no sabían cómo participar en los mismos. La orga- nización “Rock the vote” simplificó el proceso ayudando a los jóvenes en el mis- mo. Les hace sentirse importantes, se comunica con ellos a través de mensajeros de confianza y hace un seguimiento y defensa de los intereses de los jóvenes. De esta forma están creando el hábito de votar en la juventud y haciendo que su influencia sea cada vez mayor (
www.rockthevote.com). 3. En la política, como en tantas cosas, no jugamos solos. Hay más jugadores y circunstancias que obligan a adaptar conti- nuamente la estrategia planificada a una realidad cambiante 4. Los dos mayores ene- migos de toda planificación política son el dossier de prensa y los continuos chollos “irrenunciables”que se ofrecen. Chollos nunca antes vistos ni por supuesto previstos. El “Democratic National Institute” (
www.ind.org), ha analizado las mejores prácticas de los partidos efectivos y ha desarrollado un test para valorar la democracia interna, la trasparencia y la capacidad de llegar a nuevos votantes de los partidos políticos. 6. En los “Cuadernos de Trabajo para Cargos Públicos Locales/Territoriales y sus Asesores” del experto consultor en sistemas de gobierno y dirección Juan Ignacio Marcos Lekuona (
www.marcoslekuona.net), se desarrolla ampliamente esta idea de vincular directamente el número de votos con el de voluntarios y con la recaudación de fondos. Javier Elorriaga y Tomás Elorriaga en su libro “Ingeniería Humanística”, insisten en mejorar personas, que mejoran procesos, que mejoran resultados.
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