...cambiando nuestra mirada ante los conflictos
pecialmente interesantes las confusiones que se podrían establecer entre lo que somos y lo que tenemos (de manera que si pierdo algo, sentiré amenazado quién soy) y entre lo que somos y lo que podemos hacer (de igual ma- nera si no puedo hacer algo, se podría sentir amenazada mi integridad personal).
En relación con lo anterior sería interesante por lo tanto, ser conscientes de a qué estamos atendiendo y a qué otras cosas podríamos aten- der en la situación conflictiva. Por ejemplo, en el conflicto ¿estoy atendien- do a aspectos que me gustan, aspectos que quiero o aspec- tos que necesito? Que me guste algo implica un valor de acercamiento hacia lo que me gusta. Básicamente está relacionado con una evalua- ción de “afecto2, qué siento durante esa situación, o qué me gustaría sentir.
Si repasas un conflicto importante que tuvis- te hace poco, ¿qué sentiste?. ¿A qué estabas atendiendo en términos de gustar, querer o ne- cesitar y cómo influía en todo lo anterior?.
Y añadiendo dos distinciones más, ¿estabas prestando atención a aspectos de afiliación?, es decir, prestabas atención a cómo te sentías. O más bien prestabas atención al logro, a aquello que querías conseguir. También podrías haber- te centrado más en un tema de posicionamien- to, es decir, qué decía de ti lo que estaba ocu- rriendo, en qué posición te colocaba.
NO ES EL CONFLICTO
EL ASPECTO IMPORTANTE, SINO DE QUÉ MANERA
LO ESTOY INTERPRETANDO, VINCULADO A QUÉ CONTEXTO CONCRETO
“Querer” implica un grado más fuerte de atracción e igualmente un mo- vimiento de acercamiento. Está relacionado con aspectos de cuál es el efecto o el logro de aquello que voy a conseguir. Qué ventajas hay añadidas, qué puedo ganar y qué puedo perder.
Igualmente podría estar relacionado con as- pectos de “impacto”, qué significa para mí di- cho conflicto, qué dice de mi como persona esa situación, qué podrían pensar de
mi.Necesitar, implica también un valor de acercamiento ha- cia el objeto de necesidad. Existe una mayor vinculación hacia aquello hacia lo que se está persiguiendo.
36
La última distinción que vamos a introducir tie- ne que ver de nuevo con dónde estamos atendien- do. A nosotros mismos, lo que pensamos, lo que sentimos. Al otro, lo que pensará, o sentirá. O al contexto donde todo tie- ne lugar: por ejemplo, si es apropiado lo que está
ocurriendo, si tiene sentido, si es lo “normal”, si es lo aceptado por el entorno etc.
Por ejemplo, un gerente puede tener repetidos conflictos con un colaborador, si siempre está atendiendo al logro (el colaborador no está tra- bajando como a él le gustaría, y le está hacien- do retrasar la consecución de sus objetivos).
Además está más pendiente de sí mismo que del colaborador en sí. En principio, querría cambiar la situación, más que necesitar cam- biar o que le gustase cambiarla. El contex- to donde todo esto está sucediendo es en un contexto laboral, pero también de obediencia.
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42