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Especial TESC®


como equivalente de involucración – to- davía inexistente en el diccionario de la RAE.


Aprovecho para clarificar la “sutil” distin- ción entre ambos términos ayudándome del ejemplo ocurrente, drástico e inolvidable que propone Jordi Assens en su libro “Huevos con beicon”… cuando preparas una tortilla de huevos con beicon la gallina se involucra y el cerdo se compromete.


Involucración y compromiso


Parece que el paso previo al compromiso es la involucración.


Cuando te involucras focalizas tu interés, entusiasmo y pasión en la tarea o actividad. La involucración requiere una movilización voluntaria de tus recursos, que se disparan por algún motivo. Nadie puede obligarte a estar involucrado, aunque sí a estar ocupado.


La diferencia de resultado entre estar ocu- pado haciendo cosas (porque te las mandan, por ejemplo) y estar involucrado es notable, tanto para ti como para la empresa en la que trabajas. En el segundo escenario sientes sat- isfacción porque disfrutas con el trabajo y la empresa consigue una productividad mayor (cantidad y calidad).


El compromiso es el estadío evolutivo de la involucración. Te comprometes cuando realizas – a ti mismo o a otro – la promesa de la ejecución de una acción o actividad, o el logro de una meta.


De nuevo es una decisión voluntaria. Nadie puede obligarte a comprometerte.


¿Cuál es el nivel de involucración y com- promiso en tu empresa o equipo? 10


Parece oportuno – y eficaz – abrazar la creen- cia que “no puedes despertar la involucración de tus colaboradores, si antes tú no te invo-


Los directores y jefes se pre-ocupan, y tam- bién ocupan, en la búsqueda del grial de la involucración y del compromiso.


La enorme mayoría se queja de que “no la encuentra por ninguna parte”, como denun- cia Bob Dylan en la canción que titula Dig- nidad (Dignity).


El factor clave individual que determina la in- volucración de un empleado es la “relación” que mantiene con su jefe inmediato. Así que la pregunta pertinente tal vez no sea ésta que siempre nos hacemos: ¿están mis colabora- dores involucrados?


Puede que la pregunta apropiada sea: ¿estoy yo (jefe) involucrado con mis colaboradores?


Me he dado cuenta que esta pregunta falta (casi) siempre. Interpreto que falta como consecuencia de que el jefe se considera “ob- viamente” involucrado y, también, porque opera desde el modelo de “Jefe Sol”.


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