Esto no es una pipa
Esperando por Gualdo
L
o normal es que la gente entienda y hasta minables sesiones a las que se entrega con envidia-
comparta el dolor de alguien que perdió ble placer. Tanto, que bien pronto debimos com-
o está a punto de perder a un gato o a un prarle una enorme jaula con ruedas para poder lle-
perro. Cuando le hablas a alguien sobre varlo de un lado a otro del apartamento y silenciar
esa punzada en el pecho que te produce ver a tu peri- un poco los gritos desesperados con los que te hace
quito enfermo, lo primero que recibes es una mira- saber que no está dispuesto a que lo dejes solo ni un
da de desconcierto. Para quien no sabe de esos afec- minuto, a menos que a él le dé su real gana, y que
tos, la situación reviste carácter de nimiedad, como debes cumplir el ritual de sacarlo a volar –en espa-
si se tratara de algo a lo que puedes dar una vuel- cio cerrado, claro- y a mordisquear cuanta cosa se
ta de página y listo, a pasar a ponga a tiro de su implacable pico.
otro tema, a ocuparse de lo que Hasta ahora aguanté la cursi-
sucede en el país, de la infla- lería de hablar de él en esta pági-
ción que nos sacude los bol- na. Pero el viernes 12 de junio tuve
sillos o del derroche del Real que salir a las carreras al vete-
Madrid gastando tanto dine- rinario: Gualdo se intoxicó con
ro por Cristiano Ronaldo en un hongo que se desarrolla en el
medio de una crisis planetaria. alpiste y que ataca violentamente
Es casi como si dijeras que el hígado de las aves. Si tienes una,
nadie se conmueve por el tris- debes fijarte que en su comida no
te destino de las sardinas, los esté presente una suerte de “tela-
bichos más perseguidos del raña”, los hilillos que suelta una
reino marino cuya existencia especie de polilla para depositar
sólo parece sostenerse en su sus huevos en los granos.
Oscar Medina L. condición de alimento: todo el La ciencia parece presa de cier-
ommedina@gmail.com
mundo quiere comer sardinas. ta indolencia en materia de pájaros.
Cuando Gualdo llegó a mi No hay, por ejemplo, en este país lo
casa, hace poco más de tres necesario para un examen de san-
años, era un pajarraquito más gre en aves tan pequeñas y frági-
bien feo, pequeño y de plumaje les. A Gualdo lo han visto dos de los
escaso, poco agraciado como pocos especialistas en aves exóti-
todo pichón. Mi esposa y yo cas –y eso que lo más exótico que
lo alimentábamos tres o cuatro veces al día directo tiene es haber nacido en un penthouse citadino- que
al pico con una papilla de avena que devoraba con pudimos identificar en Caracas, los doctores Adam y
esas ganas enormes de quien quiere completar su Henry, porque no nos conformamos con una sola opi-
camino en la vida. Así fue que empezamos a medio nión mientras lo veíamos languidecer. Diagnóstico y
asomarnos en el arte de la paternidad. Y ese es un tratamiento coincidieron: lo que toca es esperar.
vínculo poderoso: saber que una vida depende de ti. En una ciudad violenta y necesitada como esta
Gualdo no es una de esas aves indiferentes y en un mundo plagado de enfermedades que ame-
como un morrocoy. Es un agapornis –un psitácido, nazan a la gente que queremos, esta historia quizás
nos ilustró con severidad Rafael Osío- que creció a suene a Paris Hilton y a frívola necedad, que es decir
nuestro cuidado y se convirtió en un ejemplar de lo mismo. Pero aunque uno trate de ser racional, ya
un amarillo casi albino con una estampa hermosa sabemos cómo es el asunto con los sentimientos:
y elegante, a la que dedica mucho tiempo y esmero la vaina seria que son. No es lo mismo, claro que
en cultivar: es el David Beckham de los psitácidos. no, que el pariente enfermo, que el hijo con fiebre,
Como el más exigente de los perritos falderos, que el amigo que perdiste. Hay que hacer un enor-
nos entrenó en las más variadas formas de entregar- me esfuerzo emocional cuando ves a ese animalito
le cariño y atención. A Gualdo no lo puedes ignorar. apagado como nunca antes estuvo. Ese emplumado
Si estás en casa, debes permanecer siempre cerca, amarillo que –te das cuenta de pronto- tanta alegría
siempre dispuesto a mimarlo y masajearlo en inter- le ha dado a tu hogar.
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Julio 2009
www.saladeespera.com.ve
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