Esto no es una pipa
La baronesa mala
H
asta diciembre no tenía ni mínima días viviendo la vida loca. El amor es así. A doña Car-
idea de quién es la baronesa Thyssen. men, ya viuda y baronesa, el asunto nunca le cayó
Y no es que ahora vaya a convertirme del todo bien. Y tan mala fe le tiene a su nuera que se
en su biógrafo, pero lo cierto es que inventó que Sacha, el retoño, su nieto, en realidad no
esta señora se me apareció en la pantalla –en el tele- llevaba los genes Thyssen. Y lo hizo público porque
visor del cuarto, para más señas- con ese gran lío de eso viven algunos en España.
armado en torno a su nieto y ya no me queda otra Pobre Borja: su mamá no sólo lo trata de cornu-
que seguir el asunto hasta su desenlace. do ante las fieras de la prensa rosa, que ya es bastan-
La historia transcurre en Antena 3, en el estudio te, sino que lo deja como un estúpido con orejas de
del programa ¿Dónde estás corazón?, que no sé si es burro y pitones de vaca mansa.
lo mismo que Corazón, corazón. No contenta con eso, le toma
Es cierto: no lo sé. ¿Y qué hacía unas muestras al nieto -¿le habrá
viendo eso? Pues que a mi mujer clavado una jeringa la muy bes-
el tema le seduce de manera sin- tia?- y se lanza escondida a un
gular: es capaz de compaginar laboratorio para que le digan
la lectura de Amos Oz con el si el niño en verdad es sangre
cotilleo español sin mayor trau- de su sangre. Y por no creer, ni
ma. Iba yo a decirle alguna cosa siquiera acepta como válidos los
y empiezo a escuchar y a ver resultados del examen clandes-
aquello: un tipo de barba, con tino y ha exigido que se realicen
pinta de medio gordito, expli- nuevas pruebas, a las que el atri-
cando que su hijo sí es su hijo bulado Borja accedió. La discu-
aunque su madre –la abuela del sión es tan bizarra, que la seño-
crío, se entiende- lo dude y siga ra que se niega a ser abuela pre-
dudándolo aún después de la tende someterlos a un examen
prueba de ADN que ella misma concertado entre los abogados
Oscar Medina L. le mandó a hacer a sus espaldas. de las partes en un laboratorio
ommedina@gmail.com
¿Cómo puede uno resistirse “neutral”, si es que tal cosa es
a un cuento así, a este folletín concebible.
del siglo XXI que te llega facili- La idea, planteada por la
to por la pantalla y con cortes baronesa, de que está cuidan-
comerciales que te dan respi- do el legado de la sangre azul
ro para tratar de enterarte de de los Thyssen es, sencillamen-
quién es quién? te, absurda y risible: ni ella ni
La baronesa Thyssen es una Borja, para que estemos claros,
especie de trepadora y todo el son Thyssen en el sentido estric-
mundo parece saberlo en Espa- to del linaje, porque el título
ña. Se llama Carmen Cervera y nobiliario lo adquirieron por
estuvo casada con el actor Lex notaria, por puro acto admi-
Baxter, quien la hizo codearse con las celebridades nistrativo. Así que lo que hay detrás de todo esto no
de Hollywood y sus alrededores. Aunque hoy es una es otra cosa que dinero. Montones de dinero, supo-
especie de máscara, alguna vez estuvo muy buena ne uno. Doña Carmen no quiere que una trepadora,
y hasta se dio el lujo de escuchar chistes picantes otra trepadora, tenga aún más acceso a la fortuna
contados por Frank Sinatra en alguna velada en la que con tanto empeño se ganó. Y Borja, claro, no se
que también departió con Marilyn Monroe. Nada arriesga –tan tonto no puede ser- a que el chamaco
mal, ¿no? no herede todo lo que podría recibir en el futuro. Y
Su título nobiliario en realidad se lo debe a su será por eso que hasta publicó en la revista ¡Hola!
segundo marido, el barón Thyssen, quien además un comunicado con siete páginas de fotos para que
tuvo la amabilidad de reconocer como suyo a Borja, toda España vea y no tenga dudas de que el niño sí
el pequeñín que venía en el combo de matrimonio. se parece a su padre. Aunque la abuela no lo quie-
Borja, hijo de su madre al fin, se casó con una ra ver así.
mujer mayor que él, que al parecer también tuvo sus Y después hablan del culebrón latinoamericano.
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Febrero 2009
www.saladeespera.com.ve
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