This page contains a Flash digital edition of a book.
Rosa de los vientos
De guerra, mesa y cama
“Se volverán a unir los viejos huesos
en la danza de la guerra,
del mantel y del amor”.
Günter Grass
P
arece insólito amalgamar combates Mambrú se fue a la guerra
con gastronomías eróticas. Sin embar- La dama lo acompañó unos meses. Luego se des-
go, tal fue el destino del primer Duque vaneció como aire en el aire. El duque la buscó en
de Wellington, Arthur Wellesley, quien vano por los caminos de Europa. En su diario estam-
derrotó a Francia en Waterloo, fracaso que significó pó ruego y promesa: “Con el tiempo fui comprendiendo
para Napoleón su exilio definitivo en Elba. el sutil lenguaje de Ella y empecé a olvidar mi pasado,
tal cual hizo hace un siglo Mambrú” (John Churchill,
El vencedor es vencido Duque de Marlborough, dado por muerto en batalla
Hasta ese junio de 1815, la mayoría de los ingleses en 1709, pero que falleció gloriosamente en junio de
comían mal y amaban peor, vacíos culturales o tal 1722, en brazos de su joven amante española).
vez costumbrismo devenido de sus toscos filibuste- Prosigue: “Me aferré a su recuerdo y la busco de
ros con patente de corso -léase Morgan y Drake- que nuevo por mares, nieves y montañas. Vago por el mundo
fueron contagiados a los colonizados Estados Uni- sin saber ya cómo es su cara, ni su nombre. Pero con la
dos de América. Cabe acotar que la posterior cua- certeza de que la encontraré, porque estaremos incom-
rentena emancipadora no hizo mella en el proverbial pletos hasta volver a tomarnos de la mano y mirar el
José A. Sáenz Astort mal gusto de los amos esclavistas. mar en la orilla de aquella playa que nos dará una nueva
saenz@cantv.net
El duque, indigestado de carnes secas y desabri- oportunidad”. No la tuvieron.
das, puso a prueba las virtudes del cocinero francés “Marlborough se s’en va-t-en guerre,
capturado por sus tropas. Estaba intrigado por el Mironton, Mironton, Mirontaine,
secreto de los fogones que halagaran el paladar de Ne sais quand reviendra”.
Napoleón Bonaparte y el misterio de vinos que le
abrían los lechos y muslos de numerosas reinas. Así Ofrenda para degustar
nació un plato magistral de carne con paté, trufas y Atrapados por el hechizo del fogón, mujeres y hom-
hojaldre: lomito a la Wellington. bres tratan hoy día de recrear el “illo tempore”: lomi-
to, paté trufado para untar, hojaldre para envolver y
Deconstructivismo molecular champiñones decorativos. El hojaldre, ni muy delgado
El duque siguió el consejo del cocinero, a quien ni grueso en demasía, con el espesor suficiente para
sería ofensivo llamarlo “chef”. Dejemos que tal mote que la pareja vislumbre a su trasluz la silueta del otro.
-cargo, jamás título- “distinga mediáticamente” a Horno suave a fin de mantener la humedad de la carne
los promotores de platos “deconstructivos”, “tem- y luego enérgico para dorar el barniz de clara de huevo.
purizados” y “moleculares” del consumismo glo- Quizá por eso -en ciertas ocasiones- si dos amantes
bal exaltado por la TV de hoy. Sirvió un Chambolle saben hacer de la cocina un santuario, del lomito Welling-
Musigny, tinto borgoñés, que su compañera, espo- ton una comunión y de un tinto de la Côte de Nuits una
sa de un francés cautivo, le enseñó a degustar y lo ofrenda, tal vez imaginen olfatear los susurros nacidos
calificó como “sedoso, de boca fresca y largo final: en la calurosa noche de junio de hace dos siglos, cuando
un puño de hierro en guante de seda”. Cuentan que un duque y una seductora mujer soñaron juntos, bajo un
ambos durmieron -abrazados- bajo un mantel de mantel perlado de violáceas gotas de sudor.
hilo de Flandes perlado de violáceas gotas de sudor. “Allá viene un barquito,
Erótica magia gastronómica que no hubiera aconte- ¡qué dolor, qué dolor, qué pena!
cido de haber rumiado los “platos de show y pasare- Allá viene un barquito
la” que hoy nos irrespetan. ¿qué noticias traerá?”
62
|


|
Febrero 2009 www.saladeespera.com.ve
Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80  |  Page 81  |  Page 82  |  Page 83  |  Page 84  |  Page 85  |  Page 86  |  Page 87  |  Page 88  |  Page 89  |  Page 90  |  Page 91  |  Page 92
Produced with Yudu - www.yudu.com