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casos y rostros
motorizado diligente: “abran paso que no
puedo parar”.
Sin embargo, Ilan volvió. La gente
soltó un largo suspiro. El cantante dijo
que se había sentido obligado por la dis-
quera, que nunca lo hizo con gusto y
¡voilá!, su presencia volvía con todos los
hierros. Hasta entonces sus reinciden-
cias han sido de antología, al punto de
formar parte del refranero popular. Ni
idea de qué pensará él acerca de esta
constante en su vida musical. Lo cierto
es que en su página oficial se da el lujo
de hablar de una de sus despedidas con
estas palabras:
“Aprovecho la oportunidad que tengo a
través de este medio para explicar que mi
despedida del espectáculo y el disco se debió
a la intensa frustración que experimenté en
los años pasados en mi relación con algunos
personeros de la industria del disco y porque
consideré que debía cerrar ese capítulo del
libro. Así fue, tomé la decisión, lo anuncié e
la deuda al tercer mundo, sacó su vena ha creado escuela en todo lo que respec- hice una gira nacional con las Orquestas Sin-
política en el Bronx, hizo lo que tenía que ta a los falsos finales. De hecho, después fónicas de cada estado Venezolano y capí-
hacer para acercarse al candelero. Pero de él, el dicho “más largo que despedida tulo cerrado… ¿Qué significa entonces esto?
las chispas no saltaron. de borracho” ha debido someterse a un ¿Estoy volviendo al disco y a los escenarios?
Obeso y olvidado decidió buscar más riguroso examen. Lo cierto es que Ilan A decir verdad considero que este no es más
dinero para pagar sus bandejas de comi- siempre ha estado sobrio, con su piano que otro capítulo del libro de mi vida que
da. Pensó que una despedida del mundo y esa voz que conquistó con temas como todavía no puedo definir. Mientras salgo de
artístico podía ponerlo en el panorama, “Es verdad”. Lo que sí no ha sido verdad este rollo, quisiera pedirles que me excusen si
sacó el trombón de esa esquina tan llena son sus despedidas, que al principio fue- he ocasionado en ustedes una dualidad inne-
de sombras, cambió la boquilla, armó un ron motivo de llantos y ropas desgarra- cesaria. No quise ni quiero ofender a nadie
conjunto resultón y en 2006 salió a decir das para los amantes de la canción melo- con mis decisiones, mucho menos a quienes
adiós con sonido a caja chica. La nos- sa. La primera ocasión fue la apoteosis me han seguido por tantos años y quienes
talgia por escuchar “Qué será”, “Gitana”, de la tristeza. Chester, compungido, sor- merecen todo mi respeto”.
“Mi sueño”, “Sin poderte hablar”, “El gran prendió a su público y detractores con el Antes de finalizar, tres noticas sim-
varón” o “Idilio” pudo más que la mesura. gesto del adiós. Ambos bandos cayeron páticas al margen:
La gente se enjugó las lágrimas, vio gua- en depresión. Los primeros por sentirse • Ser hijo de Ilan debe constituir una
pear a Colón y al año lo volvió a escuchar huérfanos y los segundos por lo mismo, bendición. ¿Se imaginan cuántos
en su gira de despedida. ¿Pero no se había porque incluso para ser un desalmado se castigos pueden ser olvidados por un
ido ya? Sí, pero quien pega primero, pega necesita una víctima en activo. Con un padre que no se acuerda de las veces
dos veces. Y si de golpes se trata, los tres Teatro Teresa Carreño a reventar, Ilan que ha renunciado a su trabajo?
de comida siempre serán los que deben dijo hasta nunca. Ese día todo el mundo • Ilan es o fue Hare Krishna.
asegurarse en esta vida. lloró, incluso el señor que cobraba el tic- Ellos creen en la reencarnación;
ket del estacionamiento y el pillo que ergo, Ilan ve su carrera como
El enésimo regreso de Ilan le estaba robando las tazas a los carros si se tratara de un hombre que
La despedida más famosa de este país aparcados en la acera de enfrente. Ya no muere y nace eternamente.
es la de Ilan Chester. Quien dude de esta se podría escuchar en él, jamás de los • Una curiosa vio el intertítulo de este
línea, simplemente no tiene memoria jamases, aquella frase que tanto vigor le pasaje y, sin leerlo del todo, excla-
histórica. El compositor de “Cerro Ávila” dio a más de un oficinista, camionetero y mó: ¡Otra vez se va a despedir!
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Febrero 2009 www.saladeespera.com.ve
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