Rodney Smith es un fotógrafo impresionante que se ha convertido en una institución en el mundo de la Fotografía. Sus trabajos en blanco y negro imitan la estética “Vintage” pero incorporando, a modo de fusión gráfica, elementos surrealistas. Sus composiciones y conceptos delatan una complejidad y significado tre- mendamente psicológicos, en cuyo seno se delatan mensajes sublimina- les e inconscientes. Smith es un clási- co con visión de vanguardia. Usa pe- lícula fotográfica, huye de los efectos especiales y conoce el cuarto oscuro como la palma de su mano. Pero su trabajo es ajeno al tiempo. Plasma los sueños sobre el papel. Sueño y realidad confluyen como opuestos. Estamos ante un amante de las fotografías en blanco y negro aun- que a veces “dispara” en color. Sin embargo, nunca sigue las tendencias de moda, es fiel a sus propias convic- ciones; esta actitud le ha dificultado ciertos encargos profesionales en ocasiones: “los años setenta fueron difíciles porque rechazaba trabajos debido a mi negación tajante de fo- tografiar en color.” La elección preferencial del blan- co y negro refleja una actitud direc-
cional de la vida, la dureza esencial de lo extrañamente clasista. La au- sencia del color se interpreta como un estilo elegante de belleza natural. Para Smith la realidad humana se percibe bajo coordenadas monocro- máticas, tal como ven la vida ciertos animales nocturnos y subterráneos. Esta tendencia acromática le acer- ca más a la visión de determinados criterios fotográficos y a tendencias introspectivas que rozan casi la filo- sofía marginal. Aunque se defina como sencillo,
su estilo es sofisticado, regresivo en el tiempo, surrealista a veces, extra- ño o normal otras, pero siempre tie- ne ese aire de misterioso e insólito que perturba la vista y el alma. Algu- nas de sus obras se acercan al “ma-
Smith ha trabajado siempre con un equi- pamiento fotográfico muy reducido: un trí- pode y un par de cá- maras, normalmente una Hasselblad.
gritteismo” (reminiscencias al pintor francés Magritte). Sus composicio- nes se basan en el fino universo de la simetría y el equilibrio depurados, delicadamente perturbados por cier- tas pinceladas de rotura visual. Sus fuentes referenciales se sumergen con Eugene Smith, Robert Doisneau, Dorothea Lange, Jacques-Henri Lar- tigue y Henri Cartier-Bresson, pero también se orientan en los grandes maestros de la pintura como Rafael, Rembrandt, Vermeer y cómo no, los maestros del surrealismo pictórico, entre ellos el mencionado Magritte. Dedicar su vida a la fotografía no
fue una simple casualidad. Su pa- dre ya había fundado la empresa de moda Anne Klein y la mayor parte de la vida de la familia se concentraba en el “fashion world” de su tiempo. Pero Smith siempre necesitó transgredir la parte comercial y pura de la moda, su alma artística precisaba tomar un rumbo distinto, algo que le diera una alternativa divergente a lo que vivía como puramente comercial. Empezó a buscar un sentido más profundo de la vida y pasó gran parte de su tiem- po filosofando sobre temas existen- ciales. Gracias a ello cursó estudios de Teología en la Universidad de Vir-
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